Cómo funciona JustAnswer:

  • Preguntar a un Experto
    Los expertos tiene muchos conocimientos valiosos y están dispuestos a ayudar en cualquier pregunta. Credenciales confirmadas por una empresa de verificación perteneciente a Fortune 500.
  • Obtener una respuesta profesional
    Por correo electrónico, mensaje de texto o notificación mientras espera en su sitio.
    Haga preguntas de seguimiento si lo necesita.
  • Garantía de satisfacción plena
    Garantizamos tu satisfacción.

Formule su propia pregunta a R.Gomez

R.Gomez
R.Gomez, Licenciatura
Categoría: Legal
Clientes satisfechos: 272
Experiencia:  DERECHO Y COLEGIADO EN ICAM
54780214
Escriba su pregunta sobre Legal aquí...
R.Gomez está en línea ahora

PUEDE ADMITIRSE A TRAMITE UNA DENUNCIA DE PATERNIDAD, SIN

Pregunta del cliente

¿PUEDE ADMITIRSE A TRAMITE UNA DENUNCIA DE PATERNIDAD, SIN NINGUNA PRUEBA O INDICIO DE LA RELACION MADRE Y SUPUESTO PADRE?

EL SUPUESTO PADRE TIENE INCAPACIDAD JUDICIAL, SI SE NIEGA EL TUTOR QUE SE REALICE LA PRUEBA DE PATERNIDAD, QUE PARECE, QUE AUN SIN PRUEBAS DE LA RELACION, LA JUEZA ADMITIO LA PETICION DE LA OTRA PARTE, QUE PUEDE PASAR.
CON LA NEGATIVA ES SUFICIENTE PARA ADJUDICAR LA PATERNIDAD.

MUCHAS GRACIAS
Enviada: hace 5 año.
Categoría: Legal
Experto:  Letrado escribió hace 5 año.

Buenas noches:

 

La denuncia puede admitirse a trámite con que exista alguna posibilidad de verosimilitud. Si el juez cree que pudiera ser posible, la admite para comprobar.

 

Otra cosa es que para llegar a su convencimiento, proceda a abrir la causa, donde se verán las posibles pruebas e indicios que alegue la otra parte, y que deberán llevarle a un razonable convencimiento. En ese sentido, si el juez cree que el planteamiento de los reclamantes puede ser cierto, exigirá la prueba biológica de paternidad.

 

No es que el negarse a realizarla sea motivo bastante para adjudicarsela, por si solo no lo es, pero si es un indicio de culpabilidad el negarse a realizarla, que sumado a otros indicios surgidos en el proceso...

 

Si hay sentencias adjudicando la paternidad sin prueba biológica.

 

Yo le aconsejo que sí acepte someterse a la prueba del ADN, está muy desarrollada y su resultado es muy fidedigno. Si resulta ser el padre... será que lo es, y si no resulta serlo, quedará totalmente exculpado.

 

Negarse a realizarla no es algo concluyente en ningún sentido, pero se suele tomar como indicio de culpabilidad.

 

Espero haberle aclarado el asunto.

 

Un cordial saludo,

 

Cliente: escribió hace 5 año.

YA SE HA REALIZADO LA VISTA PERO EN ELLA LA JUEZA NO HIZO PASAR A NINGUN TESTIGO, SOLO ENTRARON LAS PARTES, LA DEMANDANTE Y MI MADRE COMO TUTORA JUDICIAL DE MI PADRE, QUE COMO COMENTÉ ESTÁ INCAPACITADO JUDICIALMENTE Y EN ESE MOMENTO PREGUNTARON A MI MADRE QUE SI SE OPONIA Y ELLA DIJO QUE SÍ. NO OBSTANTE LA JUEZA FIJÓ FECHA PARA REALIZAR LA EXTRACCIÓN.

SI CUANDO VAYAN A REALIZAR LA EXTRACCIÓN, NOS VOLVEMOS A NEGAR ¿ QUE PUEDE PASAR?.
¿CUANDO VAYAN A REALIZAR ESO, SE PUEDEN ALEGAR MOTIVOS DE LA OPOSICION?
VUELVO A COMENTARLE, QUE LA FAMILIA NO SABÍA ABSOLUTAMENTE NADA, QUE JAMAS MI PADRE COMENTÓ NADA, NI SIQUIERA LA FAMOSA COMPRA DEL PISO Y DEL USUFRUCTO.
QUE EN LAS PRUEBAS DOCUMENTALES NO HABÍA NADA QUE DEMOSTRASE LA RELACIÓN MADRE-PADRE ( FOTOS, VIDEOS, DOCUMENTOS CARTAS, DECLARACIONES DE TESTIGOS DE LA RELACIÓN).

MI MADRE ES MAYOR, 86 AÑOS Y ESTÁ AL IGUAL QUE TODA LA FAMILIA, INDIGNADA, DOLIDA Y CONMOCIONADA.

VUELVO A PREGUNTAR, QUE COMO SIGUE EL PROCEDIMIENTO, YA QUE HASTA AHORA LO ÚNICO QUE VEMOS ES INDEFENSIÓN, UNA FALTA DE ARBITRARIEDAD POR PARTE DE LA JUEZA.

MUCHAS GRACIAS
Experto:  Letrado escribió hace 5 año.

Buenas tardes:

 

Es bastante normal, en ese tipo de relaciones, que se mantuviera el secreto por las partes implicadas, de ahí que la falta de testigos, cartas, videos, o cualquier otro documento, resulta casi irrelevante.Por otra parte, la existencia de un piso comprado por su padre, es un fuerte indicio, ya que nadie hace eso gratuitamente, nadie compra pisos para los demás extraños por simple altruismo.

 

Esos indicios, sumados a la sensación que pueda tener la juez de la sinceridad de la parte demandante, es lo que la habrán impelido a ordenar la prueba del ADN, que como ya le comenté, es una prueba concluyente y cierta, que ofrece una probabilidad de certeza superior al 99,99%.

 

No tiene sentido seguir negandose a la realización de la prueba ya ordenada por la juez, no van ustedes a poder argumentar razonablemente nada en contra, ya que no es invasiva del físico de su padre. Y su fidelidad está sobradamente probada. La juez pensaría que solo tratan de evitar lo inevitable, y la convencerían de la paternidad con su actitud obstructiva.

 

Una vez disponga la juez del resultado del análisis de ADN, la solución del proceso viene inmediata:

 

En el caso de que su padre resultara ser también el padre de la otra persona, el juez declararía su paternidad biológica, y ello conllevaria una pensión de alimentos si fuera menor de edad o mayor no emancipado, porque si fuera estudiante menor de 26 años aún procedería una pensión. Y en cualquier caso, se encontrarían ustedes con un nuevo e inesperado heredero de su padre, con el que tendrían que compartir la herencia llegado el momento (es probable que esta sea la causa última de la demanda). No tendría por qué haber convivencia alguna.

 

Si por el contrario, la prueba del ADN resultara negativa, su padre quedaría totalmente exonerado, y sería posible incluso emprender acciones legales contra la demandante, reclamando indemnización por el daño moral causado.

 

Comprendo el dolor y la indignación que deben estar sufriendo ustedes, pero no les queda más remedio que esperar el resultado de la prueba, confiando en que sea negativa.

 

Reciba un cordial saludo,

Experto:  R.Gomez escribió hace 5 año.
<p>La voy adjuntar sentencias sobre asuntos de paternidad por si le son de utilidad:</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td width="48" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p align="center"><em><strong>Audiencia Provincial de Asturias (Secci&oacute;n 4&ordf;).</strong><strong>Sentencia n&uacute;m. 207/2003 de 8 mayo</strong></em></p><p align="center"><strong><u><em>JUR\2003\232314</em></u></strong></p><p align="center">&nbsp;</p></td></tr></tbody></table><p><em><strong>FILIACION:</strong> ACCIONES DE FILIACION: acci&oacute;n de reclamaci&oacute;n: filiaci&oacute;n no matrimonial: improcedencia: negativa injustificada a someterse a las pruebas biol&oacute;gicas: acta notarial manifestando la madre del demandado la paternidad: negaci&oacute;n por la madre al ser llamada como testigo: falta de prueba de relaci&oacute;n afectiva y convivencia marital alegada.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Civil</em></p><p><em>Recurso de Apelaci&oacute;n n&uacute;m. 462/2002 </em></p><p><em><strong>Ponente: </strong>Ilmo. Sr. D. francisco tuero aller</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>Rollo: RECURSO DE APELACION 462 /2002</em></p><p><em>NUMERO 207</em></p><p><em>En OVIEDO, a ocho de Mayo de dos mil tres, la Secci&oacute;n Cuarta de la Iltma. Audiencia </em></p><p><em>Provincial de Oviedo, compuesta por Don Ram&oacute;n Avello Zapatero, Presidente, Don Jos&eacute; Ignacio Alvarez S&aacute;nchez y Don Francisco Tuero Aller, Magistrados, ha pronunciado la siguiente: </em></p><p><strong><em>SENTENCIA</em></strong></p><p><em>En el recurso de apelaci&oacute;n n&uacute;mero 462/2002 en autos de Juicio Verbal n&deg; 759/01, procedentes del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, anterior Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&deg; 8, promovido por DO&Ntilde;A Erica , demandante en primera instancia contra DON Miguel &Aacute;ngel , demandado en primera instancia, y el MINISTERIO FISCAL, en la representaci&oacute;n que le es propia, siendo Ponente el Iltmo. Sr. Magistrado Don Francisco Tuero Aller.-</em></p><p><em>ANTECEDENTES DE HECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>.- Que la Iltma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, antes Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero ocho, dict&oacute; Sentencia con fecha trece de junio de dos mil dos, cuya parte dispositiva dice as&iacute;: Que desestimando la demanda formulada por la Procuradora de los Tribunales D&ordf; Eva Cobo Barqu&iacute;n, en nombre y representaci&oacute;n de D&ordf; Erica , contra D. Miguel &Aacute;ngel , debo declarar y declaro no haber lugar a la misma y, en consecuencia, no procede declarar que la menor Roc&iacute;o , hija de la actora, es hija de D. Miguel &Aacute;ngel por filiaci&oacute;n no matrimonial, sin que proceda hacer pronunciamiento espec&iacute;fico en cuanto a las costas judiciales que pudieran haberse devengado en este procedimiento.-</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Contra la expresada resoluci&oacute;n se interpuso por la parte demandante recurso de apelaci&oacute;n, del cual se dio el preceptivo traslado, y remiti&eacute;ndose los autos a esta Audiencia Provincial se sustanci&oacute; el recurso, se&ntilde;al&aacute;ndose para deliberaci&oacute;n y fallo el d&iacute;a veintinueve de Abril del corriente a&ntilde;o.-</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>Que en la tramitaci&oacute;n del presente recurso se han observado las prescripciones legales.-</em></p><p><em>FUNDAMENTOS JURIDICOS</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>.- La Sentencia de primera instancia desestim&oacute; &iacute;ntegramente la acci&oacute;n de reclamaci&oacute;n de la filiaci&oacute;n extramatrimonial ejercitada en el escrito de demanda, tras haberse negado el demandado a someterse a la prueba biol&oacute;gica interesada. Se recoge en dicha resoluci&oacute;n correctamente la doctrina jurisprudencial dictada en esta materia que, en lo que aqu&iacute; interesa, puede sintetizarse en los siguientes extremos: <strong><u>A) Tiene declarado el Tribunal Constitucional (sentencias de 17 de enero de 1994 y 31 de mayo de 1999) que la realizaci&oacute;n de pruebas biol&oacute;gicas no puede considerarse degradante, ni contraria a la dignidad de la persona o a los derechos a la integridad f&iacute;sica y a la intimidad, pues vienen amparadas por los arts. 39.2 y 39.3 de la Constituci&oacute;n. B) La negativa injustificada a su pr&aacute;ctica equivale a un indicio muy valioso o especialmente significativo en orden a declarar la paternidad del demandado obstruccionista. Y C) Pero a esa negativa no puede atribu&iacute;rsele el valor probatorio de una confesi&oacute;n judicial ni es suficiente por s&iacute; sola para declarar la paternidad, sino que precisa de otras pruebas o indicios que, conjugados con dicha postura, permitan tener por acreditada la filiaci&oacute;n (v&eacute;ase sobre este punto, la reciente sentencia del TS. de 19 de diciembre de 2002, que reafirma una l&iacute;nea jurisprudencial que puede calificarse de pac&iacute;fica y consolidada). Entre estas pruebas, indirectas o presuntivas, est&aacute;n todas aqu&eacute;llas indiciarias de la cohabitaci&oacute;n sexual necesaria y suficiente para la procreaci&oacute;n de las que el art. 135 del C&oacute;digo Civil, y ahora el 767.3 de la LEC., hacen una enumeraci&oacute;n abierta (reconocimiento expreso o t&aacute;cito, posesi&oacute;n de estado y convivencia con la madre en la &eacute;poca de la concepci&oacute;n), para conceder en el &uacute;ltimo inciso la facultad de poner en juego lo dispuesto en el art. 4.1 del mismo C&oacute;digo, en orden a permitir que se tomen en consideraci&oacute;n "otros hechos de los que se infiera la filiaci&oacute;n de modo an&aacute;logo".</u></strong></em></p><p><em>En este mismo sentido, el art. 767.4 de la actual Ley de Enjuiciamiento Civil, plasmando normativamente esa l&iacute;nea jurisprudencial, establece que "la negativa injustificada a someterse a la prueba biol&oacute;gica de paternidad o maternidad permitir&aacute; al Tribunal declarar la filiaci&oacute;n reclamada, siempre que existan otros indicios de la paternidad o maternidad y la prueba de &eacute;sta no se haya obtenido por otros medios".-</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>La aplicaci&oacute;n de la anterior doctrina al caso aqu&iacute; enjuiciado ha de conducir a la misma conclusi&oacute;n a la que lleg&oacute; la Juzgadora de instancia. <strong><u>Negada por el demandado toda relaci&oacute;n con la actora, a quien dice solo "conoce de vista", sorprende en primer lugar la casi total ausencia de pruebas tendentes a evidenciar la relaci&oacute;n afectiva y convivencia marital que en la demanda se afirma que se extendi&oacute; desde principios de 1990 hasta noviembre de 1991, bien a trav&eacute;s de testigos (amigos comunes, vecinos), bien de la documental habitual en estos casos (fotograf&iacute;as, cartas, etc.). De hecho, la &uacute;nica prueba practicada en autos que avale la tesis de la demandante es un acta notarial de manifestaciones, de fecha 2 de febrero de 2001, en la que la madre del demandado afirma que existi&oacute; aquella relaci&oacute;n afectiva y que de la misma naci&oacute; la ni&ntilde;a cuya filiaci&oacute;n se cuestiona en este proceso</u></strong>. Pero, aunque se conjugue con la negativa del demandado a la prueba biol&oacute;gica, esta acta notarial no puede considerarse bastante a los efectos pretendidos, ya que: a) El demandado manten&iacute;a entonces una relaci&oacute;n conflictiva con su madre, frente a la que hab&iacute;a formulado denuncias el 18 de septiembre y el 9 de noviembre del a&ntilde;o 2000 por entender que actuaba de modo fraudulento, carg&aacute;ndole gastos que deb&iacute;a asumir aqu&eacute;lla, lo que ya suscita serias dudas sobre la verdadera finalidad buscada al realizar aquellas manifestaciones ante notario; b) Se trata de una declaraci&oacute;n prestada sin sujeci&oacute;n al principio de contradicci&oacute;n, b&aacute;sico en nuestro proceso civil, que priva a la parte de participaci&oacute;n o intervenci&oacute;n activa en la compulsa de si lo declarado se ajustaba o no a la veracidad de lo sucedido, con quiebra de las prescripciones que se recogen en los arts. 360 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento (v&eacute;ase en este sentido la sentencia del TS. de 23 de enero de 2003); y c) Pero es que, adem&aacute;s, al ser llamada como testigo a este proceso, la madre se desdijo totalmente de aqu&eacute;llas manifestaciones, aunque ha de reconocerse que sin dar una explicaci&oacute;n suficiente y coherente de lo sucedido, negando rotundamente lo que antes hab&iacute;a afirmado como ya hab&iacute;a hecho en una segunda acta notarial. Todo lo cual impide conceder mayor valor a aqu&eacute;lla declaraci&oacute;n inicial, como tampoco puede reconocerse trascendencia a que la demandante conozca determinados datos de la otra parte (lugar donde viv&iacute;a, actividad que desarrollaba, domicilio familiar), pues f&aacute;cilmente pueden saberse sin que medie una especial relaci&oacute;n entre ambos.-</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>Las consideraciones anteriores habr&aacute;n de conducir a la desestimaci&oacute;n del presente recurso, sin que, por las mismas razones ya apuntadas en la sentencia de instancia, proceda hacer expresa declaraci&oacute;n de las costas aqu&iacute; causadas (art. 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil).- </em></p><p><em>Por lo expuesto, la Sala dicta el siguiente: </em></p><p><em>FALLO</em></p><p><em>Desestimar el recurso de apelaci&oacute;n interpuesto por DO&Ntilde;A Erica contra la Sentencia dictada por la Iltma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, anterior Juzgado de 1&ordf; Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 8, en los autos de que dimana, confirmando dicha resoluci&oacute;n, sin hacer expresa imposici&oacute;n de las costas procesales del recurso.-</em></p><p><em>As&iacute;, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.</em></p><p>&nbsp;</p><p>LE ADJUNTO RESUMEN (ES MUY EXTENSA) SENTENCIA TRIBUNAL EUROPEO DERECHOS HUMANOS:</p><p>&nbsp;</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td width="48" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p align="center"><strong>Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Secci&oacute;n 1&ordf;).</strong><strong>Caso Mizzi contra Malta. Sentencia de 12 enero 2006</strong></p><p align="center"><strong><u>TEDH\2006\4</u></strong></p><p align="center">&nbsp;</p></td></tr></tbody></table><p><strong>DERECHO AL RESPETO DE LA VIDA PRIVADA Y FAMILIAR:</strong> Vida privada y familiar: injerencias de los poderes p&uacute;blicos: reconocimiento de la no paternidad: denegaci&oacute;n de la solicitud: el respeto de la vida familiar exige que la realidad biol&oacute;gica y social prevalezca sobre una presunci&oacute;n legal: obligaci&oacute;n positiva de las autoridades de permitir la renuncia a la paternidad de quien lo demuestra con pruebas biol&oacute;gicas: violaci&oacute;n existente.</p><p><strong>PROHIBICION DE DISCRIMINACION:</strong> Diferencias de trato legislativo: por condici&oacute;n legal de presunto padre: legislaci&oacute;n que justifica la diferencia de trato entre marido y mujer en cuanto al plazo para impugnar la paternidad en la seguridad jur&iacute;dica y protecci&oacute;n de los derechos del ni&ntilde;o, los cuales suelen coincidir con los de la madre: violaci&oacute;n existente en relaci&oacute;n con los arts. 6.1 y 8 del Convenio.</p><p><strong>DERECHO A UN PROCESO EQUITATIVO:</strong> Acceso a la jurisdicci&oacute;n: requisitos y formas procesales: plazo: inadmisi&oacute;n de acci&oacute;n de impugnaci&oacute;n de reconocimiento de paternidad basada en test de ADN que demostraba que no era el padre biol&oacute;gico, por incumplimiento de plazos: injerencia excesiva que no mantiene el justo equilibrio entre los intereses del demandante a que resuelva sobre su paternidad y la protecci&oacute;n de la seguridad jur&iacute;dica y los intereses de las otras personas involucradas en el proceso: violaci&oacute;n existente.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Protecci&oacute;n Europea de Derechos Humanos</p><p>Demanda n&uacute;m. 26111/2002 </p>&nbsp; <p>NO OBSTANTE SI EXISTEN INDICIOS DE PATERNIDAD LA NEGATIVA A SOMETERSE A LA PRUEBA ADN PUEDE NO SER ACONSEJABLE - SI SE ESTA SEGURO QUE NO ES EL PADRE BIL&Oacute;GICO-</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td colspan="3" width="601" valign="top"><p>&nbsp;</p></td></tr><tr><td width="48" valign="top"><p>&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p><strong><em>&nbsp;(Confirmada) </em></strong></p><p>&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p><em><strong>Audiencia Provincial de Murcia (Secci&oacute;n 1&ordf;).</strong><strong>Sentencia n&uacute;m. 230/2007 de 10 septiembre</strong></em></p><p><strong><u><em>AC\2008\762< /em></u></strong></p><p><strong></strong></p></td></tr></tbody></table><p><em><strong>FILIACI&Oacute;N:</strong> ACCIONES DE FILIACI&Oacute;N: investigaci&oacute;n de la paternidad o maternidad: prueba biol&oacute;gica: doctrina jurisprudencial: reconocimiento hematol&oacute;gico: prueba no degradante ni contraria a la dignidad de la persona que encuentra su cobertura legal en el art. 127 CC, que desarrolla el mandato constitucional del art. 39.2 CE; ACCI&Oacute;N DE RECLAMAC&Iacute;&Oacute;N: filiaci&oacute;n no matrimonial: procedencia: negativa reiterada e injustificada del padre a someterse a la prueba biol&oacute;gica: existencia de indicios bastantes para justificar su procedencia ante la concurrencia de otras pruebas.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Civil</em></p><p><em>Recurso de Apelaci&oacute;n n&uacute;m. 156/2007 </em></p><p><em><strong>Ponente: </strong>Ilmo. Sr. D. francisco jos&eacute; carrillo vinader</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>La Secci&oacute;n 1&ordf; de la Audiencia Provincial de Murcia desestima el recurso de apelaci&oacute;n deducido por la parte demandada contra la Sentencia dictada, en fecha 12-05-2006, por el Juzgado de 1&ordf; Instancia n&uacute;m. 3 de dicha capital, en autos de juicio de filiaci&oacute;n, confirmando la meritada Resoluci&oacute;n.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>En la ciudad de Murcia, a diez de septiembre del a&ntilde;o dos mil siete.</em></p><p><em>Habiendo visto en grado de apelaci&oacute;n la Secci&oacute;n Primera de esta Audiencia Provincial los autos de Juicio de filiaci&oacute;n n&uacute;mero 2.376/05 que en primera instancia se ha seguido ante el Juzgado Civil n&uacute;mero Tres de Murcia entre las partes, como actora y ahora apelada D&ordf;. Ana, que lo hace en representaci&oacute;n de su hijo menor de edad D. Federico, representada por el Procurador Sr. Miras L&oacute;pez y defendida por el Letrado Sr. S&aacute;nchez Renovales, y como demandado y ahora apelante D. Eusebio, representado por la Procuradora Sra. C&aacute;rceles Alem&aacute;n y defendido por el Letrado Sr. S&aacute;nchez del Campo Ferrer. En ambas instancias interviene el Ministerio Fiscal, al amparo de su Estatuto, en esta alzada como apelado, siendo ponente el Ilmo. Sr. Magistrado don FRANCISCO JOS&Eacute; CARRILLO VINADER que expresa la convicci&oacute;n del Tribunal.</em></p><p><em>ANTECEDENTES DE HECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>El Juzgado de instancia citado con fecha 12 de mayo de 2006 dict&oacute; en los autos principales de los que dimana el presente rollo la sentencia cuya parte dispositiva dice as&iacute;: "FALLO: Que estimando la demanda presentada por D&ordf;. Ana contra don Eusebio, debo declarar y declaro que el menor Federico es hijo no matrimonial del demandado, el cual queda privado del ejercicio de la patria potestad sobre el mismo y no ostentar&aacute; sobre &eacute;l o sobre su patrimonio ning&uacute;n derecho. Se establece en concepto de pensi&oacute;n de alimentos para el menor la cantidad de 600 euros, la cual ser&aacute; satisfecha por el demandado entre los d&iacute;as uno y cinco de cada mes y por anticipado, los doce meses del a&ntilde;o, actualiz&aacute;ndose anualmente conforme a las variaciones del IPC, de manera autom&aacute;tica y sin necesidad de nuevo pronunciamiento judicial (primera actualizaci&oacute;n, mayo de 2007). Dicha cantidad se entiende debida desde la fecha en la que fue reclamada judicialmente. El demandado abonar&aacute; las costas de esta instancia ".</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Contra la anterior sentencia, en tiempo y forma, prepar&oacute; e interpuso recurso de apelaci&oacute;n D. Eusebio, solicitando nueva sentencia desestimatoria de la demanda o, subsidiariamente, que se reduzca el importe de la pensi&oacute;n de alimentos.</em></p><p><em>Despu&eacute;s se dio traslado a las otras partes, quienes presentaron escritos oponi&eacute;ndose al mismo, pidiendo la confirmaci&oacute;n de la sentencia.</em></p><p><em>Por el Juzgado se elevaron las actuaciones a esta Ilma. Audiencia Provincial, turn&aacute;ndose a la Secci&oacute;n Primera donde se registraron con el n&uacute;mero 156/07 de Rollo. Tras personarse las partes, por providencia del d&iacute;a 19 de junio de 2007 se se&ntilde;al&oacute; el de hoy para la votaci&oacute;n y fallo de la causa, que ha sido sometida a deliberaci&oacute;n de la Sala.</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>En la sustanciaci&oacute;n de ambas instancias se han observado las prescripciones legales.</em></p><p><em>FUNDAMENTOS DE DERECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>La Sra. Ana, en nombre y representaci&oacute;n de su hijo menor de edad, plantea demanda de determinaci&oacute;n de la paternidad del demandado respecto del citado ni&ntilde;o, bas&aacute;ndose en la relaci&oacute;n sentimental existente entre ellos al tiempo de la concepci&oacute;n, aportando prueba testifical de ese hecho y proponiendo la pericial biol&oacute;gica. Tambi&eacute;n interesa que se fije una pensi&oacute;n alimenticia de 600 &euro; mensuales a cargo del demandado y a favor del menor, que se declare que aqu&eacute;l no tendr&aacute; derecho alguno sobre su persona y bienes y que &eacute;ste no altere sus actuales apellidos.</em></p><p><em>Se opone el demandado negando ser el padre del menor y alegando que no est&aacute; de acuerdo con la prueba biol&oacute;gica interesada.</em></p><p><em>Tras la pr&aacute;ctica del oportuno juicio, donde se practicaron las pruebas declaradas pertinentes y en el que por tres veces el demandado fue requerido por el Juez para que se sometiera a la prueba biol&oacute;gica, advirti&eacute;ndole de las consecuencias de no hacerlo, neg&aacute;ndose siempre a ello, se dicta sentencia en la que se considera acreditada la paternidad del Sr. Eusebio y se estima la demanda en todos sus extremos, con condena en costas al demandado.</em></p><p><em>Contra todos esos pronunciamientos plantea recurso de apelaci&oacute;n el Sr. Eusebio, considerando que no hay pruebas de que el ni&ntilde;o sea hijo suyo, rechazando el valor indiciario de su negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica y que las restantes practicadas sirvan para probar ese hecho, por lo que pide que se desestime la demanda. Subsidiariamente, interesa que se rebaje el importe de la pensi&oacute;n alimenticia (no precisa a qu&eacute; cantidad), porque no resulta correcto deducir su potencial econ&oacute;mico del dato de tener tres restaurantes.</em></p><p><em>Del recurso se dio traslado a las restantes partes, que se han opuesto al mismo, pidiendo la confirmaci&oacute;n de la sentencia por sus propios fundamentos.</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Considera el apelante que no se ha acreditado que sea el padre del menor, pues s&oacute;lo se ha tenido en cuenta su negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica, sin que la sentencia valore el resto de las pruebas practicadas, lo que infringe la doctrina jurisprudencial al respecto. As&iacute;, afirma que las fotograf&iacute;as aportadas en el acto de la vista no acreditan la concepci&oacute;n, sino relaciones de amistad entre la madre y el demandado, y que los testigos aportados se limitan a decir lo que le ha comentado la actora, sin a&ntilde;adir nada de su propia cosecha.</em></p><p><em>Ante la negativa del demandado a someterse a la prueba pericial para determinar la filiaci&oacute;n, esta Sala (as&iacute; las <u>sentencias de 12 de enero de 1999 [ AC 1999, 2886] </u>, 13 de marzo de 2001 , <u>23 de abril [ PROV 2002, 177119] </u>y <u>10 de diciembre de 2002 [ PROV 2003, 126820] </u>) viene aplicando la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo y del Constitucional que da relevancia a tal hecho cuando existen, adem&aacute;s, otros medios complementarios que permitan sustentar la posibilidad de la existencia de relaciones sexuales entre los padres a la fecha de la concepci&oacute;n. &Eacute;ste es un hecho de dif&iacute;cil prueba, por ocurrir en la intimidad, por lo que basta probar que la misma pudo tener lugar para determinar la pertinencia de la prueba biol&oacute;gica, de gran relevancia por su precisi&oacute;n dada la elevada fiabilidad que alcanza, m&aacute;s de un 99% en caso de afirmaci&oacute;n de la paternidad y el 100% en caso de negaci&oacute;n de la misma, seg&uacute;n se&ntilde;alan las <u>sentencias del Tribunal Supremo de 30 de junio 1989 ( RJ 1989, 4798) </u>, <u>5 de abril de 1990 ( RJ 1990, 2701) </u>, <u>2 de enero ( RJ 1991, 103) </u>y <u>11 de julio de 1991 ( RJ 1991, 5377) </u>. </em></p><p><em>De lo que se trata es de investigar la paternidad de un ni&ntilde;o menor de edad, que tiene derecho a que se declare si una determinada persona es o no su padre, adoptando las medidas necesarias para garantizar, en todo caso, los derechos del menor, por quien los Tribunales deben velar de manera especial, por encima de los intereses de los progenitores.</em></p><p><em>Es cierto que la negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica, por s&iacute; sola, no pueda equipararse a una ficta confessio, pero si se tiene en cuenta que en esta materia existe una dif&iacute;cil prueba directa de la intervenci&oacute;n de las partes en el hecho de la concepci&oacute;n, m&aacute;xime en supuestos como el presente en el que no ha existido ninguna relaci&oacute;n entre el imputado como padre y el fruto de aquellas relaciones (se afirma en la demanda que se cortaron las relaciones entre el demandado y la actora desde que se conoci&oacute; su embarazo), es por lo que el <u>C&oacute;digo civil ( LEG 1889, 27) </u>prev&eacute; la posibilidad de acreditar dicho hecho a trav&eacute;s de pruebas indiciarias (art&iacute;culo 135). La investigaci&oacute;n de la paternidad es un derecho de rango constitucional (art&iacute;culo 39.2 de la <u>Constituci&oacute;n</u><u> [ RCL 1978, 2836] </u>) por lo que ha de favorecerse la aplicaci&oacute;n de las normas que permiten la indagaci&oacute;n de la filiaci&oacute;n de las personas, favoreciendo la b&uacute;squeda de la verdad material en estos casos. </em></p><p><em>Como establece la <u>sentencia del Tribunal Constitucional 7/1994, de 17 de enero ( RTC 1994, 7) </u>, la negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica de determinaci&oacute;n de la paternidad no es en s&iacute; lo decisivo, sino que lo trascendente es el no sometimiento de la parte a la resoluci&oacute;n judicial que acuerda la realizaci&oacute;n de dicha prueba, cuando la misma no vulnera los derechos del afectado a su intimidad e integridad y re&uacute;ne los requisitos que la propia jurisprudencia constitucional ha delineado, esto es: A) No ser inaceptable, por s&iacute; sola, entendiendo que no es degradante, ni contraria a la dignidad de la persona, la no verificaci&oacute;n de un examen hematol&oacute;gico por parte de un profesional, en circunstancias adecuadas. B) Estar previsto por la ley; en este caso tanto el art&iacute;culo 127 del <u>C&oacute;digo Civil ( LEG 1889, 27) </u>, como el 39.2 y art&iacute;culo 14 de la <u>Constituci&oacute;n</u><u> ( RCL 1978, 2836) </u>contienen normas que posibilitan la pr&aacute;ctica de la prueba biol&oacute;gica para la defensa del inter&eacute;s moral y econ&oacute;mico del hijo, siendo un derecho primario del mismo que se declare su filiaci&oacute;n biol&oacute;gica. C) Que sea indispensable, por no poder obtenerse la evidencia de la paternidad por otros medios menos lesivos. D) Que no suponga un grave riesgo o quebranto para la salud, debiendo realizarse por personal sanitario y en centros hospitalarios p&uacute;blicos, y E) Que la medida judicial que ordene realizarla guarde adecuada proporci&oacute;n entre la intromisi&oacute;n que conlleva en la intimidad y la integridad f&iacute;sica o moral del afectado, y la finalidad a la que sirve. </em></p><p><em>Todos y cada uno de los citados requisitos se cumplen aqu&iacute;. Nos encontramos ante el supuesto de negativa terminante a someterse a unas pruebas biol&oacute;gicas, lo que la citada sentencia constitucional admite como v&aacute;lido en el caso de que no existan indicios serios de la conducta que se le atribuye o hubiera un grav&iacute;simo quebranto para su salud, pero ese no es el supuesto que ahora concurre. Adem&aacute;s, en el presente caso hay indicios bastantes (los reiteradamente se&ntilde;alados) que permiten concluir la procedencia de tal prueba pericial biol&oacute;gica. La supuesta quiebra de su derecho a la intimidad o el temor a sufrir otras demandas de paternidad, parece deberse a la trascendencia que el resultado positivo de la prueba puede tener en su actual situaci&oacute;n familiar (habla de defender el patrimonio de su hijo matrimonial), lo que no es un derecho excluyente del que tiene el menor a que se determine legalmente su filiaci&oacute;n, pues no existe un derecho de la actual familia a que no se declare la filiaci&oacute;n de quien sea hijo del padre.</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em><strong>En el presente supuesto, no s&oacute;lo concurre la prueba indiciaria de la reiterada e injustificada negativa del demandado a someterse a la prueba biol&oacute;gica, sino que tambi&eacute;n hay otras, como la documental consistente en fotograf&iacute;as que acreditan las relaciones entre la madre y el demandado, as&iacute; como las testificales practicadas en el per&iacute;odo probatorio de la primera instancia que lo reiteran (todos los testigos han visto al demandado y a la madre relacionarse en p&uacute;blico como pareja), aparte de la propia contestaci&oacute;n a la demanda y las respuestas dadas en el juicio por el demandado cuando es interrogado, donde se reconoce la existencia de una "relaci&oacute;n sentimental" entre ellos al tiempo de la concepci&oacute;n (folio 67), incluso de relaciones sexuales, que el ahora apelante dice que fueron incompletas. Hab&iacute;a, por tanto, posibilidad de relaciones sexuales, pues eran conocidos, sal&iacute;an juntos e, incluso, ten&iacute;an una relaci&oacute;n sentimental, con contactos sexuales, todo lo cual es suficiente para sostener que median indicios bastantes para justificar la procedencia de la definitiva prueba biol&oacute;gica, por la coincidencia temporal, espacial y social de ambos en la fecha de la concepci&oacute;n. A ello debe unirse, con una especial y significativa trascendencia, la negativa reiterada del demandado, con diversas excusas, a someterse a las pruebas biol&oacute;gicas, lo cual permite a la Sala valorar tal comportamiento como indicio en los t&eacute;rminos que se han expresado.</strong></em></p><p><em><strong>Por todo lo expuesto, la Sala entiende acreditada la paternidad que se reclama y procede confirmar en este extremo la resoluci&oacute;n apelada.</strong></em></p><p><em><strong>CUARTO</strong></em></p><p><em>Tal y como establece el art&iacute;culo 111 del <u>C&oacute;digo civil ( LEG 1889, 27) </u>, al haberse determinado judicialmente la filiaci&oacute;n contra la oposici&oacute;n del padre, procede que quede excluido de la patria potestad. Se trata de una norma imperativa. </em></p><p><em>En cuanto a los apellidos, consta expresamente en la demanda la petici&oacute;n de que el hijo no ostente los del progenitor, por lo que no se variar&aacute;n los del menor, sin perjuicio de que &eacute;l mismo, al llegar a la mayor&iacute;a de edad, o su representante legal pueda interesar otra cosa.</em></p><p><em>QUINTO</em></p><p><em>Con car&aacute;cter subsidiario, interesa el apelante que se reduzca la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n alimenticia establecida (600 &euro; al mes), porque la considera excesiva y entiende que no se ha acreditado de contrario nada para justificarla, considerando que era a ella a la que correspond&iacute;a probar. Especialmente critica que se infiera que el demandado tiene un importante poder adquisitivo del hecho de que est&aacute; vinculado a tres establecimientos, pues s&oacute;lo ostenta unas participaciones junto a otras personas.</em></p><p><em>No est&aacute; conforme esta Sala con la afirmaci&oacute;n de que la carga de la prueba del patrimonio del demandado corresponda a la actora. En esta materia, como en los proceso de familia, se viene atendiendo a la disponibilidad y facilidad probatoria (art. 217.6 de la <u>Ley</u><u> de Enjuiciamiento Civil [ RCL 2000, 34, 962 y RCL 2001, 1892] </u>), y por ello es el propio demandado el que ha de acreditar su real situaci&oacute;n econ&oacute;mica. En el presente caso vino a reconocer la titularidad de tres negocios mercantiles, tres establecimientos hosteleros, y alguno de los testigos lo ratifican, lo que justifica, ante la falta de acreditaci&oacute;n de otras circunstancias por el propio demandado, la conclusi&oacute;n de un importante poder adquisitivo y justifica la pensi&oacute;n econ&oacute;mica establecida, que ha de ser proporcional al poder econ&oacute;mico del obligado a prestarla y cubrir todas las atenciones y necesidades del menor, teniendo en cuenta que la negativa del padre a reconocer su paternidad y someterse a las pruebas biol&oacute;gicas conlleva la falta de atenci&oacute;n directa del mismo al menor y descarga en la madre todos los cuidados. </em></p><p><em>Por lo tanto tambi&eacute;n debe rechazarse este motivo del recurso.</em></p><p><em>SEXTO</em></p><p><em>La desestimaci&oacute;n del recurso lleva consigo la imposici&oacute;n al apelante de la costas causadas en esta alzada, tal y como dispone el art. 398.1 de la <u>Ley</u><u> de Enjuiciamiento Civil ( RCL 2000, 34, 962 y RCL 2001, 1892) </u>. </em></p><p><em>VISTOS los art&iacute;culos citados y los de general y pertinente aplicaci&oacute;n.</em></p><p><em>FALLAMOS</em></p><p><em>Que desestimando el recurso de apelaci&oacute;n interpuesto por la Procuradora Sra. C&aacute;rceles Alem&aacute;n, en nombre y representaci&oacute;n de D. Eusebio, contra la sentencia dictada en el juicio de filiaci&oacute;n seguido con el n&uacute;mero 2.376/05 ante el Juzgado de Primera Instancia n&uacute;mero Tres de Murcia, y estimando la oposici&oacute;n al recurso sostenida por el Ministerio Fiscal y por el Procurador Sr. Miras L&oacute;pez, en nombre y representaci&oacute;n de D&ordf;. Ana, debemos CONFIRMAR Y CONFIRMAMOS dicha sentencia, imponiendo al apelante las costas causadas en esta alzada.</em></p><p><em>Notif&iacute;quese la sentencia y ll&eacute;vese certificaci&oacute;n de la misma al rollo de esta Sala y a los autos del Juzgado, al que se devolver&aacute;n para su ejecuci&oacute;n y cumplimiento.</em></p><p><em>As&iacute; por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.</em></p><p><em>PUBLICACI&Oacute;N: En la misma fecha fue le&iacute;da y publicada la anterior resoluci&oacute;n por el Ilmo. Sr./a. Magistrado que la dict&oacute;, celebrando Audiencia P&uacute;blica. Doy fe.</em></p><p><em>DILIGENCIA: Seguidamente se procede a cumplimentar la notificaci&oacute;n de la anterior resoluci&oacute;n. Doy fe.</em></p><p>&nbsp;</p><p>Espero que con toda esta informaci&oacute;n pueda tomar una decisi&oacute;n.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>
Experto:  R.Gomez escribió hace 5 año.
<p>La voy adjuntar sentencias sobre asuntos de paternidad por si le son de utilidad:</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td width="48" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p align="center"><em><strong>Audiencia Provincial de Asturias (Secci&oacute;n 4&ordf;).</strong><strong>Sentencia n&uacute;m. 207/2003 de 8 mayo</strong></em></p><p align="center"><strong><u><em>JUR\2003\232314</em></u></strong></p><p align="center">&nbsp;</p></td></tr></tbody></table><p><em><strong>FILIACION:</strong> ACCIONES DE FILIACION: acci&oacute;n de reclamaci&oacute;n: filiaci&oacute;n no matrimonial: improcedencia: negativa injustificada a someterse a las pruebas biol&oacute;gicas: acta notarial manifestando la madre del demandado la paternidad: negaci&oacute;n por la madre al ser llamada como testigo: falta de prueba de relaci&oacute;n afectiva y convivencia marital alegada.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Civil</em></p><p><em>Recurso de Apelaci&oacute;n n&uacute;m. 462/2002 </em></p><p><em><strong>Ponente: </strong>Ilmo. Sr. D. francisco tuero aller</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>Rollo: RECURSO DE APELACION 462 /2002</em></p><p><em>NUMERO 207</em></p><p><em>En OVIEDO, a ocho de Mayo de dos mil tres, la Secci&oacute;n Cuarta de la Iltma. Audiencia </em></p><p><em>Provincial de Oviedo, compuesta por Don Ram&oacute;n Avello Zapatero, Presidente, Don Jos&eacute; Ignacio Alvarez S&aacute;nchez y Don Francisco Tuero Aller, Magistrados, ha pronunciado la siguiente: </em></p><p><strong><em>SENTENCIA</em></strong></p><p><em>En el recurso de apelaci&oacute;n n&uacute;mero 462/2002 en autos de Juicio Verbal n&deg; 759/01, procedentes del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, anterior Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&deg; 8, promovido por DO&Ntilde;A Erica , demandante en primera instancia contra DON Miguel &Aacute;ngel , demandado en primera instancia, y el MINISTERIO FISCAL, en la representaci&oacute;n que le es propia, siendo Ponente el Iltmo. Sr. Magistrado Don Francisco Tuero Aller.-</em></p><p><em>ANTECEDENTES DE HECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>.- Que la Iltma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, antes Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero ocho, dict&oacute; Sentencia con fecha trece de junio de dos mil dos, cuya parte dispositiva dice as&iacute;: Que desestimando la demanda formulada por la Procuradora de los Tribunales D&ordf; Eva Cobo Barqu&iacute;n, en nombre y representaci&oacute;n de D&ordf; Erica , contra D. Miguel &Aacute;ngel , debo declarar y declaro no haber lugar a la misma y, en consecuencia, no procede declarar que la menor Roc&iacute;o , hija de la actora, es hija de D. Miguel &Aacute;ngel por filiaci&oacute;n no matrimonial, sin que proceda hacer pronunciamiento espec&iacute;fico en cuanto a las costas judiciales que pudieran haberse devengado en este procedimiento.-</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Contra la expresada resoluci&oacute;n se interpuso por la parte demandante recurso de apelaci&oacute;n, del cual se dio el preceptivo traslado, y remiti&eacute;ndose los autos a esta Audiencia Provincial se sustanci&oacute; el recurso, se&ntilde;al&aacute;ndose para deliberaci&oacute;n y fallo el d&iacute;a veintinueve de Abril del corriente a&ntilde;o.-</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>Que en la tramitaci&oacute;n del presente recurso se han observado las prescripciones legales.-</em></p><p><em>FUNDAMENTOS JURIDICOS</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>.- La Sentencia de primera instancia desestim&oacute; &iacute;ntegramente la acci&oacute;n de reclamaci&oacute;n de la filiaci&oacute;n extramatrimonial ejercitada en el escrito de demanda, tras haberse negado el demandado a someterse a la prueba biol&oacute;gica interesada. Se recoge en dicha resoluci&oacute;n correctamente la doctrina jurisprudencial dictada en esta materia que, en lo que aqu&iacute; interesa, puede sintetizarse en los siguientes extremos: <strong><u>A) Tiene declarado el Tribunal Constitucional (sentencias de 17 de enero de 1994 y 31 de mayo de 1999) que la realizaci&oacute;n de pruebas biol&oacute;gicas no puede considerarse degradante, ni contraria a la dignidad de la persona o a los derechos a la integridad f&iacute;sica y a la intimidad, pues vienen amparadas por los arts. 39.2 y 39.3 de la Constituci&oacute;n. B) La negativa injustificada a su pr&aacute;ctica equivale a un indicio muy valioso o especialmente significativo en orden a declarar la paternidad del demandado obstruccionista. Y C) Pero a esa negativa no puede atribu&iacute;rsele el valor probatorio de una confesi&oacute;n judicial ni es suficiente por s&iacute; sola para declarar la paternidad, sino que precisa de otras pruebas o indicios que, conjugados con dicha postura, permitan tener por acreditada la filiaci&oacute;n (v&eacute;ase sobre este punto, la reciente sentencia del TS. de 19 de diciembre de 2002, que reafirma una l&iacute;nea jurisprudencial que puede calificarse de pac&iacute;fica y consolidada). Entre estas pruebas, indirectas o presuntivas, est&aacute;n todas aqu&eacute;llas indiciarias de la cohabitaci&oacute;n sexual necesaria y suficiente para la procreaci&oacute;n de las que el art. 135 del C&oacute;digo Civil, y ahora el 767.3 de la LEC., hacen una enumeraci&oacute;n abierta (reconocimiento expreso o t&aacute;cito, posesi&oacute;n de estado y convivencia con la madre en la &eacute;poca de la concepci&oacute;n), para conceder en el &uacute;ltimo inciso la facultad de poner en juego lo dispuesto en el art. 4.1 del mismo C&oacute;digo, en orden a permitir que se tomen en consideraci&oacute;n "otros hechos de los que se infiera la filiaci&oacute;n de modo an&aacute;logo".</u></strong></em></p><p><em>En este mismo sentido, el art. 767.4 de la actual Ley de Enjuiciamiento Civil, plasmando normativamente esa l&iacute;nea jurisprudencial, establece que "la negativa injustificada a someterse a la prueba biol&oacute;gica de paternidad o maternidad permitir&aacute; al Tribunal declarar la filiaci&oacute;n reclamada, siempre que existan otros indicios de la paternidad o maternidad y la prueba de &eacute;sta no se haya obtenido por otros medios".-</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>La aplicaci&oacute;n de la anterior doctrina al caso aqu&iacute; enjuiciado ha de conducir a la misma conclusi&oacute;n a la que lleg&oacute; la Juzgadora de instancia. <strong><u>Negada por el demandado toda relaci&oacute;n con la actora, a quien dice solo "conoce de vista", sorprende en primer lugar la casi total ausencia de pruebas tendentes a evidenciar la relaci&oacute;n afectiva y convivencia marital que en la demanda se afirma que se extendi&oacute; desde principios de 1990 hasta noviembre de 1991, bien a trav&eacute;s de testigos (amigos comunes, vecinos), bien de la documental habitual en estos casos (fotograf&iacute;as, cartas, etc.). De hecho, la &uacute;nica prueba practicada en autos que avale la tesis de la demandante es un acta notarial de manifestaciones, de fecha 2 de febrero de 2001, en la que la madre del demandado afirma que existi&oacute; aquella relaci&oacute;n afectiva y que de la misma naci&oacute; la ni&ntilde;a cuya filiaci&oacute;n se cuestiona en este proceso</u></strong>. Pero, aunque se conjugue con la negativa del demandado a la prueba biol&oacute;gica, esta acta notarial no puede considerarse bastante a los efectos pretendidos, ya que: a) El demandado manten&iacute;a entonces una relaci&oacute;n conflictiva con su madre, frente a la que hab&iacute;a formulado denuncias el 18 de septiembre y el 9 de noviembre del a&ntilde;o 2000 por entender que actuaba de modo fraudulento, carg&aacute;ndole gastos que deb&iacute;a asumir aqu&eacute;lla, lo que ya suscita serias dudas sobre la verdadera finalidad buscada al realizar aquellas manifestaciones ante notario; b) Se trata de una declaraci&oacute;n prestada sin sujeci&oacute;n al principio de contradicci&oacute;n, b&aacute;sico en nuestro proceso civil, que priva a la parte de participaci&oacute;n o intervenci&oacute;n activa en la compulsa de si lo declarado se ajustaba o no a la veracidad de lo sucedido, con quiebra de las prescripciones que se recogen en los arts. 360 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento (v&eacute;ase en este sentido la sentencia del TS. de 23 de enero de 2003); y c) Pero es que, adem&aacute;s, al ser llamada como testigo a este proceso, la madre se desdijo totalmente de aqu&eacute;llas manifestaciones, aunque ha de reconocerse que sin dar una explicaci&oacute;n suficiente y coherente de lo sucedido, negando rotundamente lo que antes hab&iacute;a afirmado como ya hab&iacute;a hecho en una segunda acta notarial. Todo lo cual impide conceder mayor valor a aqu&eacute;lla declaraci&oacute;n inicial, como tampoco puede reconocerse trascendencia a que la demandante conozca determinados datos de la otra parte (lugar donde viv&iacute;a, actividad que desarrollaba, domicilio familiar), pues f&aacute;cilmente pueden saberse sin que medie una especial relaci&oacute;n entre ambos.-</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>Las consideraciones anteriores habr&aacute;n de conducir a la desestimaci&oacute;n del presente recurso, sin que, por las mismas razones ya apuntadas en la sentencia de instancia, proceda hacer expresa declaraci&oacute;n de las costas aqu&iacute; causadas (art. 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil).- </em></p><p><em>Por lo expuesto, la Sala dicta el siguiente: </em></p><p><em>FALLO</em></p><p><em>Desestimar el recurso de apelaci&oacute;n interpuesto por DO&Ntilde;A Erica contra la Sentencia dictada por la Iltma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, anterior Juzgado de 1&ordf; Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 8, en los autos de que dimana, confirmando dicha resoluci&oacute;n, sin hacer expresa imposici&oacute;n de las costas procesales del recurso.-</em></p><p><em>As&iacute;, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.</em></p><p>&nbsp;</p><p>LE ADJUNTO RESUMEN (ES MUY EXTENSA) SENTENCIA TRIBUNAL EUROPEO DERECHOS HUMANOS:</p><p>&nbsp;</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td width="48" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p align="center"><strong>Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Secci&oacute;n 1&ordf;).</strong><strong>Caso Mizzi contra Malta. Sentencia de 12 enero 2006</strong></p><p align="center"><strong><u>TEDH\2006\4</u></strong></p><p align="center">&nbsp;</p></td></tr></tbody></table><p><strong>DERECHO AL RESPETO DE LA VIDA PRIVADA Y FAMILIAR:</strong> Vida privada y familiar: injerencias de los poderes p&uacute;blicos: reconocimiento de la no paternidad: denegaci&oacute;n de la solicitud: el respeto de la vida familiar exige que la realidad biol&oacute;gica y social prevalezca sobre una presunci&oacute;n legal: obligaci&oacute;n positiva de las autoridades de permitir la renuncia a la paternidad de quien lo demuestra con pruebas biol&oacute;gicas: violaci&oacute;n existente.</p><p><strong>PROHIBICION DE DISCRIMINACION:</strong> Diferencias de trato legislativo: por condici&oacute;n legal de presunto padre: legislaci&oacute;n que justifica la diferencia de trato entre marido y mujer en cuanto al plazo para impugnar la paternidad en la seguridad jur&iacute;dica y protecci&oacute;n de los derechos del ni&ntilde;o, los cuales suelen coincidir con los de la madre: violaci&oacute;n existente en relaci&oacute;n con los arts. 6.1 y 8 del Convenio.</p><p><strong>DERECHO A UN PROCESO EQUITATIVO:</strong> Acceso a la jurisdicci&oacute;n: requisitos y formas procesales: plazo: inadmisi&oacute;n de acci&oacute;n de impugnaci&oacute;n de reconocimiento de paternidad basada en test de ADN que demostraba que no era el padre biol&oacute;gico, por incumplimiento de plazos: injerencia excesiva que no mantiene el justo equilibrio entre los intereses del demandante a que resuelva sobre su paternidad y la protecci&oacute;n de la seguridad jur&iacute;dica y los intereses de las otras personas involucradas en el proceso: violaci&oacute;n existente.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Protecci&oacute;n Europea de Derechos Humanos</p><p>Demanda n&uacute;m. 26111/2002 </p>&nbsp; <p>NO OBSTANTE SI EXISTEN INDICIOS DE PATERNIDAD LA NEGATIVA A SOMETERSE A LA PRUEBA ADN PUEDE NO SER ACONSEJABLE - SI SE ESTA SEGURO QUE NO ES EL PADRE BIL&Oacute;GICO-</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td colspan="3" width="601" valign="top"><p>&nbsp;</p></td></tr><tr><td width="48" valign="top"><p>&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p><strong><em>&nbsp;(Confirmada) </em></strong></p><p>&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p><em><strong>Audiencia Provincial de Murcia (Secci&oacute;n 1&ordf;).</strong><strong>Sentencia n&uacute;m. 230/2007 de 10 septiembre</strong></em></p><p&g t;<strong><u><em>AC\2008\762</em></u></strong></p><p><strong></strong></p></td></tr></tbody></table><p><em><strong>FILIACI&Oacute;N:</strong> ACCIONES DE FILIACI&Oacute;N: investigaci&oacute;n de la paternidad o maternidad: prueba biol&oacute;gica: doctrina jurisprudencial: reconocimiento hematol&oacute;gico: prueba no degradante ni contraria a la dignidad de la persona que encuentra su cobertura legal en el art. 127 CC, que desarrolla el mandato constitucional del art. 39.2 CE; ACCI&Oacute;N DE RECLAMAC&Iacute;&Oacute;N: filiaci&oacute;n no matrimonial: procedencia: negativa reiterada e injustificada del padre a someterse a la prueba biol&oacute;gica: existencia de indicios bastantes para justificar su procedencia ante la concurrencia de otras pruebas.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Civil</em></p><p><em>Recurso de Apelaci&oacute;n n&uacute;m. 156/2007 </em></p><p><em><strong>Ponente: </strong>Ilmo. Sr. D. francisco jos&eacute; carrillo vinader</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>La Secci&oacute;n 1&ordf; de la Audiencia Provincial de Murcia desestima el recurso de apelaci&oacute;n deducido por la parte demandada contra la Sentencia dictada, en fecha 12-05-2006, por el Juzgado de 1&ordf; Instancia n&uacute;m. 3 de dicha capital, en autos de juicio de filiaci&oacute;n, confirmando la meritada Resoluci&oacute;n.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>En la ciudad de Murcia, a diez de septiembre del a&ntilde;o dos mil siete.</em></p><p><em>Habiendo visto en grado de apelaci&oacute;n la Secci&oacute;n Primera de esta Audiencia Provincial los autos de Juicio de filiaci&oacute;n n&uacute;mero 2.376/05 que en primera instancia se ha seguido ante el Juzgado Civil n&uacute;mero Tres de Murcia entre las partes, como actora y ahora apelada D&ordf;. Ana, que lo hace en representaci&oacute;n de su hijo menor de edad D. Federico, representada por el Procurador Sr. Miras L&oacute;pez y defendida por el Letrado Sr. S&aacute;nchez Renovales, y como demandado y ahora apelante D. Eusebio, representado por la Procuradora Sra. C&aacute;rceles Alem&aacute;n y defendido por el Letrado Sr. S&aacute;nchez del Campo Ferrer. En ambas instancias interviene el Ministerio Fiscal, al amparo de su Estatuto, en esta alzada como apelado, siendo ponente el Ilmo. Sr. Magistrado don FRANCISCO JOS&Eacute; CARRILLO VINADER que expresa la convicci&oacute;n del Tribunal.</em></p><p><em>ANTECEDENTES DE HECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>El Juzgado de instancia citado con fecha 12 de mayo de 2006 dict&oacute; en los autos principales de los que dimana el presente rollo la sentencia cuya parte dispositiva dice as&iacute;: "FALLO: Que estimando la demanda presentada por D&ordf;. Ana contra don Eusebio, debo declarar y declaro que el menor Federico es hijo no matrimonial del demandado, el cual queda privado del ejercicio de la patria potestad sobre el mismo y no ostentar&aacute; sobre &eacute;l o sobre su patrimonio ning&uacute;n derecho. Se establece en concepto de pensi&oacute;n de alimentos para el menor la cantidad de 600 euros, la cual ser&aacute; satisfecha por el demandado entre los d&iacute;as uno y cinco de cada mes y por anticipado, los doce meses del a&ntilde;o, actualiz&aacute;ndose anualmente conforme a las variaciones del IPC, de manera autom&aacute;tica y sin necesidad de nuevo pronunciamiento judicial (primera actualizaci&oacute;n, mayo de 2007). Dicha cantidad se entiende debida desde la fecha en la que fue reclamada judicialmente. El demandado abonar&aacute; las costas de esta instancia ".</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Contra la anterior sentencia, en tiempo y forma, prepar&oacute; e interpuso recurso de apelaci&oacute;n D. Eusebio, solicitando nueva sentencia desestimatoria de la demanda o, subsidiariamente, que se reduzca el importe de la pensi&oacute;n de alimentos.</em></p><p><em>Despu&eacute;s se dio traslado a las otras partes, quienes presentaron escritos oponi&eacute;ndose al mismo, pidiendo la confirmaci&oacute;n de la sentencia.</em></p><p><em>Por el Juzgado se elevaron las actuaciones a esta Ilma. Audiencia Provincial, turn&aacute;ndose a la Secci&oacute;n Primera donde se registraron con el n&uacute;mero 156/07 de Rollo. Tras personarse las partes, por providencia del d&iacute;a 19 de junio de 2007 se se&ntilde;al&oacute; el de hoy para la votaci&oacute;n y fallo de la causa, que ha sido sometida a deliberaci&oacute;n de la Sala.</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>En la sustanciaci&oacute;n de ambas instancias se han observado las prescripciones legales.</em></p><p><em>FUNDAMENTOS DE DERECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>La Sra. Ana, en nombre y representaci&oacute;n de su hijo menor de edad, plantea demanda de determinaci&oacute;n de la paternidad del demandado respecto del citado ni&ntilde;o, bas&aacute;ndose en la relaci&oacute;n sentimental existente entre ellos al tiempo de la concepci&oacute;n, aportando prueba testifical de ese hecho y proponiendo la pericial biol&oacute;gica. Tambi&eacute;n interesa que se fije una pensi&oacute;n alimenticia de 600 &euro; mensuales a cargo del demandado y a favor del menor, que se declare que aqu&eacute;l no tendr&aacute; derecho alguno sobre su persona y bienes y que &eacute;ste no altere sus actuales apellidos.</em></p><p><em>Se opone el demandado negando ser el padre del menor y alegando que no est&aacute; de acuerdo con la prueba biol&oacute;gica interesada.</em></p><p><em>Tras la pr&aacute;ctica del oportuno juicio, donde se practicaron las pruebas declaradas pertinentes y en el que por tres veces el demandado fue requerido por el Juez para que se sometiera a la prueba biol&oacute;gica, advirti&eacute;ndole de las consecuencias de no hacerlo, neg&aacute;ndose siempre a ello, se dicta sentencia en la que se considera acreditada la paternidad del Sr. Eusebio y se estima la demanda en todos sus extremos, con condena en costas al demandado.</em></p><p><em>Contra todos esos pronunciamientos plantea recurso de apelaci&oacute;n el Sr. Eusebio, considerando que no hay pruebas de que el ni&ntilde;o sea hijo suyo, rechazando el valor indiciario de su negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica y que las restantes practicadas sirvan para probar ese hecho, por lo que pide que se desestime la demanda. Subsidiariamente, interesa que se rebaje el importe de la pensi&oacute;n alimenticia (no precisa a qu&eacute; cantidad), porque no resulta correcto deducir su potencial econ&oacute;mico del dato de tener tres restaurantes.</em></p><p><em>Del recurso se dio traslado a las restantes partes, que se han opuesto al mismo, pidiendo la confirmaci&oacute;n de la sentencia por sus propios fundamentos.</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Considera el apelante que no se ha acreditado que sea el padre del menor, pues s&oacute;lo se ha tenido en cuenta su negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica, sin que la sentencia valore el resto de las pruebas practicadas, lo que infringe la doctrina jurisprudencial al respecto. As&iacute;, afirma que las fotograf&iacute;as aportadas en el acto de la vista no acreditan la concepci&oacute;n, sino relaciones de amistad entre la madre y el demandado, y que los testigos aportados se limitan a decir lo que le ha comentado la actora, sin a&ntilde;adir nada de su propia cosecha.</em></p><p><em>Ante la negativa del demandado a someterse a la prueba pericial para determinar la filiaci&oacute;n, esta Sala (as&iacute; las <u>sentencias de 12 de enero de 1999 [ AC 1999, 2886] </u>, 13 de marzo de 2001 , <u>23 de abril [ PROV 2002, 177119] </u>y <u>10 de diciembre de 2002 [ PROV 2003, 126820] </u>) viene aplicando la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo y del Constitucional que da relevancia a tal hecho cuando existen, adem&aacute;s, otros medios complementarios que permitan sustentar la posibilidad de la existencia de relaciones sexuales entre los padres a la fecha de la concepci&oacute;n. &Eacute;ste es un hecho de dif&iacute;cil prueba, por ocurrir en la intimidad, por lo que basta probar que la misma pudo tener lugar para determinar la pertinencia de la prueba biol&oacute;gica, de gran relevancia por su precisi&oacute;n dada la elevada fiabilidad que alcanza, m&aacute;s de un 99% en caso de afirmaci&oacute;n de la paternidad y el 100% en caso de negaci&oacute;n de la misma, seg&uacute;n se&ntilde;alan las <u>sentencias del Tribunal Supremo de 30 de junio 1989 ( RJ 1989, 4798) </u>, <u>5 de abril de 1990 ( RJ 1990, 2701) </u>, <u>2 de enero ( RJ 1991, 103) </u>y <u>11 de julio de 1991 ( RJ 1991, 5377) </u>. </em></p><p><em>De lo que se trata es de investigar la paternidad de un ni&ntilde;o menor de edad, que tiene derecho a que se declare si una determinada persona es o no su padre, adoptando las medidas necesarias para garantizar, en todo caso, los derechos del menor, por quien los Tribunales deben velar de manera especial, por encima de los intereses de los progenitores.</em></p><p><em>Es cierto que la negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica, por s&iacute; sola, no pueda equipararse a una ficta confessio, pero si se tiene en cuenta que en esta materia existe una dif&iacute;cil prueba directa de la intervenci&oacute;n de las partes en el hecho de la concepci&oacute;n, m&aacute;xime en supuestos como el presente en el que no ha existido ninguna relaci&oacute;n entre el imputado como padre y el fruto de aquellas relaciones (se afirma en la demanda que se cortaron las relaciones entre el demandado y la actora desde que se conoci&oacute; su embarazo), es por lo que el <u>C&oacute;digo civil ( LEG 1889, 27) </u>prev&eacute; la posibilidad de acreditar dicho hecho a trav&eacute;s de pruebas indiciarias (art&iacute;culo 135). La investigaci&oacute;n de la paternidad es un derecho de rango constitucional (art&iacute;culo 39.2 de la <u>Constituci&oacute;n</u><u> [ RCL 1978, 2836] </u>) por lo que ha de favorecerse la aplicaci&oacute;n de las normas que permiten la indagaci&oacute;n de la filiaci&oacute;n de las personas, favoreciendo la b&uacute;squeda de la verdad material en estos casos. </em></p><p><em>Como establece la <u>sentencia del Tribunal Constitucional 7/1994, de 17 de enero ( RTC 1994, 7) </u>, la negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica de determinaci&oacute;n de la paternidad no es en s&iacute; lo decisivo, sino que lo trascendente es el no sometimiento de la parte a la resoluci&oacute;n judicial que acuerda la realizaci&oacute;n de dicha prueba, cuando la misma no vulnera los derechos del afectado a su intimidad e integridad y re&uacute;ne los requisitos que la propia jurisprudencia constitucional ha delineado, esto es: A) No ser inaceptable, por s&iacute; sola, entendiendo que no es degradante, ni contraria a la dignidad de la persona, la no verificaci&oacute;n de un examen hematol&oacute;gico por parte de un profesional, en circunstancias adecuadas. B) Estar previsto por la ley; en este caso tanto el art&iacute;culo 127 del <u>C&oacute;digo Civil ( LEG 1889, 27) </u>, como el 39.2 y art&iacute;culo 14 de la <u>Constituci&oacute;n</u><u> ( RCL 1978, 2836) </u>contienen normas que posibilitan la pr&aacute;ctica de la prueba biol&oacute;gica para la defensa del inter&eacute;s moral y econ&oacute;mico del hijo, siendo un derecho primario del mismo que se declare su filiaci&oacute;n biol&oacute;gica. C) Que sea indispensable, por no poder obtenerse la evidencia de la paternidad por otros medios menos lesivos. D) Que no suponga un grave riesgo o quebranto para la salud, debiendo realizarse por personal sanitario y en centros hospitalarios p&uacute;blicos, y E) Que la medida judicial que ordene realizarla guarde adecuada proporci&oacute;n entre la intromisi&oacute;n que conlleva en la intimidad y la integridad f&iacute;sica o moral del afectado, y la finalidad a la que sirve. </em></p><p><em>Todos y cada uno de los citados requisitos se cumplen aqu&iacute;. Nos encontramos ante el supuesto de negativa terminante a someterse a unas pruebas biol&oacute;gicas, lo que la citada sentencia constitucional admite como v&aacute;lido en el caso de que no existan indicios serios de la conducta que se le atribuye o hubiera un grav&iacute;simo quebranto para su salud, pero ese no es el supuesto que ahora concurre. Adem&aacute;s, en el presente caso hay indicios bastantes (los reiteradamente se&ntilde;alados) que permiten concluir la procedencia de tal prueba pericial biol&oacute;gica. La supuesta quiebra de su derecho a la intimidad o el temor a sufrir otras demandas de paternidad, parece deberse a la trascendencia que el resultado positivo de la prueba puede tener en su actual situaci&oacute;n familiar (habla de defender el patrimonio de su hijo matrimonial), lo que no es un derecho excluyente del que tiene el menor a que se determine legalmente su filiaci&oacute;n, pues no existe un derecho de la actual familia a que no se declare la filiaci&oacute;n de quien sea hijo del padre.</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em><strong>En el presente supuesto, no s&oacute;lo concurre la prueba indiciaria de la reiterada e injustificada negativa del demandado a someterse a la prueba biol&oacute;gica, sino que tambi&eacute;n hay otras, como la documental consistente en fotograf&iacute;as que acreditan las relaciones entre la madre y el demandado, as&iacute; como las testificales practicadas en el per&iacute;odo probatorio de la primera instancia que lo reiteran (todos los testigos han visto al demandado y a la madre relacionarse en p&uacute;blico como pareja), aparte de la propia contestaci&oacute;n a la demanda y las respuestas dadas en el juicio por el demandado cuando es interrogado, donde se reconoce la existencia de una "relaci&oacute;n sentimental" entre ellos al tiempo de la concepci&oacute;n (folio 67), incluso de relaciones sexuales, que el ahora apelante dice que fueron incompletas. Hab&iacute;a, por tanto, posibilidad de relaciones sexuales, pues eran conocidos, sal&iacute;an juntos e, incluso, ten&iacute;an una relaci&oacute;n sentimental, con contactos sexuales, todo lo cual es suficiente para sostener que median indicios bastantes para justificar la procedencia de la definitiva prueba biol&oacute;gica, por la coincidencia temporal, espacial y social de ambos en la fecha de la concepci&oacute;n. A ello debe unirse, con una especial y significativa trascendencia, la negativa reiterada del demandado, con diversas excusas, a someterse a las pruebas biol&oacute;gicas, lo cual permite a la Sala valorar tal comportamiento como indicio en los t&eacute;rminos que se han expresado.</strong></em></p><p><em><strong>Por todo lo expuesto, la Sala entiende acreditada la paternidad que se reclama y procede confirmar en este extremo la resoluci&oacute;n apelada.</strong></em></p><p><em><strong>CUARTO</strong></em></p><p><em>Tal y como establece el art&iacute;culo 111 del <u>C&oacute;digo civil ( LEG 1889, 27) </u>, al haberse determinado judicialmente la filiaci&oacute;n contra la oposici&oacute;n del padre, procede que quede excluido de la patria potestad. Se trata de una norma imperativa. </em></p><p><em>En cuanto a los apellidos, consta expresamente en la demanda la petici&oacute;n de que el hijo no ostente los del progenitor, por lo que no se variar&aacute;n los del menor, sin perjuicio de que &eacute;l mismo, al llegar a la mayor&iacute;a de edad, o su representante legal pueda interesar otra cosa.</em></p><p><em>QUINTO</em></p><p><em>Con car&aacute;cter subsidiario, interesa el apelante que se reduzca la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n alimenticia establecida (600 &euro; al mes), porque la considera excesiva y entiende que no se ha acreditado de contrario nada para justificarla, considerando que era a ella a la que correspond&iacute;a probar. Especialmente critica que se infiera que el demandado tiene un importante poder adquisitivo del hecho de que est&aacute; vinculado a tres establecimientos, pues s&oacute;lo ostenta unas participaciones junto a otras personas.</em></p><p><em>No est&aacute; conforme esta Sala con la afirmaci&oacute;n de que la carga de la prueba del patrimonio del demandado corresponda a la actora. En esta materia, como en los proceso de familia, se viene atendiendo a la disponibilidad y facilidad probatoria (art. 217.6 de la <u>Ley</u><u> de Enjuiciamiento Civil [ RCL 2000, 34, 962 y RCL 2001, 1892] </u>), y por ello es el propio demandado el que ha de acreditar su real situaci&oacute;n econ&oacute;mica. En el presente caso vino a reconocer la titularidad de tres negocios mercantiles, tres establecimientos hosteleros, y alguno de los testigos lo ratifican, lo que justifica, ante la falta de acreditaci&oacute;n de otras circunstancias por el propio demandado, la conclusi&oacute;n de un importante poder adquisitivo y justifica la pensi&oacute;n econ&oacute;mica establecida, que ha de ser proporcional al poder econ&oacute;mico del obligado a prestarla y cubrir todas las atenciones y necesidades del menor, teniendo en cuenta que la negativa del padre a reconocer su paternidad y someterse a las pruebas biol&oacute;gicas conlleva la falta de atenci&oacute;n directa del mismo al menor y descarga en la madre todos los cuidados. </em></p><p><em>Por lo tanto tambi&eacute;n debe rechazarse este motivo del recurso.</em></p><p><em>SEXTO</em></p><p><em>La desestimaci&oacute;n del recurso lleva consigo la imposici&oacute;n al apelante de la costas causadas en esta alzada, tal y como dispone el art. 398.1 de la <u>Ley</u><u> de Enjuiciamiento Civil ( RCL 2000, 34, 962 y RCL 2001, 1892) </u>. </em></p><p><em>VISTOS los art&iacute;culos citados y los de general y pertinente aplicaci&oacute;n.</em></p><p><em>FALLAMOS</em></p><p><em>Que desestimando el recurso de apelaci&oacute;n interpuesto por la Procuradora Sra. C&aacute;rceles Alem&aacute;n, en nombre y representaci&oacute;n de D. Eusebio, contra la sentencia dictada en el juicio de filiaci&oacute;n seguido con el n&uacute;mero 2.376/05 ante el Juzgado de Primera Instancia n&uacute;mero Tres de Murcia, y estimando la oposici&oacute;n al recurso sostenida por el Ministerio Fiscal y por el Procurador Sr. Miras L&oacute;pez, en nombre y representaci&oacute;n de D&ordf;. Ana, debemos CONFIRMAR Y CONFIRMAMOS dicha sentencia, imponiendo al apelante las costas causadas en esta alzada.</em></p><p><em>Notif&iacute;quese la sentencia y ll&eacute;vese certificaci&oacute;n de la misma al rollo de esta Sala y a los autos del Juzgado, al que se devolver&aacute;n para su ejecuci&oacute;n y cumplimiento.</em></p><p><em>As&iacute; por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.</em></p><p><em>PUBLICACI&Oacute;N: En la misma fecha fue le&iacute;da y publicada la anterior resoluci&oacute;n por el Ilmo. Sr./a. Magistrado que la dict&oacute;, celebrando Audiencia P&uacute;blica. Doy fe.</em></p><p><em>DILIGENCIA: Seguidamente se procede a cumplimentar la notificaci&oacute;n de la anterior resoluci&oacute;n. Doy fe.</em></p><p>&nbsp;</p><p>Espero que con toda esta informaci&oacute;n pueda tomar una decisi&oacute;n.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>
Experto:  R.Gomez escribió hace 5 año.
<p>La voy adjuntar sentencias sobre asuntos de paternidad por si le son de utilidad:</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td width="48" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p align="center"><em><strong>Audiencia Provincial de Asturias (Secci&oacute;n 4&ordf;).</strong><strong>Sentencia n&uacute;m. 207/2003 de 8 mayo</strong></em></p><p align="center"><strong><u><em>JUR\2003\232314</em></u></strong></p><p align="center">&nbsp;</p></td></tr></tbody></table><p><em><strong>FILIACION:</strong> ACCIONES DE FILIACION: acci&oacute;n de reclamaci&oacute;n: filiaci&oacute;n no matrimonial: improcedencia: negativa injustificada a someterse a las pruebas biol&oacute;gicas: acta notarial manifestando la madre del demandado la paternidad: negaci&oacute;n por la madre al ser llamada como testigo: falta de prueba de relaci&oacute;n afectiva y convivencia marital alegada.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Civil</em></p><p><em>Recurso de Apelaci&oacute;n n&uacute;m. 462/2002 </em></p><p><em><strong>Ponente: </strong>Ilmo. Sr. D. francisco tuero aller</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>Rollo: RECURSO DE APELACION 462 /2002</em></p><p><em>NUMERO 207</em></p><p><em>En OVIEDO, a ocho de Mayo de dos mil tres, la Secci&oacute;n Cuarta de la Iltma. Audiencia </em></p><p><em>Provincial de Oviedo, compuesta por Don Ram&oacute;n Avello Zapatero, Presidente, Don Jos&eacute; Ignacio Alvarez S&aacute;nchez y Don Francisco Tuero Aller, Magistrados, ha pronunciado la siguiente: </em></p><p><strong><em>SENTENCIA</em></strong></p><p><em>En el recurso de apelaci&oacute;n n&uacute;mero 462/2002 en autos de Juicio Verbal n&deg; 759/01, procedentes del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, anterior Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&deg; 8, promovido por DO&Ntilde;A Erica , demandante en primera instancia contra DON Miguel &Aacute;ngel , demandado en primera instancia, y el MINISTERIO FISCAL, en la representaci&oacute;n que le es propia, siendo Ponente el Iltmo. Sr. Magistrado Don Francisco Tuero Aller.-</em></p><p><em>ANTECEDENTES DE HECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>.- Que la Iltma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, antes Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero ocho, dict&oacute; Sentencia con fecha trece de junio de dos mil dos, cuya parte dispositiva dice as&iacute;: Que desestimando la demanda formulada por la Procuradora de los Tribunales D&ordf; Eva Cobo Barqu&iacute;n, en nombre y representaci&oacute;n de D&ordf; Erica , contra D. Miguel &Aacute;ngel , debo declarar y declaro no haber lugar a la misma y, en consecuencia, no procede declarar que la menor Roc&iacute;o , hija de la actora, es hija de D. Miguel &Aacute;ngel por filiaci&oacute;n no matrimonial, sin que proceda hacer pronunciamiento espec&iacute;fico en cuanto a las costas judiciales que pudieran haberse devengado en este procedimiento.-</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Contra la expresada resoluci&oacute;n se interpuso por la parte demandante recurso de apelaci&oacute;n, del cual se dio el preceptivo traslado, y remiti&eacute;ndose los autos a esta Audiencia Provincial se sustanci&oacute; el recurso, se&ntilde;al&aacute;ndose para deliberaci&oacute;n y fallo el d&iacute;a veintinueve de Abril del corriente a&ntilde;o.-</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>Que en la tramitaci&oacute;n del presente recurso se han observado las prescripciones legales.-</em></p><p><em>FUNDAMENTOS JURIDICOS</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>.- La Sentencia de primera instancia desestim&oacute; &iacute;ntegramente la acci&oacute;n de reclamaci&oacute;n de la filiaci&oacute;n extramatrimonial ejercitada en el escrito de demanda, tras haberse negado el demandado a someterse a la prueba biol&oacute;gica interesada. Se recoge en dicha resoluci&oacute;n correctamente la doctrina jurisprudencial dictada en esta materia que, en lo que aqu&iacute; interesa, puede sintetizarse en los siguientes extremos: <strong><u>A) Tiene declarado el Tribunal Constitucional (sentencias de 17 de enero de 1994 y 31 de mayo de 1999) que la realizaci&oacute;n de pruebas biol&oacute;gicas no puede considerarse degradante, ni contraria a la dignidad de la persona o a los derechos a la integridad f&iacute;sica y a la intimidad, pues vienen amparadas por los arts. 39.2 y 39.3 de la Constituci&oacute;n. B) La negativa injustificada a su pr&aacute;ctica equivale a un indicio muy valioso o especialmente significativo en orden a declarar la paternidad del demandado obstruccionista. Y C) Pero a esa negativa no puede atribu&iacute;rsele el valor probatorio de una confesi&oacute;n judicial ni es suficiente por s&iacute; sola para declarar la paternidad, sino que precisa de otras pruebas o indicios que, conjugados con dicha postura, permitan tener por acreditada la filiaci&oacute;n (v&eacute;ase sobre este punto, la reciente sentencia del TS. de 19 de diciembre de 2002, que reafirma una l&iacute;nea jurisprudencial que puede calificarse de pac&iacute;fica y consolidada). Entre estas pruebas, indirectas o presuntivas, est&aacute;n todas aqu&eacute;llas indiciarias de la cohabitaci&oacute;n sexual necesaria y suficiente para la procreaci&oacute;n de las que el art. 135 del C&oacute;digo Civil, y ahora el 767.3 de la LEC., hacen una enumeraci&oacute;n abierta (reconocimiento expreso o t&aacute;cito, posesi&oacute;n de estado y convivencia con la madre en la &eacute;poca de la concepci&oacute;n), para conceder en el &uacute;ltimo inciso la facultad de poner en juego lo dispuesto en el art. 4.1 del mismo C&oacute;digo, en orden a permitir que se tomen en consideraci&oacute;n "otros hechos de los que se infiera la filiaci&oacute;n de modo an&aacute;logo".</u></strong></em></p><p><em>En este mismo sentido, el art. 767.4 de la actual Ley de Enjuiciamiento Civil, plasmando normativamente esa l&iacute;nea jurisprudencial, establece que "la negativa injustificada a someterse a la prueba biol&oacute;gica de paternidad o maternidad permitir&aacute; al Tribunal declarar la filiaci&oacute;n reclamada, siempre que existan otros indicios de la paternidad o maternidad y la prueba de &eacute;sta no se haya obtenido por otros medios".-</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>La aplicaci&oacute;n de la anterior doctrina al caso aqu&iacute; enjuiciado ha de conducir a la misma conclusi&oacute;n a la que lleg&oacute; la Juzgadora de instancia. <strong><u>Negada por el demandado toda relaci&oacute;n con la actora, a quien dice solo "conoce de vista", sorprende en primer lugar la casi total ausencia de pruebas tendentes a evidenciar la relaci&oacute;n afectiva y convivencia marital que en la demanda se afirma que se extendi&oacute; desde principios de 1990 hasta noviembre de 1991, bien a trav&eacute;s de testigos (amigos comunes, vecinos), bien de la documental habitual en estos casos (fotograf&iacute;as, cartas, etc.). De hecho, la &uacute;nica prueba practicada en autos que avale la tesis de la demandante es un acta notarial de manifestaciones, de fecha 2 de febrero de 2001, en la que la madre del demandado afirma que existi&oacute; aquella relaci&oacute;n afectiva y que de la misma naci&oacute; la ni&ntilde;a cuya filiaci&oacute;n se cuestiona en este proceso</u></strong>. Pero, aunque se conjugue con la negativa del demandado a la prueba biol&oacute;gica, esta acta notarial no puede considerarse bastante a los efectos pretendidos, ya que: a) El demandado manten&iacute;a entonces una relaci&oacute;n conflictiva con su madre, frente a la que hab&iacute;a formulado denuncias el 18 de septiembre y el 9 de noviembre del a&ntilde;o 2000 por entender que actuaba de modo fraudulento, carg&aacute;ndole gastos que deb&iacute;a asumir aqu&eacute;lla, lo que ya suscita serias dudas sobre la verdadera finalidad buscada al realizar aquellas manifestaciones ante notario; b) Se trata de una declaraci&oacute;n prestada sin sujeci&oacute;n al principio de contradicci&oacute;n, b&aacute;sico en nuestro proceso civil, que priva a la parte de participaci&oacute;n o intervenci&oacute;n activa en la compulsa de si lo declarado se ajustaba o no a la veracidad de lo sucedido, con quiebra de las prescripciones que se recogen en los arts. 360 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento (v&eacute;ase en este sentido la sentencia del TS. de 23 de enero de 2003); y c) Pero es que, adem&aacute;s, al ser llamada como testigo a este proceso, la madre se desdijo totalmente de aqu&eacute;llas manifestaciones, aunque ha de reconocerse que sin dar una explicaci&oacute;n suficiente y coherente de lo sucedido, negando rotundamente lo que antes hab&iacute;a afirmado como ya hab&iacute;a hecho en una segunda acta notarial. Todo lo cual impide conceder mayor valor a aqu&eacute;lla declaraci&oacute;n inicial, como tampoco puede reconocerse trascendencia a que la demandante conozca determinados datos de la otra parte (lugar donde viv&iacute;a, actividad que desarrollaba, domicilio familiar), pues f&aacute;cilmente pueden saberse sin que medie una especial relaci&oacute;n entre ambos.-</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>Las consideraciones anteriores habr&aacute;n de conducir a la desestimaci&oacute;n del presente recurso, sin que, por las mismas razones ya apuntadas en la sentencia de instancia, proceda hacer expresa declaraci&oacute;n de las costas aqu&iacute; causadas (art. 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil).- </em></p><p><em>Por lo expuesto, la Sala dicta el siguiente: </em></p><p><em>FALLO</em></p><p><em>Desestimar el recurso de apelaci&oacute;n interpuesto por DO&Ntilde;A Erica contra la Sentencia dictada por la Iltma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, anterior Juzgado de 1&ordf; Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 8, en los autos de que dimana, confirmando dicha resoluci&oacute;n, sin hacer expresa imposici&oacute;n de las costas procesales del recurso.-</em></p><p><em>As&iacute;, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.</em></p><p>&nbsp;</p><p>LE ADJUNTO RESUMEN (ES MUY EXTENSA) SENTENCIA TRIBUNAL EUROPEO DERECHOS HUMANOS:</p><p>&nbsp;</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td width="48" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p align="center"><strong>Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Secci&oacute;n 1&ordf;).</strong><strong>Caso Mizzi contra Malta. Sentencia de 12 enero 2006</strong></p><p align="center"><strong><u>TEDH\2006\4</u></strong></p><p align="center">&nbsp;</p></td></tr></tbody></table><p><strong>DERECHO AL RESPETO DE LA VIDA PRIVADA Y FAMILIAR:</strong> Vida privada y familiar: injerencias de los poderes p&uacute;blicos: reconocimiento de la no paternidad: denegaci&oacute;n de la solicitud: el respeto de la vida familiar exige que la realidad biol&oacute;gica y social prevalezca sobre una presunci&oacute;n legal: obligaci&oacute;n positiva de las autoridades de permitir la renuncia a la paternidad de quien lo demuestra con pruebas biol&oacute;gicas: violaci&oacute;n existente.</p><p><strong>PROHIBICION DE DISCRIMINACION:</strong> Diferencias de trato legislativo: por condici&oacute;n legal de presunto padre: legislaci&oacute;n que justifica la diferencia de trato entre marido y mujer en cuanto al plazo para impugnar la paternidad en la seguridad jur&iacute;dica y protecci&oacute;n de los derechos del ni&ntilde;o, los cuales suelen coincidir con los de la madre: violaci&oacute;n existente en relaci&oacute;n con los arts. 6.1 y 8 del Convenio.</p><p><strong>DERECHO A UN PROCESO EQUITATIVO:</strong> Acceso a la jurisdicci&oacute;n: requisitos y formas procesales: plazo: inadmisi&oacute;n de acci&oacute;n de impugnaci&oacute;n de reconocimiento de paternidad basada en test de ADN que demostraba que no era el padre biol&oacute;gico, por incumplimiento de plazos: injerencia excesiva que no mantiene el justo equilibrio entre los intereses del demandante a que resuelva sobre su paternidad y la protecci&oacute;n de la seguridad jur&iacute;dica y los intereses de las otras personas involucradas en el proceso: violaci&oacute;n existente.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Protecci&oacute;n Europea de Derechos Humanos</p><p>Demanda n&uacute;m. 26111/2002 </p>&nbsp; <p>NO OBSTANTE SI EXISTEN INDICIOS DE PATERNIDAD LA NEGATIVA A SOMETERSE A LA PRUEBA ADN PUEDE NO SER ACONSEJABLE - SI SE ESTA SEGURO QUE NO ES EL PADRE BIL&Oacute;GICO-</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td colspan="3" width="601" valign="top"><p>&nbsp;</p></td></tr><tr><td width="48" valign="top"><p>&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p><strong><em>&nbsp;(Confirmada) </em></strong></p><p>&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p><em><strong>Audiencia Provincial de Murcia (Secci&oacute;n 1&ordf;).</strong><strong>Sentencia n&uacute;m. 230/2007 de 10 septiem bre</strong></em></p><p><strong><u><em>AC\2008\762</em></u></strong></p><p><strong></strong></p></td></tr></tbody></table><p><em><strong>FILIACI&Oacute;N:</strong> ACCIONES DE FILIACI&Oacute;N: investigaci&oacute;n de la paternidad o maternidad: prueba biol&oacute;gica: doctrina jurisprudencial: reconocimiento hematol&oacute;gico: prueba no degradante ni contraria a la dignidad de la persona que encuentra su cobertura legal en el art. 127 CC, que desarrolla el mandato constitucional del art. 39.2 CE; ACCI&Oacute;N DE RECLAMAC&Iacute;&Oacute;N: filiaci&oacute;n no matrimonial: procedencia: negativa reiterada e injustificada del padre a someterse a la prueba biol&oacute;gica: existencia de indicios bastantes para justificar su procedencia ante la concurrencia de otras pruebas.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Civil</em></p><p><em>Recurso de Apelaci&oacute;n n&uacute;m. 156/2007 </em></p><p><em><strong>Ponente: </strong>Ilmo. Sr. D. francisco jos&eacute; carrillo vinader</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>La Secci&oacute;n 1&ordf; de la Audiencia Provincial de Murcia desestima el recurso de apelaci&oacute;n deducido por la parte demandada contra la Sentencia dictada, en fecha 12-05-2006, por el Juzgado de 1&ordf; Instancia n&uacute;m. 3 de dicha capital, en autos de juicio de filiaci&oacute;n, confirmando la meritada Resoluci&oacute;n.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>En la ciudad de Murcia, a diez de septiembre del a&ntilde;o dos mil siete.</em></p><p><em>Habiendo visto en grado de apelaci&oacute;n la Secci&oacute;n Primera de esta Audiencia Provincial los autos de Juicio de filiaci&oacute;n n&uacute;mero 2.376/05 que en primera instancia se ha seguido ante el Juzgado Civil n&uacute;mero Tres de Murcia entre las partes, como actora y ahora apelada D&ordf;. Ana, que lo hace en representaci&oacute;n de su hijo menor de edad D. Federico, representada por el Procurador Sr. Miras L&oacute;pez y defendida por el Letrado Sr. S&aacute;nchez Renovales, y como demandado y ahora apelante D. Eusebio, representado por la Procuradora Sra. C&aacute;rceles Alem&aacute;n y defendido por el Letrado Sr. S&aacute;nchez del Campo Ferrer. En ambas instancias interviene el Ministerio Fiscal, al amparo de su Estatuto, en esta alzada como apelado, siendo ponente el Ilmo. Sr. Magistrado don FRANCISCO JOS&Eacute; CARRILLO VINADER que expresa la convicci&oacute;n del Tribunal.</em></p><p><em>ANTECEDENTES DE HECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>El Juzgado de instancia citado con fecha 12 de mayo de 2006 dict&oacute; en los autos principales de los que dimana el presente rollo la sentencia cuya parte dispositiva dice as&iacute;: "FALLO: Que estimando la demanda presentada por D&ordf;. Ana contra don Eusebio, debo declarar y declaro que el menor Federico es hijo no matrimonial del demandado, el cual queda privado del ejercicio de la patria potestad sobre el mismo y no ostentar&aacute; sobre &eacute;l o sobre su patrimonio ning&uacute;n derecho. Se establece en concepto de pensi&oacute;n de alimentos para el menor la cantidad de 600 euros, la cual ser&aacute; satisfecha por el demandado entre los d&iacute;as uno y cinco de cada mes y por anticipado, los doce meses del a&ntilde;o, actualiz&aacute;ndose anualmente conforme a las variaciones del IPC, de manera autom&aacute;tica y sin necesidad de nuevo pronunciamiento judicial (primera actualizaci&oacute;n, mayo de 2007). Dicha cantidad se entiende debida desde la fecha en la que fue reclamada judicialmente. El demandado abonar&aacute; las costas de esta instancia ".</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Contra la anterior sentencia, en tiempo y forma, prepar&oacute; e interpuso recurso de apelaci&oacute;n D. Eusebio, solicitando nueva sentencia desestimatoria de la demanda o, subsidiariamente, que se reduzca el importe de la pensi&oacute;n de alimentos.</em></p><p><em>Despu&eacute;s se dio traslado a las otras partes, quienes presentaron escritos oponi&eacute;ndose al mismo, pidiendo la confirmaci&oacute;n de la sentencia.</em></p><p><em>Por el Juzgado se elevaron las actuaciones a esta Ilma. Audiencia Provincial, turn&aacute;ndose a la Secci&oacute;n Primera donde se registraron con el n&uacute;mero 156/07 de Rollo. Tras personarse las partes, por providencia del d&iacute;a 19 de junio de 2007 se se&ntilde;al&oacute; el de hoy para la votaci&oacute;n y fallo de la causa, que ha sido sometida a deliberaci&oacute;n de la Sala.</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>En la sustanciaci&oacute;n de ambas instancias se han observado las prescripciones legales.</em></p><p><em>FUNDAMENTOS DE DERECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>La Sra. Ana, en nombre y representaci&oacute;n de su hijo menor de edad, plantea demanda de determinaci&oacute;n de la paternidad del demandado respecto del citado ni&ntilde;o, bas&aacute;ndose en la relaci&oacute;n sentimental existente entre ellos al tiempo de la concepci&oacute;n, aportando prueba testifical de ese hecho y proponiendo la pericial biol&oacute;gica. Tambi&eacute;n interesa que se fije una pensi&oacute;n alimenticia de 600 &euro; mensuales a cargo del demandado y a favor del menor, que se declare que aqu&eacute;l no tendr&aacute; derecho alguno sobre su persona y bienes y que &eacute;ste no altere sus actuales apellidos.</em></p><p><em>Se opone el demandado negando ser el padre del menor y alegando que no est&aacute; de acuerdo con la prueba biol&oacute;gica interesada.</em></p><p><em>Tras la pr&aacute;ctica del oportuno juicio, donde se practicaron las pruebas declaradas pertinentes y en el que por tres veces el demandado fue requerido por el Juez para que se sometiera a la prueba biol&oacute;gica, advirti&eacute;ndole de las consecuencias de no hacerlo, neg&aacute;ndose siempre a ello, se dicta sentencia en la que se considera acreditada la paternidad del Sr. Eusebio y se estima la demanda en todos sus extremos, con condena en costas al demandado.</em></p><p><em>Contra todos esos pronunciamientos plantea recurso de apelaci&oacute;n el Sr. Eusebio, considerando que no hay pruebas de que el ni&ntilde;o sea hijo suyo, rechazando el valor indiciario de su negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica y que las restantes practicadas sirvan para probar ese hecho, por lo que pide que se desestime la demanda. Subsidiariamente, interesa que se rebaje el importe de la pensi&oacute;n alimenticia (no precisa a qu&eacute; cantidad), porque no resulta correcto deducir su potencial econ&oacute;mico del dato de tener tres restaurantes.</em></p><p><em>Del recurso se dio traslado a las restantes partes, que se han opuesto al mismo, pidiendo la confirmaci&oacute;n de la sentencia por sus propios fundamentos.</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Considera el apelante que no se ha acreditado que sea el padre del menor, pues s&oacute;lo se ha tenido en cuenta su negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica, sin que la sentencia valore el resto de las pruebas practicadas, lo que infringe la doctrina jurisprudencial al respecto. As&iacute;, afirma que las fotograf&iacute;as aportadas en el acto de la vista no acreditan la concepci&oacute;n, sino relaciones de amistad entre la madre y el demandado, y que los testigos aportados se limitan a decir lo que le ha comentado la actora, sin a&ntilde;adir nada de su propia cosecha.</em></p><p><em>Ante la negativa del demandado a someterse a la prueba pericial para determinar la filiaci&oacute;n, esta Sala (as&iacute; las <u>sentencias de 12 de enero de 1999 [ AC 1999, 2886] </u>, 13 de marzo de 2001 , <u>23 de abril [ PROV 2002, 177119] </u>y <u>10 de diciembre de 2002 [ PROV 2003, 126820] </u>) viene aplicando la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo y del Constitucional que da relevancia a tal hecho cuando existen, adem&aacute;s, otros medios complementarios que permitan sustentar la posibilidad de la existencia de relaciones sexuales entre los padres a la fecha de la concepci&oacute;n. &Eacute;ste es un hecho de dif&iacute;cil prueba, por ocurrir en la intimidad, por lo que basta probar que la misma pudo tener lugar para determinar la pertinencia de la prueba biol&oacute;gica, de gran relevancia por su precisi&oacute;n dada la elevada fiabilidad que alcanza, m&aacute;s de un 99% en caso de afirmaci&oacute;n de la paternidad y el 100% en caso de negaci&oacute;n de la misma, seg&uacute;n se&ntilde;alan las <u>sentencias del Tribunal Supremo de 30 de junio 1989 ( RJ 1989, 4798) </u>, <u>5 de abril de 1990 ( RJ 1990, 2701) </u>, <u>2 de enero ( RJ 1991, 103) </u>y <u>11 de julio de 1991 ( RJ 1991, 5377) </u>. </em></p><p><em>De lo que se trata es de investigar la paternidad de un ni&ntilde;o menor de edad, que tiene derecho a que se declare si una determinada persona es o no su padre, adoptando las medidas necesarias para garantizar, en todo caso, los derechos del menor, por quien los Tribunales deben velar de manera especial, por encima de los intereses de los progenitores.</em></p><p><em>Es cierto que la negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica, por s&iacute; sola, no pueda equipararse a una ficta confessio, pero si se tiene en cuenta que en esta materia existe una dif&iacute;cil prueba directa de la intervenci&oacute;n de las partes en el hecho de la concepci&oacute;n, m&aacute;xime en supuestos como el presente en el que no ha existido ninguna relaci&oacute;n entre el imputado como padre y el fruto de aquellas relaciones (se afirma en la demanda que se cortaron las relaciones entre el demandado y la actora desde que se conoci&oacute; su embarazo), es por lo que el <u>C&oacute;digo civil ( LEG 1889, 27) </u>prev&eacute; la posibilidad de acreditar dicho hecho a trav&eacute;s de pruebas indiciarias (art&iacute;culo 135). La investigaci&oacute;n de la paternidad es un derecho de rango constitucional (art&iacute;culo 39.2 de la <u>Constituci&oacute;n</u><u> [ RCL 1978, 2836] </u>) por lo que ha de favorecerse la aplicaci&oacute;n de las normas que permiten la indagaci&oacute;n de la filiaci&oacute;n de las personas, favoreciendo la b&uacute;squeda de la verdad material en estos casos. </em></p><p><em>Como establece la <u>sentencia del Tribunal Constitucional 7/1994, de 17 de enero ( RTC 1994, 7) </u>, la negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica de determinaci&oacute;n de la paternidad no es en s&iacute; lo decisivo, sino que lo trascendente es el no sometimiento de la parte a la resoluci&oacute;n judicial que acuerda la realizaci&oacute;n de dicha prueba, cuando la misma no vulnera los derechos del afectado a su intimidad e integridad y re&uacute;ne los requisitos que la propia jurisprudencia constitucional ha delineado, esto es: A) No ser inaceptable, por s&iacute; sola, entendiendo que no es degradante, ni contraria a la dignidad de la persona, la no verificaci&oacute;n de un examen hematol&oacute;gico por parte de un profesional, en circunstancias adecuadas. B) Estar previsto por la ley; en este caso tanto el art&iacute;culo 127 del <u>C&oacute;digo Civil ( LEG 1889, 27) </u>, como el 39.2 y art&iacute;culo 14 de la <u>Constituci&oacute;n</u><u> ( RCL 1978, 2836) </u>contienen normas que posibilitan la pr&aacute;ctica de la prueba biol&oacute;gica para la defensa del inter&eacute;s moral y econ&oacute;mico del hijo, siendo un derecho primario del mismo que se declare su filiaci&oacute;n biol&oacute;gica. C) Que sea indispensable, por no poder obtenerse la evidencia de la paternidad por otros medios menos lesivos. D) Que no suponga un grave riesgo o quebranto para la salud, debiendo realizarse por personal sanitario y en centros hospitalarios p&uacute;blicos, y E) Que la medida judicial que ordene realizarla guarde adecuada proporci&oacute;n entre la intromisi&oacute;n que conlleva en la intimidad y la integridad f&iacute;sica o moral del afectado, y la finalidad a la que sirve. </em></p><p><em>Todos y cada uno de los citados requisitos se cumplen aqu&iacute;. Nos encontramos ante el supuesto de negativa terminante a someterse a unas pruebas biol&oacute;gicas, lo que la citada sentencia constitucional admite como v&aacute;lido en el caso de que no existan indicios serios de la conducta que se le atribuye o hubiera un grav&iacute;simo quebranto para su salud, pero ese no es el supuesto que ahora concurre. Adem&aacute;s, en el presente caso hay indicios bastantes (los reiteradamente se&ntilde;alados) que permiten concluir la procedencia de tal prueba pericial biol&oacute;gica. La supuesta quiebra de su derecho a la intimidad o el temor a sufrir otras demandas de paternidad, parece deberse a la trascendencia que el resultado positivo de la prueba puede tener en su actual situaci&oacute;n familiar (habla de defender el patrimonio de su hijo matrimonial), lo que no es un derecho excluyente del que tiene el menor a que se determine legalmente su filiaci&oacute;n, pues no existe un derecho de la actual familia a que no se declare la filiaci&oacute;n de quien sea hijo del padre.</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em><strong>En el presente supuesto, no s&oacute;lo concurre la prueba indiciaria de la reiterada e injustificada negativa del demandado a someterse a la prueba biol&oacute;gica, sino que tambi&eacute;n hay otras, como la documental consistente en fotograf&iacute;as que acreditan las relaciones entre la madre y el demandado, as&iacute; como las testificales practicadas en el per&iacute;odo probatorio de la primera instancia que lo reiteran (todos los testigos han visto al demandado y a la madre relacionarse en p&uacute;blico como pareja), aparte de la propia contestaci&oacute;n a la demanda y las respuestas dadas en el juicio por el demandado cuando es interrogado, donde se reconoce la existencia de una "relaci&oacute;n sentimental" entre ellos al tiempo de la concepci&oacute;n (folio 67), incluso de relaciones sexuales, que el ahora apelante dice que fueron incompletas. Hab&iacute;a, por tanto, posibilidad de relaciones sexuales, pues eran conocidos, sal&iacute;an juntos e, incluso, ten&iacute;an una relaci&oacute;n sentimental, con contactos sexuales, todo lo cual es suficiente para sostener que median indicios bastantes para justificar la procedencia de la definitiva prueba biol&oacute;gica, por la coincidencia temporal, espacial y social de ambos en la fecha de la concepci&oacute;n. A ello debe unirse, con una especial y significativa trascendencia, la negativa reiterada del demandado, con diversas excusas, a someterse a las pruebas biol&oacute;gicas, lo cual permite a la Sala valorar tal comportamiento como indicio en los t&eacute;rminos que se han expresado.</strong></em></p><p><em><strong>Por todo lo expuesto, la Sala entiende acreditada la paternidad que se reclama y procede confirmar en este extremo la resoluci&oacute;n apelada.</strong></em></p><p><em><strong>CUARTO</strong></em></p><p><em>Tal y como establece el art&iacute;culo 111 del <u>C&oacute;digo civil ( LEG 1889, 27) </u>, al haberse determinado judicialmente la filiaci&oacute;n contra la oposici&oacute;n del padre, procede que quede excluido de la patria potestad. Se trata de una norma imperativa. </em></p><p><em>En cuanto a los apellidos, consta expresamente en la demanda la petici&oacute;n de que el hijo no ostente los del progenitor, por lo que no se variar&aacute;n los del menor, sin perjuicio de que &eacute;l mismo, al llegar a la mayor&iacute;a de edad, o su representante legal pueda interesar otra cosa.</em></p><p><em>QUINTO</em></p><p><em>Con car&aacute;cter subsidiario, interesa el apelante que se reduzca la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n alimenticia establecida (600 &euro; al mes), porque la considera excesiva y entiende que no se ha acreditado de contrario nada para justificarla, considerando que era a ella a la que correspond&iacute;a probar. Especialmente critica que se infiera que el demandado tiene un importante poder adquisitivo del hecho de que est&aacute; vinculado a tres establecimientos, pues s&oacute;lo ostenta unas participaciones junto a otras personas.</em></p><p><em>No est&aacute; conforme esta Sala con la afirmaci&oacute;n de que la carga de la prueba del patrimonio del demandado corresponda a la actora. En esta materia, como en los proceso de familia, se viene atendiendo a la disponibilidad y facilidad probatoria (art. 217.6 de la <u>Ley</u><u> de Enjuiciamiento Civil [ RCL 2000, 34, 962 y RCL 2001, 1892] </u>), y por ello es el propio demandado el que ha de acreditar su real situaci&oacute;n econ&oacute;mica. En el presente caso vino a reconocer la titularidad de tres negocios mercantiles, tres establecimientos hosteleros, y alguno de los testigos lo ratifican, lo que justifica, ante la falta de acreditaci&oacute;n de otras circunstancias por el propio demandado, la conclusi&oacute;n de un importante poder adquisitivo y justifica la pensi&oacute;n econ&oacute;mica establecida, que ha de ser proporcional al poder econ&oacute;mico del obligado a prestarla y cubrir todas las atenciones y necesidades del menor, teniendo en cuenta que la negativa del padre a reconocer su paternidad y someterse a las pruebas biol&oacute;gicas conlleva la falta de atenci&oacute;n directa del mismo al menor y descarga en la madre todos los cuidados. </em></p><p><em>Por lo tanto tambi&eacute;n debe rechazarse este motivo del recurso.</em></p><p><em>SEXTO</em></p><p><em>La desestimaci&oacute;n del recurso lleva consigo la imposici&oacute;n al apelante de la costas causadas en esta alzada, tal y como dispone el art. 398.1 de la <u>Ley</u><u> de Enjuiciamiento Civil ( RCL 2000, 34, 962 y RCL 2001, 1892) </u>. </em></p><p><em>VISTOS los art&iacute;culos citados y los de general y pertinente aplicaci&oacute;n.</em></p><p><em>FALLAMOS</em></p><p><em>Que desestimando el recurso de apelaci&oacute;n interpuesto por la Procuradora Sra. C&aacute;rceles Alem&aacute;n, en nombre y representaci&oacute;n de D. Eusebio, contra la sentencia dictada en el juicio de filiaci&oacute;n seguido con el n&uacute;mero 2.376/05 ante el Juzgado de Primera Instancia n&uacute;mero Tres de Murcia, y estimando la oposici&oacute;n al recurso sostenida por el Ministerio Fiscal y por el Procurador Sr. Miras L&oacute;pez, en nombre y representaci&oacute;n de D&ordf;. Ana, debemos CONFIRMAR Y CONFIRMAMOS dicha sentencia, imponiendo al apelante las costas causadas en esta alzada.</em></p><p><em>Notif&iacute;quese la sentencia y ll&eacute;vese certificaci&oacute;n de la misma al rollo de esta Sala y a los autos del Juzgado, al que se devolver&aacute;n para su ejecuci&oacute;n y cumplimiento.</em></p><p><em>As&iacute; por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.</em></p><p><em>PUBLICACI&Oacute;N: En la misma fecha fue le&iacute;da y publicada la anterior resoluci&oacute;n por el Ilmo. Sr./a. Magistrado que la dict&oacute;, celebrando Audiencia P&uacute;blica. Doy fe.</em></p><p><em>DILIGENCIA: Seguidamente se procede a cumplimentar la notificaci&oacute;n de la anterior resoluci&oacute;n. Doy fe.</em></p><p>&nbsp;</p><p>Espero que con toda esta informaci&oacute;n pueda tomar una decisi&oacute;n.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>
Experto:  R.Gomez escribió hace 5 año.
<p>La voy adjuntar sentencias sobre asuntos de paternidad por si le son de utilidad:</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td width="48" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p align="center"><em><strong>Audiencia Provincial de Asturias (Secci&oacute;n 4&ordf;).</strong><strong>Sentencia n&uacute;m. 207/2003 de 8 mayo</strong></em></p><p align="center"><strong><u><em>JUR\2003\232314</em></u></strong></p><p align="center">&nbsp;</p></td></tr></tbody></table><p><em><strong>FILIACION:</strong> ACCIONES DE FILIACION: acci&oacute;n de reclamaci&oacute;n: filiaci&oacute;n no matrimonial: improcedencia: negativa injustificada a someterse a las pruebas biol&oacute;gicas: acta notarial manifestando la madre del demandado la paternidad: negaci&oacute;n por la madre al ser llamada como testigo: falta de prueba de relaci&oacute;n afectiva y convivencia marital alegada.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Civil</em></p><p><em>Recurso de Apelaci&oacute;n n&uacute;m. 462/2002 </em></p><p><em><strong>Ponente: </strong>Ilmo. Sr. D. francisco tuero aller</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>Rollo: RECURSO DE APELACION 462 /2002</em></p><p><em>NUMERO 207</em></p><p><em>En OVIEDO, a ocho de Mayo de dos mil tres, la Secci&oacute;n Cuarta de la Iltma. Audiencia </em></p><p><em>Provincial de Oviedo, compuesta por Don Ram&oacute;n Avello Zapatero, Presidente, Don Jos&eacute; Ignacio Alvarez S&aacute;nchez y Don Francisco Tuero Aller, Magistrados, ha pronunciado la siguiente: </em></p><p><strong><em>SENTENCIA</em></strong></p><p><em>En el recurso de apelaci&oacute;n n&uacute;mero 462/2002 en autos de Juicio Verbal n&deg; 759/01, procedentes del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, anterior Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&deg; 8, promovido por DO&Ntilde;A Erica , demandante en primera instancia contra DON Miguel &Aacute;ngel , demandado en primera instancia, y el MINISTERIO FISCAL, en la representaci&oacute;n que le es propia, siendo Ponente el Iltmo. Sr. Magistrado Don Francisco Tuero Aller.-</em></p><p><em>ANTECEDENTES DE HECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>.- Que la Iltma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, antes Juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero ocho, dict&oacute; Sentencia con fecha trece de junio de dos mil dos, cuya parte dispositiva dice as&iacute;: Que desestimando la demanda formulada por la Procuradora de los Tribunales D&ordf; Eva Cobo Barqu&iacute;n, en nombre y representaci&oacute;n de D&ordf; Erica , contra D. Miguel &Aacute;ngel , debo declarar y declaro no haber lugar a la misma y, en consecuencia, no procede declarar que la menor Roc&iacute;o , hija de la actora, es hija de D. Miguel &Aacute;ngel por filiaci&oacute;n no matrimonial, sin que proceda hacer pronunciamiento espec&iacute;fico en cuanto a las costas judiciales que pudieran haberse devengado en este procedimiento.-</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Contra la expresada resoluci&oacute;n se interpuso por la parte demandante recurso de apelaci&oacute;n, del cual se dio el preceptivo traslado, y remiti&eacute;ndose los autos a esta Audiencia Provincial se sustanci&oacute; el recurso, se&ntilde;al&aacute;ndose para deliberaci&oacute;n y fallo el d&iacute;a veintinueve de Abril del corriente a&ntilde;o.-</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>Que en la tramitaci&oacute;n del presente recurso se han observado las prescripciones legales.-</em></p><p><em>FUNDAMENTOS JURIDICOS</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>.- La Sentencia de primera instancia desestim&oacute; &iacute;ntegramente la acci&oacute;n de reclamaci&oacute;n de la filiaci&oacute;n extramatrimonial ejercitada en el escrito de demanda, tras haberse negado el demandado a someterse a la prueba biol&oacute;gica interesada. Se recoge en dicha resoluci&oacute;n correctamente la doctrina jurisprudencial dictada en esta materia que, en lo que aqu&iacute; interesa, puede sintetizarse en los siguientes extremos: <strong><u>A) Tiene declarado el Tribunal Constitucional (sentencias de 17 de enero de 1994 y 31 de mayo de 1999) que la realizaci&oacute;n de pruebas biol&oacute;gicas no puede considerarse degradante, ni contraria a la dignidad de la persona o a los derechos a la integridad f&iacute;sica y a la intimidad, pues vienen amparadas por los arts. 39.2 y 39.3 de la Constituci&oacute;n. B) La negativa injustificada a su pr&aacute;ctica equivale a un indicio muy valioso o especialmente significativo en orden a declarar la paternidad del demandado obstruccionista. Y C) Pero a esa negativa no puede atribu&iacute;rsele el valor probatorio de una confesi&oacute;n judicial ni es suficiente por s&iacute; sola para declarar la paternidad, sino que precisa de otras pruebas o indicios que, conjugados con dicha postura, permitan tener por acreditada la filiaci&oacute;n (v&eacute;ase sobre este punto, la reciente sentencia del TS. de 19 de diciembre de 2002, que reafirma una l&iacute;nea jurisprudencial que puede calificarse de pac&iacute;fica y consolidada). Entre estas pruebas, indirectas o presuntivas, est&aacute;n todas aqu&eacute;llas indiciarias de la cohabitaci&oacute;n sexual necesaria y suficiente para la procreaci&oacute;n de las que el art. 135 del C&oacute;digo Civil, y ahora el 767.3 de la LEC., hacen una enumeraci&oacute;n abierta (reconocimiento expreso o t&aacute;cito, posesi&oacute;n de estado y convivencia con la madre en la &eacute;poca de la concepci&oacute;n), para conceder en el &uacute;ltimo inciso la facultad de poner en juego lo dispuesto en el art. 4.1 del mismo C&oacute;digo, en orden a permitir que se tomen en consideraci&oacute;n "otros hechos de los que se infiera la filiaci&oacute;n de modo an&aacute;logo".</u></strong></em></p><p><em>En este mismo sentido, el art. 767.4 de la actual Ley de Enjuiciamiento Civil, plasmando normativamente esa l&iacute;nea jurisprudencial, establece que "la negativa injustificada a someterse a la prueba biol&oacute;gica de paternidad o maternidad permitir&aacute; al Tribunal declarar la filiaci&oacute;n reclamada, siempre que existan otros indicios de la paternidad o maternidad y la prueba de &eacute;sta no se haya obtenido por otros medios".-</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>La aplicaci&oacute;n de la anterior doctrina al caso aqu&iacute; enjuiciado ha de conducir a la misma conclusi&oacute;n a la que lleg&oacute; la Juzgadora de instancia. <strong><u>Negada por el demandado toda relaci&oacute;n con la actora, a quien dice solo "conoce de vista", sorprende en primer lugar la casi total ausencia de pruebas tendentes a evidenciar la relaci&oacute;n afectiva y convivencia marital que en la demanda se afirma que se extendi&oacute; desde principios de 1990 hasta noviembre de 1991, bien a trav&eacute;s de testigos (amigos comunes, vecinos), bien de la documental habitual en estos casos (fotograf&iacute;as, cartas, etc.). De hecho, la &uacute;nica prueba practicada en autos que avale la tesis de la demandante es un acta notarial de manifestaciones, de fecha 2 de febrero de 2001, en la que la madre del demandado afirma que existi&oacute; aquella relaci&oacute;n afectiva y que de la misma naci&oacute; la ni&ntilde;a cuya filiaci&oacute;n se cuestiona en este proceso</u></strong>. Pero, aunque se conjugue con la negativa del demandado a la prueba biol&oacute;gica, esta acta notarial no puede considerarse bastante a los efectos pretendidos, ya que: a) El demandado manten&iacute;a entonces una relaci&oacute;n conflictiva con su madre, frente a la que hab&iacute;a formulado denuncias el 18 de septiembre y el 9 de noviembre del a&ntilde;o 2000 por entender que actuaba de modo fraudulento, carg&aacute;ndole gastos que deb&iacute;a asumir aqu&eacute;lla, lo que ya suscita serias dudas sobre la verdadera finalidad buscada al realizar aquellas manifestaciones ante notario; b) Se trata de una declaraci&oacute;n prestada sin sujeci&oacute;n al principio de contradicci&oacute;n, b&aacute;sico en nuestro proceso civil, que priva a la parte de participaci&oacute;n o intervenci&oacute;n activa en la compulsa de si lo declarado se ajustaba o no a la veracidad de lo sucedido, con quiebra de las prescripciones que se recogen en los arts. 360 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento (v&eacute;ase en este sentido la sentencia del TS. de 23 de enero de 2003); y c) Pero es que, adem&aacute;s, al ser llamada como testigo a este proceso, la madre se desdijo totalmente de aqu&eacute;llas manifestaciones, aunque ha de reconocerse que sin dar una explicaci&oacute;n suficiente y coherente de lo sucedido, negando rotundamente lo que antes hab&iacute;a afirmado como ya hab&iacute;a hecho en una segunda acta notarial. Todo lo cual impide conceder mayor valor a aqu&eacute;lla declaraci&oacute;n inicial, como tampoco puede reconocerse trascendencia a que la demandante conozca determinados datos de la otra parte (lugar donde viv&iacute;a, actividad que desarrollaba, domicilio familiar), pues f&aacute;cilmente pueden saberse sin que medie una especial relaci&oacute;n entre ambos.-</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>Las consideraciones anteriores habr&aacute;n de conducir a la desestimaci&oacute;n del presente recurso, sin que, por las mismas razones ya apuntadas en la sentencia de instancia, proceda hacer expresa declaraci&oacute;n de las costas aqu&iacute; causadas (art. 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil).- </em></p><p><em>Por lo expuesto, la Sala dicta el siguiente: </em></p><p><em>FALLO</em></p><p><em>Desestimar el recurso de apelaci&oacute;n interpuesto por DO&Ntilde;A Erica contra la Sentencia dictada por la Iltma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero tres de Oviedo, anterior Juzgado de 1&ordf; Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 8, en los autos de que dimana, confirmando dicha resoluci&oacute;n, sin hacer expresa imposici&oacute;n de las costas procesales del recurso.-</em></p><p><em>As&iacute;, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.</em></p><p>&nbsp;</p><p>LE ADJUNTO RESUMEN (ES MUY EXTENSA) SENTENCIA TRIBUNAL EUROPEO DERECHOS HUMANOS:</p><p>&nbsp;</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td width="48" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p align="center">&nbsp;</p><p align="center">&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p align="center"><strong>Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Secci&oacute;n 1&ordf;).</strong><strong>Caso Mizzi contra Malta. Sentencia de 12 enero 2006</strong></p><p align="center"><strong><u>TEDH\2006\4</u></strong></p><p align="center">&nbsp;</p></td></tr></tbody></table><p><strong>DERECHO AL RESPETO DE LA VIDA PRIVADA Y FAMILIAR:</strong> Vida privada y familiar: injerencias de los poderes p&uacute;blicos: reconocimiento de la no paternidad: denegaci&oacute;n de la solicitud: el respeto de la vida familiar exige que la realidad biol&oacute;gica y social prevalezca sobre una presunci&oacute;n legal: obligaci&oacute;n positiva de las autoridades de permitir la renuncia a la paternidad de quien lo demuestra con pruebas biol&oacute;gicas: violaci&oacute;n existente.</p><p><strong>PROHIBICION DE DISCRIMINACION:</strong> Diferencias de trato legislativo: por condici&oacute;n legal de presunto padre: legislaci&oacute;n que justifica la diferencia de trato entre marido y mujer en cuanto al plazo para impugnar la paternidad en la seguridad jur&iacute;dica y protecci&oacute;n de los derechos del ni&ntilde;o, los cuales suelen coincidir con los de la madre: violaci&oacute;n existente en relaci&oacute;n con los arts. 6.1 y 8 del Convenio.</p><p><strong>DERECHO A UN PROCESO EQUITATIVO:</strong> Acceso a la jurisdicci&oacute;n: requisitos y formas procesales: plazo: inadmisi&oacute;n de acci&oacute;n de impugnaci&oacute;n de reconocimiento de paternidad basada en test de ADN que demostraba que no era el padre biol&oacute;gico, por incumplimiento de plazos: injerencia excesiva que no mantiene el justo equilibrio entre los intereses del demandante a que resuelva sobre su paternidad y la protecci&oacute;n de la seguridad jur&iacute;dica y los intereses de las otras personas involucradas en el proceso: violaci&oacute;n existente.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Protecci&oacute;n Europea de Derechos Humanos</p><p>Demanda n&uacute;m. 26111/2002 </p>&nbsp; <p>NO OBSTANTE SI EXISTEN INDICIOS DE PATERNIDAD LA NEGATIVA A SOMETERSE A LA PRUEBA ADN PUEDE NO SER ACONSEJABLE - SI SE ESTA SEGURO QUE NO ES EL PADRE BIL&Oacute;GICO-</p>&nbsp; <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0"><tbody><tr><td colspan="3" width="601" valign="top"><p>&nbsp;</p></td></tr><tr><td width="48" valign="top"><p>&nbsp;</p></td><td width="92" valign="top"><p><strong><em>&nbsp;(Confirmada) </em></strong></p><p>&nbsp;</p></td><td width="461" valign="top"><p><em><strong>Audiencia Provincial de Murcia (Secci&oacute;n 1&ordf;).</strong><strong>Sentencia n&uacute;m. 230/2007 de 10 septiembre</strong></em></p><p><strong><u><em>AC\200 8\762</em></u></strong></p><p><strong></strong></p></td></tr></tbody></table><p><em><strong>FILIACI&Oacute;N:</strong> ACCIONES DE FILIACI&Oacute;N: investigaci&oacute;n de la paternidad o maternidad: prueba biol&oacute;gica: doctrina jurisprudencial: reconocimiento hematol&oacute;gico: prueba no degradante ni contraria a la dignidad de la persona que encuentra su cobertura legal en el art. 127 CC, que desarrolla el mandato constitucional del art. 39.2 CE; ACCI&Oacute;N DE RECLAMAC&Iacute;&Oacute;N: filiaci&oacute;n no matrimonial: procedencia: negativa reiterada e injustificada del padre a someterse a la prueba biol&oacute;gica: existencia de indicios bastantes para justificar su procedencia ante la concurrencia de otras pruebas.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em><strong>Jurisdicci&oacute;n: </strong>Civil</em></p><p><em>Recurso de Apelaci&oacute;n n&uacute;m. 156/2007 </em></p><p><em><strong>Ponente: </strong>Ilmo. Sr. D. francisco jos&eacute; carrillo vinader</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>La Secci&oacute;n 1&ordf; de la Audiencia Provincial de Murcia desestima el recurso de apelaci&oacute;n deducido por la parte demandada contra la Sentencia dictada, en fecha 12-05-2006, por el Juzgado de 1&ordf; Instancia n&uacute;m. 3 de dicha capital, en autos de juicio de filiaci&oacute;n, confirmando la meritada Resoluci&oacute;n.</em></p><p>&nbsp;</p><p><em>En la ciudad de Murcia, a diez de septiembre del a&ntilde;o dos mil siete.</em></p><p><em>Habiendo visto en grado de apelaci&oacute;n la Secci&oacute;n Primera de esta Audiencia Provincial los autos de Juicio de filiaci&oacute;n n&uacute;mero 2.376/05 que en primera instancia se ha seguido ante el Juzgado Civil n&uacute;mero Tres de Murcia entre las partes, como actora y ahora apelada D&ordf;. Ana, que lo hace en representaci&oacute;n de su hijo menor de edad D. Federico, representada por el Procurador Sr. Miras L&oacute;pez y defendida por el Letrado Sr. S&aacute;nchez Renovales, y como demandado y ahora apelante D. Eusebio, representado por la Procuradora Sra. C&aacute;rceles Alem&aacute;n y defendido por el Letrado Sr. S&aacute;nchez del Campo Ferrer. En ambas instancias interviene el Ministerio Fiscal, al amparo de su Estatuto, en esta alzada como apelado, siendo ponente el Ilmo. Sr. Magistrado don FRANCISCO JOS&Eacute; CARRILLO VINADER que expresa la convicci&oacute;n del Tribunal.</em></p><p><em>ANTECEDENTES DE HECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>El Juzgado de instancia citado con fecha 12 de mayo de 2006 dict&oacute; en los autos principales de los que dimana el presente rollo la sentencia cuya parte dispositiva dice as&iacute;: "FALLO: Que estimando la demanda presentada por D&ordf;. Ana contra don Eusebio, debo declarar y declaro que el menor Federico es hijo no matrimonial del demandado, el cual queda privado del ejercicio de la patria potestad sobre el mismo y no ostentar&aacute; sobre &eacute;l o sobre su patrimonio ning&uacute;n derecho. Se establece en concepto de pensi&oacute;n de alimentos para el menor la cantidad de 600 euros, la cual ser&aacute; satisfecha por el demandado entre los d&iacute;as uno y cinco de cada mes y por anticipado, los doce meses del a&ntilde;o, actualiz&aacute;ndose anualmente conforme a las variaciones del IPC, de manera autom&aacute;tica y sin necesidad de nuevo pronunciamiento judicial (primera actualizaci&oacute;n, mayo de 2007). Dicha cantidad se entiende debida desde la fecha en la que fue reclamada judicialmente. El demandado abonar&aacute; las costas de esta instancia ".</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Contra la anterior sentencia, en tiempo y forma, prepar&oacute; e interpuso recurso de apelaci&oacute;n D. Eusebio, solicitando nueva sentencia desestimatoria de la demanda o, subsidiariamente, que se reduzca el importe de la pensi&oacute;n de alimentos.</em></p><p><em>Despu&eacute;s se dio traslado a las otras partes, quienes presentaron escritos oponi&eacute;ndose al mismo, pidiendo la confirmaci&oacute;n de la sentencia.</em></p><p><em>Por el Juzgado se elevaron las actuaciones a esta Ilma. Audiencia Provincial, turn&aacute;ndose a la Secci&oacute;n Primera donde se registraron con el n&uacute;mero 156/07 de Rollo. Tras personarse las partes, por providencia del d&iacute;a 19 de junio de 2007 se se&ntilde;al&oacute; el de hoy para la votaci&oacute;n y fallo de la causa, que ha sido sometida a deliberaci&oacute;n de la Sala.</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em>En la sustanciaci&oacute;n de ambas instancias se han observado las prescripciones legales.</em></p><p><em>FUNDAMENTOS DE DERECHO</em></p><p><em>PRIMERO</em></p><p><em>La Sra. Ana, en nombre y representaci&oacute;n de su hijo menor de edad, plantea demanda de determinaci&oacute;n de la paternidad del demandado respecto del citado ni&ntilde;o, bas&aacute;ndose en la relaci&oacute;n sentimental existente entre ellos al tiempo de la concepci&oacute;n, aportando prueba testifical de ese hecho y proponiendo la pericial biol&oacute;gica. Tambi&eacute;n interesa que se fije una pensi&oacute;n alimenticia de 600 &euro; mensuales a cargo del demandado y a favor del menor, que se declare que aqu&eacute;l no tendr&aacute; derecho alguno sobre su persona y bienes y que &eacute;ste no altere sus actuales apellidos.</em></p><p><em>Se opone el demandado negando ser el padre del menor y alegando que no est&aacute; de acuerdo con la prueba biol&oacute;gica interesada.</em></p><p><em>Tras la pr&aacute;ctica del oportuno juicio, donde se practicaron las pruebas declaradas pertinentes y en el que por tres veces el demandado fue requerido por el Juez para que se sometiera a la prueba biol&oacute;gica, advirti&eacute;ndole de las consecuencias de no hacerlo, neg&aacute;ndose siempre a ello, se dicta sentencia en la que se considera acreditada la paternidad del Sr. Eusebio y se estima la demanda en todos sus extremos, con condena en costas al demandado.</em></p><p><em>Contra todos esos pronunciamientos plantea recurso de apelaci&oacute;n el Sr. Eusebio, considerando que no hay pruebas de que el ni&ntilde;o sea hijo suyo, rechazando el valor indiciario de su negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica y que las restantes practicadas sirvan para probar ese hecho, por lo que pide que se desestime la demanda. Subsidiariamente, interesa que se rebaje el importe de la pensi&oacute;n alimenticia (no precisa a qu&eacute; cantidad), porque no resulta correcto deducir su potencial econ&oacute;mico del dato de tener tres restaurantes.</em></p><p><em>Del recurso se dio traslado a las restantes partes, que se han opuesto al mismo, pidiendo la confirmaci&oacute;n de la sentencia por sus propios fundamentos.</em></p><p><em>SEGUNDO</em></p><p><em>Considera el apelante que no se ha acreditado que sea el padre del menor, pues s&oacute;lo se ha tenido en cuenta su negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica, sin que la sentencia valore el resto de las pruebas practicadas, lo que infringe la doctrina jurisprudencial al respecto. As&iacute;, afirma que las fotograf&iacute;as aportadas en el acto de la vista no acreditan la concepci&oacute;n, sino relaciones de amistad entre la madre y el demandado, y que los testigos aportados se limitan a decir lo que le ha comentado la actora, sin a&ntilde;adir nada de su propia cosecha.</em></p><p><em>Ante la negativa del demandado a someterse a la prueba pericial para determinar la filiaci&oacute;n, esta Sala (as&iacute; las <u>sentencias de 12 de enero de 1999 [ AC 1999, 2886] </u>, 13 de marzo de 2001 , <u>23 de abril [ PROV 2002, 177119] </u>y <u>10 de diciembre de 2002 [ PROV 2003, 126820] </u>) viene aplicando la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo y del Constitucional que da relevancia a tal hecho cuando existen, adem&aacute;s, otros medios complementarios que permitan sustentar la posibilidad de la existencia de relaciones sexuales entre los padres a la fecha de la concepci&oacute;n. &Eacute;ste es un hecho de dif&iacute;cil prueba, por ocurrir en la intimidad, por lo que basta probar que la misma pudo tener lugar para determinar la pertinencia de la prueba biol&oacute;gica, de gran relevancia por su precisi&oacute;n dada la elevada fiabilidad que alcanza, m&aacute;s de un 99% en caso de afirmaci&oacute;n de la paternidad y el 100% en caso de negaci&oacute;n de la misma, seg&uacute;n se&ntilde;alan las <u>sentencias del Tribunal Supremo de 30 de junio 1989 ( RJ 1989, 4798) </u>, <u>5 de abril de 1990 ( RJ 1990, 2701) </u>, <u>2 de enero ( RJ 1991, 103) </u>y <u>11 de julio de 1991 ( RJ 1991, 5377) </u>. </em></p><p><em>De lo que se trata es de investigar la paternidad de un ni&ntilde;o menor de edad, que tiene derecho a que se declare si una determinada persona es o no su padre, adoptando las medidas necesarias para garantizar, en todo caso, los derechos del menor, por quien los Tribunales deben velar de manera especial, por encima de los intereses de los progenitores.</em></p><p><em>Es cierto que la negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica, por s&iacute; sola, no pueda equipararse a una ficta confessio, pero si se tiene en cuenta que en esta materia existe una dif&iacute;cil prueba directa de la intervenci&oacute;n de las partes en el hecho de la concepci&oacute;n, m&aacute;xime en supuestos como el presente en el que no ha existido ninguna relaci&oacute;n entre el imputado como padre y el fruto de aquellas relaciones (se afirma en la demanda que se cortaron las relaciones entre el demandado y la actora desde que se conoci&oacute; su embarazo), es por lo que el <u>C&oacute;digo civil ( LEG 1889, 27) </u>prev&eacute; la posibilidad de acreditar dicho hecho a trav&eacute;s de pruebas indiciarias (art&iacute;culo 135). La investigaci&oacute;n de la paternidad es un derecho de rango constitucional (art&iacute;culo 39.2 de la <u>Constituci&oacute;n</u><u> [ RCL 1978, 2836] </u>) por lo que ha de favorecerse la aplicaci&oacute;n de las normas que permiten la indagaci&oacute;n de la filiaci&oacute;n de las personas, favoreciendo la b&uacute;squeda de la verdad material en estos casos. </em></p><p><em>Como establece la <u>sentencia del Tribunal Constitucional 7/1994, de 17 de enero ( RTC 1994, 7) </u>, la negativa a someterse a la prueba biol&oacute;gica de determinaci&oacute;n de la paternidad no es en s&iacute; lo decisivo, sino que lo trascendente es el no sometimiento de la parte a la resoluci&oacute;n judicial que acuerda la realizaci&oacute;n de dicha prueba, cuando la misma no vulnera los derechos del afectado a su intimidad e integridad y re&uacute;ne los requisitos que la propia jurisprudencia constitucional ha delineado, esto es: A) No ser inaceptable, por s&iacute; sola, entendiendo que no es degradante, ni contraria a la dignidad de la persona, la no verificaci&oacute;n de un examen hematol&oacute;gico por parte de un profesional, en circunstancias adecuadas. B) Estar previsto por la ley; en este caso tanto el art&iacute;culo 127 del <u>C&oacute;digo Civil ( LEG 1889, 27) </u>, como el 39.2 y art&iacute;culo 14 de la <u>Constituci&oacute;n</u><u> ( RCL 1978, 2836) </u>contienen normas que posibilitan la pr&aacute;ctica de la prueba biol&oacute;gica para la defensa del inter&eacute;s moral y econ&oacute;mico del hijo, siendo un derecho primario del mismo que se declare su filiaci&oacute;n biol&oacute;gica. C) Que sea indispensable, por no poder obtenerse la evidencia de la paternidad por otros medios menos lesivos. D) Que no suponga un grave riesgo o quebranto para la salud, debiendo realizarse por personal sanitario y en centros hospitalarios p&uacute;blicos, y E) Que la medida judicial que ordene realizarla guarde adecuada proporci&oacute;n entre la intromisi&oacute;n que conlleva en la intimidad y la integridad f&iacute;sica o moral del afectado, y la finalidad a la que sirve. </em></p><p><em>Todos y cada uno de los citados requisitos se cumplen aqu&iacute;. Nos encontramos ante el supuesto de negativa terminante a someterse a unas pruebas biol&oacute;gicas, lo que la citada sentencia constitucional admite como v&aacute;lido en el caso de que no existan indicios serios de la conducta que se le atribuye o hubiera un grav&iacute;simo quebranto para su salud, pero ese no es el supuesto que ahora concurre. Adem&aacute;s, en el presente caso hay indicios bastantes (los reiteradamente se&ntilde;alados) que permiten concluir la procedencia de tal prueba pericial biol&oacute;gica. La supuesta quiebra de su derecho a la intimidad o el temor a sufrir otras demandas de paternidad, parece deberse a la trascendencia que el resultado positivo de la prueba puede tener en su actual situaci&oacute;n familiar (habla de defender el patrimonio de su hijo matrimonial), lo que no es un derecho excluyente del que tiene el menor a que se determine legalmente su filiaci&oacute;n, pues no existe un derecho de la actual familia a que no se declare la filiaci&oacute;n de quien sea hijo del padre.</em></p><p><em>TERCERO</em></p><p><em><strong>En el presente supuesto, no s&oacute;lo concurre la prueba indiciaria de la reiterada e injustificada negativa del demandado a someterse a la prueba biol&oacute;gica, sino que tambi&eacute;n hay otras, como la documental consistente en fotograf&iacute;as que acreditan las relaciones entre la madre y el demandado, as&iacute; como las testificales practicadas en el per&iacute;odo probatorio de la primera instancia que lo reiteran (todos los testigos han visto al demandado y a la madre relacionarse en p&uacute;blico como pareja), aparte de la propia contestaci&oacute;n a la demanda y las respuestas dadas en el juicio por el demandado cuando es interrogado, donde se reconoce la existencia de una "relaci&oacute;n sentimental" entre ellos al tiempo de la concepci&oacute;n (folio 67), incluso de relaciones sexuales, que el ahora apelante dice que fueron incompletas. Hab&iacute;a, por tanto, posibilidad de relaciones sexuales, pues eran conocidos, sal&iacute;an juntos e, incluso, ten&iacute;an una relaci&oacute;n sentimental, con contactos sexuales, todo lo cual es suficiente para sostener que median indicios bastantes para justificar la procedencia de la definitiva prueba biol&oacute;gica, por la coincidencia temporal, espacial y social de ambos en la fecha de la concepci&oacute;n. A ello debe unirse, con una especial y significativa trascendencia, la negativa reiterada del demandado, con diversas excusas, a someterse a las pruebas biol&oacute;gicas, lo cual permite a la Sala valorar tal comportamiento como indicio en los t&eacute;rminos que se han expresado.</strong></em></p><p><em><strong>Por todo lo expuesto, la Sala entiende acreditada la paternidad que se reclama y procede confirmar en este extremo la resoluci&oacute;n apelada.</strong></em></p><p><em><strong>CUARTO</strong></em></p><p><em>Tal y como establece el art&iacute;culo 111 del <u>C&oacute;digo civil ( LEG 1889, 27) </u>, al haberse determinado judicialmente la filiaci&oacute;n contra la oposici&oacute;n del padre, procede que quede excluido de la patria potestad. Se trata de una norma imperativa. </em></p><p><em>En cuanto a los apellidos, consta expresamente en la demanda la petici&oacute;n de que el hijo no ostente los del progenitor, por lo que no se variar&aacute;n los del menor, sin perjuicio de que &eacute;l mismo, al llegar a la mayor&iacute;a de edad, o su representante legal pueda interesar otra cosa.</em></p><p><em>QUINTO</em></p><p><em>Con car&aacute;cter subsidiario, interesa el apelante que se reduzca la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n alimenticia establecida (600 &euro; al mes), porque la considera excesiva y entiende que no se ha acreditado de contrario nada para justificarla, considerando que era a ella a la que correspond&iacute;a probar. Especialmente critica que se infiera que el demandado tiene un importante poder adquisitivo del hecho de que est&aacute; vinculado a tres establecimientos, pues s&oacute;lo ostenta unas participaciones junto a otras personas.</em></p><p><em>No est&aacute; conforme esta Sala con la afirmaci&oacute;n de que la carga de la prueba del patrimonio del demandado corresponda a la actora. En esta materia, como en los proceso de familia, se viene atendiendo a la disponibilidad y facilidad probatoria (art. 217.6 de la <u>Ley</u><u> de Enjuiciamiento Civil [ RCL 2000, 34, 962 y RCL 2001, 1892] </u>), y por ello es el propio demandado el que ha de acreditar su real situaci&oacute;n econ&oacute;mica. En el presente caso vino a reconocer la titularidad de tres negocios mercantiles, tres establecimientos hosteleros, y alguno de los testigos lo ratifican, lo que justifica, ante la falta de acreditaci&oacute;n de otras circunstancias por el propio demandado, la conclusi&oacute;n de un importante poder adquisitivo y justifica la pensi&oacute;n econ&oacute;mica establecida, que ha de ser proporcional al poder econ&oacute;mico del obligado a prestarla y cubrir todas las atenciones y necesidades del menor, teniendo en cuenta que la negativa del padre a reconocer su paternidad y someterse a las pruebas biol&oacute;gicas conlleva la falta de atenci&oacute;n directa del mismo al menor y descarga en la madre todos los cuidados. </em></p><p><em>Por lo tanto tambi&eacute;n debe rechazarse este motivo del recurso.</em></p><p><em>SEXTO</em></p><p><em>La desestimaci&oacute;n del recurso lleva consigo la imposici&oacute;n al apelante de la costas causadas en esta alzada, tal y como dispone el art. 398.1 de la <u>Ley</u><u> de Enjuiciamiento Civil ( RCL 2000, 34, 962 y RCL 2001, 1892) </u>. </em></p><p><em>VISTOS los art&iacute;culos citados y los de general y pertinente aplicaci&oacute;n.</em></p><p><em>FALLAMOS</em></p><p><em>Que desestimando el recurso de apelaci&oacute;n interpuesto por la Procuradora Sra. C&aacute;rceles Alem&aacute;n, en nombre y representaci&oacute;n de D. Eusebio, contra la sentencia dictada en el juicio de filiaci&oacute;n seguido con el n&uacute;mero 2.376/05 ante el Juzgado de Primera Instancia n&uacute;mero Tres de Murcia, y estimando la oposici&oacute;n al recurso sostenida por el Ministerio Fiscal y por el Procurador Sr. Miras L&oacute;pez, en nombre y representaci&oacute;n de D&ordf;. Ana, debemos CONFIRMAR Y CONFIRMAMOS dicha sentencia, imponiendo al apelante las costas causadas en esta alzada.</em></p><p><em>Notif&iacute;quese la sentencia y ll&eacute;vese certificaci&oacute;n de la misma al rollo de esta Sala y a los autos del Juzgado, al que se devolver&aacute;n para su ejecuci&oacute;n y cumplimiento.</em></p><p><em>As&iacute; por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.</em></p><p><em>PUBLICACI&Oacute;N: En la misma fecha fue le&iacute;da y publicada la anterior resoluci&oacute;n por el Ilmo. Sr./a. Magistrado que la dict&oacute;, celebrando Audiencia P&uacute;blica. Doy fe.</em></p><p><em>DILIGENCIA: Seguidamente se procede a cumplimentar la notificaci&oacute;n de la anterior resoluci&oacute;n. Doy fe.</em></p><p>&nbsp;</p><p>Espero que con toda esta informaci&oacute;n pueda tomar una decisi&oacute;n.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>
Experto:  R.Gomez escribió hace 5 año.

Disculpe por el informe que le he enviado, resulta que al pegar sentencias sobre paternidad ha habido un error voy a intentar volver a incorporarlas para que pueXXXXX XXXXXrse:

 

 

(Confirmada)

 

Audiencia Provincial de Murcia (Sección 1ª).Sentencia núm. 230/2007 de 10 septiembre

AC\2008\762

 

FILIACIÓN: ACCIONES DE FILIACIÓN: investigación de la paternidad o maternidad: prueba biológica: doctrina jurisprudencial: reconocimiento hematológico: prueba no degradante ni contraria a la dignidad de la persona que encuentra su cobertura legal en el art. 127 CC, que desarrolla el mandato constitucional del art. 39.2 CE; ACCIÓN DE RECLAMACÍÓN: filiación no matrimonial: procedencia: negativa reiterada e injustificada del padre a someterse a la prueba biológica: existencia de indicios bastantes para justificar su procedencia ante la concurrencia de otras pruebas.

 

Jurisdicción: Civil

Recurso de Apelación núm. 156/2007

Ponente: Ilmo. Sr. D. francisco josé carrillo vinader

 

La Sección 1ª de la Audiencia Provincial de Murcia desestima el recurso de apelación deducido por la parte demandada contra la Sentencia dictada, en fecha 12-05-2006, por el Juzgado de 1ª Instancia núm. 3 de dicha capital, en autos de juicio de filiación, confirmando la meritada Resolución.

 

En la ciudad de Murcia, a diez de septiembre del año dos mil siete.

Habiendo visto en grado de apelación la Sección Primera de esta Audiencia Provincial los autos de Juicio de filiación número 2.376/05 que en primera instancia se ha seguido ante el Juzgado Civil número Tres de Murcia entre las partes, como actora y ahora apelada Dª. Ana, que lo hace en representación de su hijo menor de edad D. Federico, representada por el Procurador Sr. Miras López y defendida por el Letrado Sr. Sánchez Renovales, y como demandado y ahora apelante D. Eusebio, representado por la Procuradora Sra. Cárceles Alemán y defendido por el Letrado Sr. Sánchez del Campo Ferrer. En ambas instancias interviene el Ministerio Fiscal, al amparo de su Estatuto, en esta alzada como apelado, siendo ponente el Ilmo. Sr. Magistrado don FRANCISCO JOSÉ CARRILLO VINADER que expresa la convicción del Tribunal.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO

El Juzgado de instancia citado con fecha 12 de mayo de 2006 dictó en los autos principales de los que dimana el presente rollo la sentencia cuya parte dispositiva dice así: "FALLO: Que estimando la demanda presentada por Dª. Ana contra don Eusebio, debo declarar y declaro que el menor Federico es hijo no matrimonial del demandado, el cual queda privado del ejercicio de la patria potestad sobre el mismo y no ostentará sobre él o sobre su patrimonio ningún derecho. Se establece en concepto de pensión de alimentos para el menor la cantidad de 600 euros, la cual será satisfecha por el demandado entre los días uno y cinco de cada mes y por anticipado, los doce meses del año, actualizándose anualmente conforme a las variaciones del IPC, de manera automática y sin necesidad de nuevo pronunciamiento judicial (primera actualización, mayo de 2007). Dicha cantidad se entiende debida desde la fecha en la que fue reclamada judicialmente. El demandado abonará las costas de esta instancia ".

SEGUNDO

Contra la anterior sentencia, en tiempo y forma, preparó e interpuso recurso de apelación D. Eusebio, solicitando nueva sentencia desestimatoria de la demanda o, subsidiariamente, que se reduzca el importe de la pensión de alimentos.

Después se dio traslado a las otras partes, quienes presentaron escritos oponiéndose al mismo, pidiendo la confirmación de la sentencia.

Por el Juzgado se elevaron las actuaciones a esta Ilma. Audiencia Provincial, turnándose a la Sección Primera donde se registraron con el número 156/07 de Rollo. Tras personarse las partes, por providencia del día 19 de junio de 2007 se señaló el de hoy para la votación y fallo de la causa, que ha sido sometida a deliberación de la Sala.

TERCERO

En la sustanciación de ambas instancias se han observado las prescripciones legales.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO

La Sra. Ana, en nombre y representación de su hijo menor de edad, plantea demanda de determinación de la paternidad del demandado respecto del citado niño, basándose en la relación sentimental existente entre ellos al tiempo de la concepción, aportando prueba testifical de ese hecho y proponiendo la pericial biológica. También interesa que se fije una pensión alimenticia de 600 € mensuales a cargo del demandado y a favor del menor, que se declare que aquél no tendrá derecho alguno sobre su persona y bienes y que éste no altere sus actuales apellidos.

Se opone el demandado negando ser el padre del menor y alegando que no está de acuerdo con la prueba biológica interesada.

Tras la práctica del oportuno juicio, donde se practicaron las pruebas declaradas pertinentes y en el que por tres veces el demandado fue requerido por el Juez para que se sometiera a la prueba biológica, advirtiéndole de las consecuencias de no hacerlo, negándose siempre a ello, se dicta sentencia en la que se considera acreditada la paternidad del Sr. Eusebio y se estima la demanda en todos sus extremos, con condena en costas al demandado.

Contra todos esos pronunciamientos plantea recurso de apelación el Sr. Eusebio, considerando que no hay pruebas de que el niño sea hijo suyo, rechazando el valor indiciario de su negativa a someterse a la prueba biológica y que las restantes practicadas sirvan para probar ese hecho, por lo que pide que se desestime la demanda. Subsidiariamente, interesa que se rebaje el importe de la pensión alimenticia (no precisa a qué cantidad), porque no resulta correcto deducir su potencial económico del dato de tener tres restaurantes.

Del recurso se dio traslado a las restantes partes, que se han opuesto al mismo, pidiendo la confirmación de la sentencia por sus propios fundamentos.

SEGUNDO

Considera el apelante que no se ha acreditado que sea el padre del menor, pues sólo se ha tenido en cuenta su negativa a someterse a la prueba biológica, sin que la sentencia valore el resto de las pruebas practicadas, lo que infringe la doctrina jurisprudencial al respecto. Así, afirma que las fotografías aportadas en el acto de la vista no acreditan la concepción, sino relaciones de amistad entre la madre y el demandado, y que los testigos aportados se limitan a decir lo que le ha comentado la actora, sin añadir nada de su propia cosecha.

Ante la negativa del demandado a someterse a la prueba pericial para determinar la filiación, esta Sala (así las sentencias de 12 de enero de 1999 [ AC 1999, 2886] , 13 de marzo de 2001 , 23 de abril [ PROV 2002, 177119] y 10 de diciembre de 2002 [ PROV 2003, 126820] ) viene aplicando la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo y del Constitucional que da relevancia a tal hecho cuando existen, además, otros medios complementarios que permitan sustentar la posibilidad de la existencia de relaciones sexuales entre los padres a la fecha de la concepción. Éste es un hecho de difícil prueba, por ocurrir en la intimidad, por lo que basta probar que la misma pudo tener lugar para determinar la pertinencia de la prueba biológica, de gran relevancia por su precisión dada la elevada fiabilidad que alcanza, más de un 99% en caso de afirmación de la paternidad y el 100% en caso de negación de la misma, según señalan las sentencias del Tribunal Supremo de 30 de junio 1989 ( RJ 1989, 4798) , 5 de abril de 1990 ( RJ 1990, 2701) , 2 de enero ( RJ 1991, 103) y 11 de julio de 1991 ( RJ 1991, 5377) .

De lo que se trata es de investigar la paternidad de un niño menor de edad, que tiene derecho a que se declare si una determinada persona es o no su padre, adoptando las medidas necesarias para garantizar, en todo caso, los derechos del menor, por quien los Tribunales deben velar de manera especial, por encima de los intereses de los progenitores.

Es cierto que la negativa a someterse a la prueba biológica, por sí sola, no pueda equipararse a una ficta confessio, pero si se tiene en cuenta que en esta materia existe una difícil prueba directa de la intervención de las partes en el hecho de la concepción, máxime en supuestos como el presente en el que no ha existido ninguna relación entre el imputado como padre y el fruto de aquellas relaciones (se afirma en la demanda que se cortaron las relaciones entre el demandado y la actora desde que se conoció su embarazo), es por lo que el Código civil ( LEG 1889, 27) prevé la posibilidad de acreditar dicho hecho a través de pruebas indiciarias (artículo 135). La investigación de la paternidad es un derecho de rango constitucional (artículo 39.2 de la Constitución [ RCL 1978, 2836] ) por lo que ha de favorecerse la aplicación de las normas que permiten la indagación de la filiación de las personas, favoreciendo la búsqueda de la verdad material en estos casos.

Como establece la sentencia del Tribunal Constitucional 7/1994, de 17 de enero ( RTC 1994, 7) , la negativa a someterse a la prueba biológica de determinación de la paternidad no es en sí lo decisivo, sino que lo trascendente es el no sometimiento de la parte a la resolución judicial que acuerda la realización de dicha prueba, cuando la misma no vulnera los derechos del afectado a su intimidad e integridad y reúne los requisitos que la propia jurisprudencia constitucional ha delineado, esto es: A) No ser inaceptable, por sí sola, entendiendo que no es degradante, ni contraria a la dignidad de la persona, la no verificación de un examen hematológico por parte de un profesional, en circunstancias adecuadas. B) Estar previsto por la ley; en este caso tanto el artículo 127 del Código Civil ( LEG 1889, 27) , como el 39.2 y artículo 14 de la Constitución ( RCL 1978, 2836) contienen normas que posibilitan la práctica de la prueba biológica para la defensa del interés moral y económico del hijo, siendo un derecho primario del mismo que se declare su filiación biológica. C) Que sea indispensable, por no poder obtenerse la evidencia de la paternidad por otros medios menos lesivos. D) Que no suponga un grave riesgo o quebranto para la salud, debiendo realizarse por personal sanitario y en centros hospitalarios públicos, y E) Que la medida judicial que ordene realizarla guarde adecuada proporción entre la intromisión que conlleva en la intimidad y la integridad física o moral del afectado, y la finalidad a la que sirve.

Todos y cada uno de los citados requisitos se cumplen aquí. Nos encontramos ante el supuesto de negativa terminante a someterse a unas pruebas biológicas, lo que la citada sentencia constitucional admite como válido en el caso de que no existan indicios serios de la conducta que se le atribuye o hubiera un gravísimo quebranto para su salud, pero ese no es el supuesto que ahora concurre. Además, en el presente caso hay indicios bastantes (los reiteradamente señalados) que permiten concluir la procedencia de tal prueba pericial biológica. La supuesta quiebra de su derecho a la intimidad o el temor a sufrir otras demandas de paternidad, parece deberse a la trascendencia que el resultado positivo de la prueba puede tener en su actual situación familiar (habla de defender el patrimonio de su hijo matrimonial), lo que no es un derecho excluyente del que tiene el menor a que se determine legalmente su filiación, pues no existe un derecho de la actual familia a que no se declare la filiación de quien sea hijo del padre.

TERCERO

En el presente supuesto, no sólo concurre la prueba indiciaria de la reiterada e injustificada negativa del demandado a someterse a la prueba biológica, sino que también hay otras, como la documental consistente en fotografías que acreditan las relaciones entre la madre y el demandado, así como las testificales practicadas en el período probatorio de la primera instancia que lo reiteran (todos los testigos han visto al demandado y a la madre relacionarse en público como pareja), aparte de la propia contestación a la demanda y las respuestas dadas en el juicio por el demandado cuando es interrogado, donde se reconoce la existencia de una "relación sentimental" entre ellos al tiempo de la concepción (folio 67), incluso de relaciones sexuales, que el ahora apelante dice que fueron incompletas. Había, por tanto, posibilidad de relaciones sexuales, pues eran conocidos, salían juntos e, incluso, tenían una relación sentimental, con contactos sexuales, todo lo cual es suficiente para sostener que median indicios bastantes para justificar la procedencia de la definitiva prueba biológica, por la coincidencia temporal, espacial y social de ambos en la fecha de la concepción. A ello debe unirse, con una especial y significativa trascendencia, la negativa reiterada del demandado, con diversas excusas, a someterse a las pruebas biológicas, lo cual permite a la Sala valorar tal comportamiento como indicio en los términos que se han expresado.

Por todo lo expuesto, la Sala entiende acreditada la paternidad que se reclama y procede confirmar en este extremo la resolución apelada.

CUARTO

Tal y como establece el artículo 111 del Código civil ( LEG 1889, 27) , al haberse determinado judicialmente la filiación contra la oposición del padre, procede que quede excluido de la patria potestad. Se trata de una norma imperativa.

En cuanto a los apellidos, consta expresamente en la demanda la petición de que el hijo no ostente los del progenitor, por lo que no se variarán los del menor, sin perjuicio de que él mismo, al llegar a la mayoría de edad, o su representante legal pueda interesar otra cosa.

QUINTO

Con carácter subsidiario, interesa el apelante que se reduzca la cuantía de la pensión alimenticia establecida (600 € al mes), porque la considera excesiva y entiende que no se ha acreditado de contrario nada para justificarla, considerando que era a ella a la que correspondía probar. Especialmente critica que se infiera que el demandado tiene un importante poder adquisitivo del hecho de que está vinculado a tres establecimientos, pues sólo ostenta unas participaciones junto a otras personas.

No está conforme esta Sala con la afirmación de que la carga de la prueba del patrimonio del demandado corresponda a la actora. En esta materia, como en los proceso de familia, se viene atendiendo a la disponibilidad y facilidad probatoria (art. 217.6 de la Ley de Enjuiciamiento Civil [ RCL 2000, 34, 962 y RCL 2001, 1892] ), y por ello es el propio demandado el que ha de acreditar su real situación económica. En el presente caso vino a reconocer la titularidad de tres negocios mercantiles, tres establecimientos hosteleros, y alguno de los testigos lo ratifican, lo que justifica, ante la falta de acreditación de otras circunstancias por el propio demandado, la conclusión de un importante poder adquisitivo y justifica la pensión económica establecida, que ha de ser proporcional al poder económico del obligado a prestarla y cubrir todas las atenciones y necesidades del menor, teniendo en cuenta que la negativa del padre a reconocer su paternidad y someterse a las pruebas biológicas conlleva la falta de atención directa del mismo al menor y descarga en la madre todos los cuidados.

Por lo tanto también debe rechazarse este motivo del recurso.

SEXTO

La desestimación del recurso lleva consigo la imposición al apelante de la costas causadas en esta alzada, tal y como dispone el art. 398.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil ( RCL 2000, 34, 962 y RCL 2001, 1892) .

VISTOS los artículos citados y los de general y pertinente aplicación.

FALLAMOS

Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la Procuradora Sra. Cárceles Alemán, en nombre y representación de D. Eusebio, contra la sentencia dictada en el juicio de filiación seguido con el número 2.376/05 ante el Juzgado de Primera Instancia número Tres de Murcia, y estimando la oposición al recurso sostenida por el Ministerio Fiscal y por el Procurador Sr. Miras López, en nombre y representación de Dª. Ana, debemos CONFIRMAR Y CONFIRMAMOS dicha sentencia, imponiendo al apelante las costas causadas en esta alzada.

Notifíquese la sentencia y llévese certificación de la misma al rollo de esta Sala y a los autos del Juzgado, al que se devolverán para su ejecución y cumplimiento.

Así por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN: En la misma fecha fue leída y publicada la anterior resolución por el Ilmo. Sr./a. Magistrado que la dictó, celebrando Audiencia Pública. Doy fe.

DILIGENCIA: Seguidamente se procede a cumplimentar la notificación de la anterior resolución. Doy fe.

 

LE PEGO OTRA EN LA QUE EL FALLO DE LA SENTENCIA ES MÁS ESPERANZADOR PARA USTED:

Audiencia Provincial de Asturias (Sección 4ª).Sentencia núm. 207/2003 de 8 mayo

JUR\2003\232314

FILIACION: ACCIONES DE FILIACION: acción de reclamación: filiación no matrimonial: improcedencia: negativa injustificada a someterse a las pruebas biológicas: acta notarial manifestando la madre del demandado la paternidad: negación por la madre al ser llamada como testigo: falta de prueba de relación afectiva y convivencia marital alegada.

 

Jurisdicción: Civil

Recurso de Apelación núm. 462/2002

Ponente: Ilmo. Sr. D. francisco tuero aller

 

Rollo: RECURSO DE APELACION 462 /2002

NUMERO 207

En OVIEDO, a ocho de Mayo de dos mil tres, la Sección Cuarta de la Iltma. Audiencia

Provincial de Oviedo, compuesta por Don Ramón Avello Zapatero, Presidente, Don José Ignacio Alvarez Sánchez y Don Francisco Tuero Aller, Magistrados, ha pronunciado la siguiente:

SENTENCIA

En el recurso de apelación número 462/2002 en autos de Juicio Verbal n° 759/01, procedentes del Juzgado de Instrucción número tres de Oviedo, anterior Juzgado de Primera Instancia e Instrucción n° 8, promovido por DOÑA Erica , demandante en primera instancia contra DON Miguel Ángel , demandado en primera instancia, y el MINISTERIO FISCAL, en la representación que le es propia, siendo Ponente el Iltmo. Sr. Magistrado Don Francisco Tuero Aller.-

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO

.- Que la Iltma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucción número tres de Oviedo, antes Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número ocho, dictó Sentencia con fecha trece de junio de dos mil dos, cuya parte dispositiva dice así: Que desestimando la demanda formulada por la Procuradora de los Tribunales Dª Eva Cobo Barquín, en nombre y representación de Dª Erica , contra D. Miguel Ángel , debo declarar y declaro no haber lugar a la misma y, en consecuencia, no procede declarar que la menor Rocío , hija de la actora, es hija de D. Miguel Ángel por filiación no matrimonial, sin que proceda hacer pronunciamiento específico en cuanto a las costas judiciales que pudieran haberse devengado en este procedimiento.-

SEGUNDO

Contra la expresada resolución se interpuso por la parte demandante recurso de apelación, del cual se dio el preceptivo traslado, y remitiéndose los autos a esta Audiencia Provincial se sustanció el recurso, señalándose para deliberación y fallo el día veintinueve de Abril del corriente año.-

TERCERO

Que en la tramitación del presente recurso se han observado las prescripciones legales.-

FUNDAMENTOS JURIDICOS

PRIMERO

.- La Sentencia de primera instancia desestimó íntegramente la acción de reclamación de la filiación extramatrimonial ejercitada en el escrito de demanda, tras haberse negado el demandado a someterse a la prueba biológica interesada. Se recoge en dicha resolución correctamente la doctrina jurisprudencial dictada en esta materia que, en lo que aquí interesa, puede sintetizarse en los siguientes extremos: A) Tiene declarado el Tribunal Constitucional (sentencias de 17 de enero de 1994 y 31 de mayo de 1999) que la realización de pruebas biológicas no puede considerarse degradante, ni contraria a la dignidad de la persona o a los derechos a la integridad física y a la intimidad, pues vienen amparadas por los arts. 39.2 y 39.3 de la Constitución. B) La negativa injustificada a su práctica equivale a un indicio muy valioso o especialmente significativo en orden a declarar la paternidad del demandado obstruccionista. Y C) Pero a esa negativa no puede atribuírsele el valor probatorio de una confesión judicial ni es suficiente por sí sola para declarar la paternidad, sino que precisa de otras pruebas o indicios que, conjugados con dicha postura, permitan tener por acreditada la filiación (véase sobre este punto, la reciente sentencia del TS. de 19 de diciembre de 2002, que reafirma una línea jurisprudencial que puede calificarse de pacífica y consolidada). Entre estas pruebas, indirectas o presuntivas, están todas aquéllas indiciarias de la cohabitación sexual necesaria y suficiente para la procreación de las que el art. 135 del Código Civil, y ahora el 767.3 de la LEC., hacen una enumeración abierta (reconocimiento expreso o tácito, posesión de estado y convivencia con la madre en la época de la concepción), para conceder en el último inciso la facultad de poner en juego lo dispuesto en el art. 4.1 del mismo Código, en orden a permitir que se tomen en consideración "otros hechos de los que se infiera la filiación de modo análogo".

En este mismo sentido, el art. 767.4 de la actual Ley de Enjuiciamiento Civil, plasmando normativamente esa línea jurisprudencial, establece que "la negativa injustificada a someterse a la prueba biológica de paternidad o maternidad permitirá al Tribunal declarar la filiación reclamada, siempre que existan otros indicios de la paternidad o maternidad y la prueba de ésta no se haya obtenido por otros medios".-

SEGUNDO

La aplicación de la anterior doctrina al caso aquí enjuiciado ha de conducir a la misma conclusión a la que llegó la Juzgadora de instancia. Negada por el demandado toda relación con la actora, a quien dice solo "conoce de vista", sorprende en primer lugar la casi total ausencia de pruebas tendentes a evidenciar la relación afectiva y convivencia marital que en la demanda se afirma que se extendió desde principios de 1990 hasta noviembre de 1991, bien a través de testigos (amigos comunes, vecinos), bien de la documental habitual en estos casos (fotografías, cartas, etc.). De hecho, la única prueba practicada en autos que avale la tesis de la demandante es un acta notarial de manifestaciones, de fecha 2 de febrero de 2001, en la que la madre del demandado afirma que existió aquella relación afectiva y que de la misma nació la niña cuya filiación se cuestiona en este proceso. Pero, aunque se conjugue con la negativa del demandado a la prueba biológica, esta acta notarial no puede considerarse bastante a los efectos pretendidos, ya que: a) El demandado mantenía entonces una relación conflictiva con su madre, frente a la que había formulado denuncias el 18 de septiembre y el 9 de noviembre del año 2000 por entender que actuaba de modo fraudulento, cargándole gastos que debía asumir aquélla, lo que ya suscita serias dudas sobre la verdadera finalidad buscada al realizar aquellas manifestaciones ante notario; b) Se trata de una declaración prestada sin sujeción al principio de contradicción, básico en nuestro proceso civil, que priva a la parte de participación o intervención activa en la compulsa de si lo declarado se ajustaba o no a la veracidad de lo sucedido, con quiebra de las prescripciones que se recogen en los arts. 360 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento (véase en este sentido la sentencia del TS. de 23 de enero de 2003); y c) Pero es que, además, al ser llamada como testigo a este proceso, la madre se desdijo totalmente de aquéllas manifestaciones, aunque ha de reconocerse que sin dar una explicación suficiente y coherente de lo sucedido, negando rotundamente lo que antes había afirmado como ya había hecho en una segunda acta notarial. Todo lo cual impide conceder mayor valor a aquélla declaración inicial, como tampoco puede reconocerse trascendencia a que la demandante conozca determinados datos de la otra parte (lugar donde vivía, actividad que desarrollaba, domicilio familiar), pues fácilmente pueden saberse sin que medie una especial relación entre ambos.-

TERCERO

Las consideraciones anteriores habrán de conducir a la desestimación del presente recurso, sin que, por las mismas razones ya apuntadas en la sentencia de instancia, proceda hacer expresa declaración de las costas aquí causadas (art. 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil).-

Por lo expuesto, la Sala dicta el siguiente:

FALLO

Desestimar el recurso de apelación interpuesto por DOÑA Erica contra la Sentencia dictada por la Iltma. Sra. Magistrada-Juez del Juzgado de Instrucción número tres de Oviedo, anterior Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 8, en los autos de que dimana, confirmando dicha resolución, sin hacer expresa imposición de las costas procesales del recurso.-

Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

 

Por último le reseño sentencia Tribunal Europeo Derechos humanos:

Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Sección 1ª).Caso Mizzi contra Malta. Sentencia de 12 enero 2006

TEDH\2006\4

DERECHO AL RESPETO DE LA VIDA PRIVADA Y FAMILIAR: Vida privada y familiar: injerencias de los poderes públicos: reconocimiento de la no paternidad: denegación de la solicitud: el respeto de la vida familiar exige que la realidad biológica y social prevalezca sobre una presunción legal: obligación positiva de las autoridades de permitir la renuncia a la paternidad de quien lo demuestra con pruebas biológicas: violación existente.

PROHIBICION DE DISCRIMINACION: Diferencias de trato legislativo: por condición legal de presunto padre: legislación que justifica la diferencia de trato entre marido y mujer en cuanto al plazo para impugnar la paternidad en la seguridad jurídica y protección de los derechos del niño, los cuales suelen coincidir con los de la madre: violación existente en relación con los arts. 6.1 y 8 del Convenio.

DERECHO A UN PROCESO EQUITATIVO: Acceso a la jurisdicción: requisitos y formas procesales: plazo: inadmisión de acción de impugnación de reconocimiento de paternidad basada en test de ADN que demostraba que no era el padre biológico, por incumplimiento de plazos: injerencia excesiva que no mantiene el justo equilibrio entre los intereses del demandante a que resuelva sobre su paternidad y la protección de la seguridad jurídica y los intereses de las otras personas involucradas en el proceso: violación existente.

 

Jurisdicción: Protección Europea de Derechos Humanos

Demanda núm. 26111/2002

 

POR LO TANTO SI EXISTEN INDICIOS DE QUE ES EL PADRE LA NEGATIVA A REALIZARSE LA PRUEBA DE PATERNIDAD PODRÍA PERJUDICARLE.

 

 

JustAnswer en los medios:

 
 
 
Sitios web de consulta médica: Si tiene una pregunta urgente puede intentar obtener una respuesta de sitios que afirman disponer de distintos especialistas listos para proporcionar respuestas rápidas... Justanswer.com.
JustAnswer.com...ha visto como desde octubre se ha disparado el número de consultas legales de nuestros lectores sobre despidos, desempleo e indemnizaciones por cese.
Los sitios web como justanswer.com/legal
...no dejan nada al azar.
El tráfico en JustAnswer ha aumentado un 14 por ciento...y hemos recibido 400.000 visitas en 30 días...las preguntas relacionadas con el estrés, la presión alta, la bebida y los dolores cardíacos han aumentado un 33 por ciento.
Tory Johnson, colaboradora de GMA sobre temas relacionados con el lugar de trabajo, habla sobre el "teletrabajo", como JustAnswer, en el que expertos verificados responden a las preguntas de las personas.
Le diré que... las pruebas que hay que superar para llegar a ser un experto son muy rigurosas.
 
 
 

Opiniones de nuestros clientes:

 
 
 
  • Muchísimas gracias, me fue de mucha ayuda su respuesta. Alberto Alvarado Bogota, Colombia
  • Muchísimas gracias, me fue de mucha ayuda su respuesta. Alberto Alvarado Bogota, Colombia
  • Me fue de gran ayuda. Captó inmediantemente mi problema y me ayudó a saber qué puedo hacer para solucionar mi problema. Ana Toribio Santa fe, Argentina
  • Los felicito por su respuesta tan profesional y por las cuatro Jurisprudencias que me envió, las que incluiremos como pruebas. Fernando Monterrey Nuevo León, México
  • Estoy muy satisfecho con la pronta respuesta que me han dado. Muchas gracias Guillermo Buenos Aires, Argentina
  • Excelentes sus comentarios. Definitivamente tiene razón.¡Gracias! María Fermín. Puerto Plata, Rep. Dom.
  • El tiempo de respuesta es excepcional, de menos de 6 minutos. La pregunta se respondió con profesionalidad y con un alto grado de compasión. Inés Santander
  • Quedé muy satisfecho con la rapidez y la calidad de los consejos que recibí. Me gustaría añadir que puse en práctica los consejos y que funcionaron la primera vez y siguen haciéndolo. Luis Málaga
 
 
 

Conozca a los expertos:

 
 
 
  • eduardolm

    eduardolm

    Licenciatura

    Clientes satisfechos:

    917
    Licenciado en Derecho por la UDC.Diploma en Escuela de Práctica Jurídica por A Coruña.
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/ED/eduardolm/2011-9-12_172832_Recorte.64x64.jpg Avatar de eduardolm

    eduardolm

    Licenciatura

    Clientes satisfechos:

    917
    Licenciado en Derecho por la UDC.Diploma en Escuela de Práctica Jurídica por A Coruña.
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/JO/JoseMagadan/2013-6-27_16279_IMG6290copia.64x64.JPG Avatar de Abogado3044

    Abogado3044

    Abogado

    Clientes satisfechos:

    2239
    ABOGADO ICA BURGOS. I speak english
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/albergiud/2010-12-12_105447_mi_cuchi.jpg Avatar de Alberto

    Alberto

    Abogado

    Clientes satisfechos:

    116
    Abogado especializado en laboral , reclamaciones de indemnizaciones ( tráfico) y deudas
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/fcantalapiedra/2010-11-9_1466_Dibujo.jpg Avatar de Fernando Cantalapiedra

    Fernando Cantalapiedra

    Abogado

    Clientes satisfechos:

    17
    Ejerciendo desde hace cinco años
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/DI/DiegoLM/2011-3-28_102522_DSCN0258copia.64x64.JPG Avatar de DiegoAbogado

    DiegoAbogado

    Licenciatura

    Clientes satisfechos:

    746
    Abogado colegiado ejerciente
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/EQ/EquiteLex/2011-12-4_12815_Jesús6.64x64.jpg Avatar de Jesús

    Jesús

    Licenciatura/Derecho

    Clientes satisfechos:

    52
    Abogado colegiado ejerciente /LEGAL GENERAL
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/AR/ariatf/2015-7-28_102459_.64x64.png Avatar de Mariatf19

    Mariatf19

    licenciada en derecho

    Clientes satisfechos:

    972
    MÁSTER EN DERECHO CON DESPACHO PROFESIONAL PROPIO
 
 
 

Preguntas relacionadas con Legal