Cómo funciona JustAnswer:

  • Preguntar a un Experto
    Los expertos tiene muchos conocimientos valiosos y están dispuestos a ayudar en cualquier pregunta. Credenciales confirmadas por una empresa de verificación perteneciente a Fortune 500.
  • Obtener una respuesta profesional
    Por correo electrónico, mensaje de texto o notificación mientras espera en su sitio.
    Haga preguntas de seguimiento si lo necesita.
  • Garantía de satisfacción plena
    Garantizamos tu satisfacción.

Formule su propia pregunta a R.Gomez

R.Gomez
R.Gomez, Licenciatura
Categoría: Legal
Clientes satisfechos: 272
Experiencia:  DERECHO Y COLEGIADO EN ICAM
54780214
Escriba su pregunta sobre Legal aquí...
R.Gomez está en línea ahora

Me he enterado que mi exmarido quiere cambiar las medidas econ micas

Pregunta del cliente

Me he enterado que mi exmarido quiere cambiar las medidas económicas del convenio regulador de separacion aprobado judicialmente de mutuo acuerdo. A los pocos meses de su aprobación, fallecio mi padre, y mi exmarido supongo que debido a la herencia quiere modificar las medidas económicas. El caso es que lo que heredé son acciones de una sociedad cuyo balance es de pérdidas. Se trata de una sociedad patrimonial, que no me reporta inguna liquidez y que hoy por hoy soy dueña del 25% de una sociedad que debe mportantes sumas de dinero. El al tener una profesión liberal supongo que habra hecho una declaracion de renta muy ajustada, tratando de demostrar que sus ingresos son ahora menores. la realidad es que cuando liquidamos la sociedad de gananciales, el hizo una valoración de los bienes, que correspondia no al valor real de mercado, sino al dinero que hasta el momento se habia puesto para el pago de los mismos. Estos bienes se los adjudico él, a excepción de la vivienda famialiar que es al 50%, asimismo pagamos su hipoteca a medias. Como la diferencia en el reparto era importante, el justo antes de la firma notarial pisió un credito que adjudico a la sociedad de gananciales y en la liquidación se adjudico el pasivo, dandome a mí una cantidad, de modo que se igualaran, Entre comillas " los patrimonios, y asi depaso ahorrarse el tema fiscal.
Durante algun tiempo me plantee hacer una rescisión por lesión, pero no lo hice, transcurridos los cuatro años para poder haerlo, ahora me encuentro con que quiere modificar las medidas.
Esta persona gana mucho dinero en "B", no sé si deberia tratar de demostrarlo de algun modo.
Yo no he visto modificacada mi situación a mejor, por el contrario ahora tengo una sociedad deudora.
Yo he rehecho mi vida y mi pareja actualmente vive en mi domicilio, pero yo hago frente a los mismos pagos que antes de conocerle.

Que opinión tienen sobre el tema, creen que es facil que pueda modificar las medidas mi expareja?

Muchas gracias
Enviada: hace 5 año.
Categoría: Legal
Experto:  Mariatf19 escribió hace 5 año.
Hola buenas tardes. Para ir a una modificación de medidas es necesario que hayan cambiado sustancialmente las circunstancias y fundamentalmente que el juez lo admita mediante sentencia. Me está diciendo que su situación económica no ha mejorado con relación a la que tenían en el momento de casarse y que su marido ha disminuido al máximo su capacidad económica. Me imagino que quiere ir a una modificación de medidas en relación a la pensión alimenticia de sus hijos porque en lo que a la liquidación de la sociedad de gananciales se refiere, usted debe quedarse tranquila porque la liquidación se ha hecho de mutuo acuerdo y ahora no hay vuelta atrás en lo que a la adjudicación de bienes de la sociedad se refiere. Por tanto, si su preocupación es en torno a la modificación de la pensión alimenticia, le diré que para que se apruebe es necesario que haya habido un cambio muy importante en la situación económica de su exmarido para que se admita. En todo caso, siempre tiene la posibilidad de investigar a su marido por medio de un detective privado que realizará un seguimiento exhaustivo de la vida de su ex. En principio no debe preocuparse si se refiere a los bienes y si se refiere a los hijos, en todo caso, le diré que existe un mínimo legal de pensión alimenticia que por ley le corresponde a su hijo. Espero haberle orientado y si es así, acepte mi respuesta. Estoy disponible para resolver cualquier otra duda que tenga. Un saludo
Experto:  R.Gomez escribió hace 5 año.

En contestación:

De las normas que el Código Civil dedica a la materia, interesa ahora especialmente aquellas que prevén, de forma expresa, la posibilidad de modificar, judicialmente o por nuevo convenio, las medidas adoptadas tras la nulidad, separación o divorcio, «cuando se alteren sustancialmente las circunstancias» (v. art. 90.3 y 91 «in fine» CC). Tales disposiciones, en su aplicación concreta a la pensión por alimentos a hijos menores, han provocado numerosos pronunciamientos de nuestro Tribunales al interpretar el alcance de la expresión utilizada por el legislador .

 

Los presupuestos que han de concurrir para que tenga lugar una modificación de la pensión alimenticia al amparo de los artículos 90 y 91CC:

a) Que haya tenido lugar, y así se acredite, un cambio en el conjunto de las circunstancias o representaciones consideradas al tiempo de adoptar las medidas relativas a los hijos como determinantes de su contenido. Obviamente, tales circunstancias no pueden ser otras que las referidas a los ingresos de los padres obligados a proporcionar alimentos a los hijos y a las necesidades de estos últimos (v. art. 146CC).

b) Que el cambio sea sustancial, o lo que es igual, grave, serio o importante; digno de producir un perjuicio a cualquiera de los interesados por romper la regla de proporcionalidad inicialmente aplicada.

c) Que la alteración evidencie signos de permanencia; que no se trate de un cambio meramente coyuntural o transitorio.

 

La apreciación de tales presupuestos obliga al Juez, antes de acceder a la modificación de la pensión, a analizar las circunstancias presentes en cada caso con el fin de comprobar si efectivamente se ha producido una alteración que merezca el calificativo de sustancial y presente visos de estabilidad en el tiempo. Veamos, a través de diferentes sentencias, los resultados a los que se llega.

 

A- El cambio en la capacidad económica de los alimentantes y en las necesidades del alimentista

La existencia de un cambio en las circunstancias que se tuvieron en cuenta a la hora de establecer la pensión, como no podía ser de otra forma a la vista de los artículos 90 y 91CC, es considerado presupuesto ineludible para la modificación pretendida. Conviene advertir, respecto a las hipótesis en que los padres por convenio regulador han acordado las medidas relativas a los hijos, que la comprobación de una posible alteración de las circunstancias exige atender al momento en que se suscribió tal Convenio. Con buen criterio, la SAP de Valladolid de 14 febrero 1996 declaró no haber lugar al recurso de apelación interpuesto por el padre frente a la Sentencia del Juzgado que, estimando la demanda incidental de modificación de medidas derivadas de sentencia de separación matrimonial, aumentó el importe de la pensión en concepto de alimentos a los hijos que venía abonando el recurrente. La Audiencia estimó la existencia de «alteración sustancial de las circunstancias», de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 90 y 91CC, ante el incremento considerable de los ingresos del obligado. Dicho incremento, debido a un cambio de trabajo (de celador a médico), si bien se había producido ya en el momento de dictarse la Sentencia de separación, fue posterior al tiempo de pactar el Convenio. Apunta el Tribunal, frente a la tesis del recurrente contraria a la alteración sobre la base de que la percepción de su nuevo sueldo (de médico) era una circunstancia existente al momento de dictarse la Sentencia de separación, que «dicha Sentencia se limitó a ratificar o aprobar la propuesta de Convenio que previamente habían suscrito ambos cónyuges en fecha de junio de 1990, por lo que realmente el examen comparativo a los efectos de ver si ha existido o no esa alteración de las circunstancias, debe hacerse atendiendo, no tanto a las existentes al momento y fecha en que se dictara dicha Sentencia de separación, sino a las valoradas por los cónyuges al momento en que suscribieron y pactaron el Convenio regulador» 17. 17 V. también la SAP de Navarra de 26 septiembre 1994 ( AC 1994, 1527) .

 

17 V. también la SAP de Navarra de 26 septiembre 1994 ( AC 1994, 1527) .

Por faltar también el presupuesto esencial de la alteración, no accedió a la pretensión de reducir la pensión alimenticia de los hijos, solicitada por el padre, la SAP de Navarra de 26 abril 1994 ( AC 1994, 1527) , considerando que no constituye cambio la concreción del importe de unas donaciones que la madre había recibido antes de la separación: «la concreción del importe de las donaciones que la madre recibió antes de la separación, no constituye un hecho alterador de las circunstancias entonces tenidas en consideración en la separación, ya que precisamente en la sentencia de apelación (...) se recogen aquellas donaciones... El que en dicha resolución el importe de éstas no se concretase, no tiene relevancia modificadora, pues bien pudo hacerse entonces ya que aquéllas se contraían a fechas anteriores a la separación». La misma idea aplica la AP de Tarragona, en la Sentencia de 22 diciembre 1994 ( AC 1994, 2482) , que deniega el incremento de la pensión alimenticia que la madre demandaba sobre la base de un aumento de las necesidades de los hijos derivado de la prolongada duración del tratamiento psicológico de los menores; no había existido realmente un cambio en las circunstancias iniciales toda vez que el tratamiento se había comenzado con anterioridad al Convenio regulador. Igualmente, la SAP de Cáceres, de 14 junio 1996 ( AC 1996, 1111) , ratificando la Sentencia del Juzgado en este caso, rechaza la pretensión del actor de que se rebajara el importe de la pensión alimenticia alegando, como circunstancia nueva, la enfermedad mental que padecía. De la prueba practicada al respecto resultó que la mencionada enfermedad existía desde antiguo provocando, desde entonces, ciertos rebrotes periódicos y, además, que no implicaba mayores gastos económicos de los que ya tenía con anterioridad a la separación.

El cambio, imprescindible para la modificación de la pensión, presupone por tanto un hecho acaecido con posterioridad al momento del señalamiento de ésta. Teniendo en cuenta que la obligación de proporcionar alimentos a los hijos incumbe a los dos progenitores, aunque la forma de prestarlos sea distinta, y que la pensión a cargo del padre custodio se cuantifica aplicando la regla de proporcionalidad del artículo 145CC, resulta evidente que la alteración puede afectar a los recursos económicos de cualquiera de los padres o a las necesidades del hijo alimentista. La cuestión se centra, de acuerdo con el artículo 146CC, en valorar comparativamente los ingresos o la capacidad económica de los obligados a prestar alimentos, así como las necesidades del menor, en el momento inicial de la fijación de la pensión y en el momento de solicitar su modificación. Si los parámetros indicados permanecen en los mismos términos, o en términos muy similares, de manera que la regla de proporcionalidad continúe cubierta, no procederá mutación alguna, sin perjuicio, claro está, de la actualización de la pensión que, por su propia finalidad, es consustancial a la naturaleza dineraria de la prestación dispuesta 18. 18 La actualización de la pensión generalmente se establece atendiendo a las variaciones del IPC, pero también se tiene en cuenta en ocasiones, a estos efectos, el porcentaje de variación de las retribuciones del obligado. V. SAP de Madrid de 10 de octubre de 1997 ( AC 1997, 2132) .

 

18 La actualización de la pensión generalmente se establece atendiendo a las variaciones del IPC, pero también se tiene en cuenta en ocasiones, a estos efectos, el porcentaje de variación de las retribuciones del obligado. V. SAP de Madrid de 10 de octubre de 1997 ( AC 1997, 2132) .

En principio, la alteración de cualquiera de las circunstancias aludidas en el artículo 146CC es apta para justificar, por sí sola, siempre que sea sustancial, una pretensión de modificación de la pensión. En la SAP de Asturias de 16 de enero de 1998 ( AC 1998, 2990) , el incremento de la pensión establecida en favor de los hijos se funda, exclusivamente, en la notable elevación de los ingresos del progenitor no custodio; había pasado a desempeñar un trabajo en el extranjero como embajador, percibiendo por ello, además del salario que le correspondía como funcionario, una cantidad neta mensual en concepto de indemnización por residencia fuera de España. Igualmente, la SAP de Pontevedra de 28 de enero de 1998 ( AC 1998, 3083) aprecia cambio sustancial, accediendo a la elevación de la pensión, en el hecho de haber doblado sus honorarios líquidos el padre deudor de la pensión. La misma conclusión se obtiene de otras muchas Sentencias, entre ellas, la SAP de Valladolid de 14 de diciembre de 1996 ( AC 1996, 2297) , la SAP de Navarra de 28 de abril de 1994 ( AC 1994, 700) y la SAP de Guipúzcoa de 2 de marzo de 1999 ( AC 1999, 602) , si bien, en esta última en particular, el objeto de la demanda fue la reducción de la pensión, pretensión a la que se accedió a la vista del cambio que había experimentado la situación económica del obligado quien, al tiempo de solicitar la modificación, sólo cobraba la prestación asistencial del subsidio por desempleo.

En otros supuestos, son las necesidades del hijo alimentista las que experimentan un cambio digno de atención, ya sea para fundar una elevación de la pensión dispuesta a su favor (v. SAP de Alava de 5 de octubre de 1994 [ AC 1994, 1772] ), ya sea para rechazar la rebaja perseguida por el padre alimentante (v. SAP de Cáceres de 14 de junio de 1996 [ AC 1996, 1111] ); hay que decir también, que los Tribunales son proclives a entender que el mero paso del tiempo, que conlleva el crecimiento del hijo, determina unas lógicas y mayores necesidades -en cuanto a educación, ropa y alimentación- y, consiguientemente, mayores gastos para sus padres, razón por la cual el aumento de las necesidades del alimentista aparece, frecuentemente, como causa añadida a otra que es la que, casi siempre de manera principal, justifica la modificación de la pensión (v. SAP de Granada de 4 de julio de 1992 [ AC 1992, 1010] , SAP de Valencia de 24 de junio de 1992 [ AC 1992, 938] , SAP de Navarra de 20 de febrero de 1998 [ AC 1998, 3442] , SAP de León de 19 de febrero de 1999 [ AC 1999, 652] ).

Con todo, son muchos los casos en los que confluye la alteración de las diversas circunstancias que se tuvieron en cuenta para cuantificar la pensión, procediendo los Tribunales entonces a efectuar una ponderación global de todas ellas y de su evolución hasta el momento en que se solicita la modificación. Puede servir de ejemplo la SAP de Zamora de 12 de junio de 1998 ( AC 1998, 6929) ; revocando la Sentencia del Juzgado, accedió al incremento de la pensión a cargo del padre, al estimar que se había producido una alteración sustancial como consecuencia de haber aumentado las necesidades de las hijas en mayor proporción que el sistema de actualización instaurado en la sentencia de separación, a lo que se unía el aumento en la capacidad económica del padre -quien, además de recibir una indemnización por despido, había abierto un establecimiento que le proporcionaba ingresos netos notablemente superiores- y el empeoramiento de la situación económica de la madre, que se había visto obligada a cerrar el «café bar» que administraba hasta entonces. En el mismo sentido, entre otras, la SAP de Barcelona de 18 de junio de 1996 ( AC 1996, 1113) , la SAP de Cuenca de 20 de enero de 1999 ( AC 1999, 123) y la SAP de La Coruña de 14 de enero de 1999 ( AC 1999, 551) .

 

Por otra parte, es importante apuntar que no constituyen cambio que pueda justificar la modificación, los hechos o acontecimientos surgidos con posterioridad a la separación o divorcio que, aun determinando una menor capacidad económica en el alimentante, fueron previstos al tiempo de adoptar las medidas en relación a los hijos. Así, el pago de cantidades debidas por préstamos bancarios personales concertados con la finalidad de dar cumplimiento a lo consensuado con el otro cónyuge, o el abono del importe del alquiler de la vivienda actual del progenitor no custodio, así como de los gastos dimanantes de su uso y de los plazos por la adquisición del mobiliario y enseres de la misma. La SAP de Toledo de 27 de noviembre de 1993 ( AC 1993, 2346) , que menciona expresamente los desembolsos citados, apunta al respecto que debieron ser prevenidos al tiempo de la separación, dado que en el convenio regulador se atribuía al cónyuge custodio el uso de la que había sido vivienda conyugal. Se estaba pues ante meras consecuencias directas de las medidas acordadas por los propios otorgantes del convenio que, por serlo precisamente, no pueden justificar, en ningún caso, una modificación de la pensión alimenticia al amparo de la disminución de los recursos del obligado. En el mismo sentido, la SAP de Navarra de 29 de julio de 1997 ( AC 1999, 1593) rechaza que pueda estimarse como cambio de circunstancias, a efectos de conseguir una rebaja de la pensión, el hecho de que el alimentante hubiese cedido todo su patrimonio al otro progenitor y a los hijos comunes: «al margen de no ser exacto, a la vista de lo establecido en el convenio regulador, ello obedece a la liquidación convenida del patrimonio familiar, y por lo tanto tiene naturaleza jurídica y tratamiento diferentes, pero sobre todo hay que advertir que fue acordado al tiempo de la separación, por lo que dicha circunstancia ya fue tenida en cuenta».

 

B- El nacimiento de nuevos hijos

En principio, las pensiones alimenticias quedan a salvo, también, de las fluctuaciones económicas que pueda experimentar el patrimonio del alimentante por causas dependientes de su voluntad. Poner fin, voluntariamente, a un determinado trabajo con el que se conseguían mayores ingresos, o el hecho de tener que hacer frente a un crédito hipotecario por la adquisición de un piso, son actos que influyen ciertamente en la capacidad económica de quien los realiza pero no pueden perjudicar la anterior, y más elemental, obligación de alimentos. La SAP de Navarra de 29 de julio de 1999 ( AC 1999, 1593) destaca, del segundo de los actos descritos en particular, el «ser fruto de la decisión voluntaria de adquirir un piso de unas determinadas características, que bien pudo barajarse con otras opciones quizá menos costosas... y que por dicho carácter voluntario no puede contraponerse a la elemental obligación de pago de una pensión por alimentos, que no olvidemos es anterior a la decisión de adquirir en propiedad una nueva vivienda...».

No obstante, la cuestión ahora planteada reviste especiales matices cuando la nueva carga que surge, para el alimentante, deriva del nacimiento de hijos habidos de relaciones sentimentales posteriores. La doctrina sentada al respecto por nuestras Audiencias no es totalmente uniforme.

Frente a ciertas Sentencias que parecen admitir, en todo caso, el alcance modificador del hecho mencionado ( SAP de Badajoz de 6 de julio de 1998 [ AC 1998, 1368] ), hay otras que se niegan a aceptar que el nacimiento de hijos habidos de nuevas relaciones pueda justificar, al amparo de los artículos 90 y 91CC, una reducción de la pensión que venía pagando, a hijos anteriores, el progenitor común. El argumento principal que se utiliza a tal fin es la preexistencia de la pensión alimenticia y el respeto que merece, precisamente por ser anterior en el tiempo: «El que el actor haya formado una nueva familia con otra mujer con la que tiene un hijo,..., en nada empece ni afecta a su obligación contributiva respecto de sus hijos habidos en el matrimonio con la señora C., pues esta obligación es preexistente y por ende debe respetarse» ( SAP Navarra 26 septiembre 1994 [ AC 1994, 1527] ). Junto al argumento precedente, se suelen aducir otras razones, como la de ser la nueva situación una opción voluntaria del alimentante que la alega, que no le ha venido impuesta sino que ha admitido libre y conscientemente ( SAP de Guipúzcoa de 5 octubre 1994 [ AC 1994, 1871] , SAP de Murcia de 3 junio 1996, SAP de Málaga de 28 abril 1998 [ AC 1998, 909] , SAP de Albacete de 23 enero 1995 [ AC 1995, 857] ), lo que parece contrastar con la imposición tanto legal como moral de las cargas familiares anteriores que sí resultan de asunción obligatoria (V. SAP de Ciudad Real de 24 febrero 1998 [ AC 1998, 3431] ). No se niega, directamente, el derecho del progenitor alimentante a organizar su vida sentimental, oficial o extraoficialmente, con otra persona. Lo que se rechaza es que los nuevos hijos sea un hecho que constituya, «per se», una alteración sustancial de las circunstancias. En otras palabras, si el obligado a pagar una pensión asume nuevas cargas familiares tendrá que soportar el mayor sacrificio económico que ello implica en su propia esfera, sin que le sea legítimo pretender un cambio en el alcance de la pensión que ya viene satisfaciendo a los hijos de una relación anterior.

De admitir el planteamiento que hacen las sentencias aludidas, el resultado que se sigue es, cuando menos, curioso. Lo describe la SAP de Valencia de 23 febrero 1993 ( AC 1993, 172) : las obligaciones alimenticias ya existentes vendrían a ser a modo de un crédito privilegiado, ocupando un lugar preferente determinante de que se paguen en todo caso, sin que quepa pensar en aplicar los ingresos del deudor a atenciones distintas. Además, la base mediante la cual se llega a tal resultado es, a todas luces, inadmisible: no sólo es cierto que el iniciar una relación (matrimonial o no) sea un capricho o una arbitrariedad del progenitor alimentante 19, sino que tampoco lo es que el nacimiento de otros hijos sea una verdadera necesidad artificiosamente creada; de ser así, como apunta la SAP de Granada de 20 septiembre 1995 ( AC 1995, 1766) , «se impediría a los progenitores tener nueva descendencia, incluso dentro del mismo matrimonio, por la sola obligación de respetar las obligaciones existentes con anterioridad, y en la cuantía inicialmente señalada». 19 Como apunta la SAP de Valencia citada en el texto, las más de las veces, es una verdadera necesidad (basada en la natural tendencia que la persona humana tiene a la convivencia y a la ordenada satisfacción del instinto sexual) tan legítima, por lo menos, como pueda serlo, la de los hijos del anterior matrimonio a recibir alimentos de su progenitor....

 

19 Como apunta la SAP de Valencia citada en el texto, las más de las veces, es una verdadera necesidad (basada en la natural tendencia que la persona humana tiene a la convivencia y a la ordenada satisfacción del instinto sexual) tan legítima, por lo menos, como pueda serlo, la de los hijos del anterior matrimonio a recibir alimentos de su progenitor....

En algunas sentencias en particular, la no procedencia de la modificación de la pensión alimenticia se justifica en el hecho de que el nacimiento de nuevos hijos fue una circunstancia prevista, o previsible al menos, al tiempo de fijar aquélla. En consecuencia, para las sentencias aludidas, tal hecho no constituye, por sí mismo, alteración sustancial de las circunstancias en el sentido de los artículos 90 y 91CC y no se le puede reconocer relevancia, por tanto, a los efectos de reducir la pensión alimenticia. Habrá que esperar pues a que se produzca efectivamente dicha alteración, o demostrar que ya se ha producido pero por otra causa distinta e imprevista. En este sentido, la SAP de Tarragona de 9 noviembre 1994 ( AC 1994, 2303) , que declaró no haber lugar al recurso de apelación interpuesto por el padre contra la Sentencia del Juzgado que desestimó la demandada de modificación de medidas acordadas en Autos de divorcio, justifica el mantenimiento de la pensión alimenticia, tal y como se fijó inicialmente, en los siguientes términos: «además de no ser excesiva para las necesidades de los hijos menores, no se acredita variación alguna en las circunstancias que ya se tuvieron en cuenta para su fijación, ya que en ese momento el apelante había contraído nuevas nupcias, tenía otro hijo fruto de este segundo matrimonio y contaba aproximadamente con los mismos ingresos, debiendo señalarse además que los padres tienen los mismos deberes y obligaciones respecto de todos sus hijos ( art. 154CC) tanto los nacidos de un matrimonio anterior como de uno posterior o de cualquier relación de hecho pasada o presente y que el deber de alimentos a los hijos está por encima de otro tipo de obligación económica, siempre que el obligado tenga medios para su propia subsistencia, que se puedan contraer». Aunque no se puede afirmar con rotundidad, da la impresión que la solución habría sido distinta en el caso de que el nacimiento del nuevo hijo se hubiese producido con posterioridad al señalamiento de la pensión de alimentos. Circunstancias parecidas llevaron a la AP de Toledo, en Sentencia de 21 marzo 1994 ( AC 1994, 517) a desestimar la solicitud de reducción de la pensión. El Tribunal, en esta ocasión, parte de que el nacimiento de nuevos hijos del progenitor alimentante, en términos generales, «en cuanto conlleva un notable e ineludible incremento de gastos y la consiguiente reducción de los medios económicos disponibles (...), constituye una alteración sustancial de las circunstancias con aptitud para justificar la modificación de la prestación judicialmente acordada en favor de los descendientes habidos del matrimonio que fue objeto de separación o disolución...». No obstante, la conciliación de los diversos intereses en juego le lleva a estimar, «por un lado, el carácter libre y voluntario, y por ello responsable, que reviste el aumento de las necesidades familiares, decidido y objeto de atención por parte del alimentante, y, por otro, la exigencia de que no se ponga en peligro la subsistencia y educación de los descendientes que tienen reconocido su derecho de alimentos». En el caso examinado, el actor había tenido dos hijos más de un segundo matrimonio, hecho que alegaba como fundamento de su demanda incidental de modificación de medidas. La Audiencia, confirmando la Sentencia del Juzgado desestimatoria de la demanda, mantiene que el nacimiento de nuevos hijos no podía ser calificado como circunstancia totalmente imprevista por el alimentante, al menos en el tiempo en que se dictó la sentencia de divorcio, aprobando el convenio regulador, «ya que al mes siguiente el actor apelante contrajo nuevas nupcias, habiendo nacido su segundo hijo antes de transcurridos ocho meses de la fecha de celebración de este segundo matrimonio». También tuvo en cuenta, al mismo fin, el hecho de que la prestación alimenticia no había experimentado actualización o incremento alguno, pese a lo pactado en el convenio, desde que recayó la sentencia de divorcio 20. 20 En la misma línea, la SAP de Córdoba de 14 febrero 1997 ( AC 1997, 280) .

 

20 En la misma línea, la SAP de Córdoba de 14 febrero 1997 ( AC 1997, 280) .

Sin negar lo discutible del tema, entiendo que la incidencia que haya de tener el nacimiento de nuevos hijos no se debe plantear en términos de previsibilidad o no del hecho en sí al tiempo de fijar la pensión alimenticia. Por una parte, se podría argumentar que la tendencia natural y normal, tras una crisis matrimonial, es la de formar una nueva familia (matrimonial o no); por esta vía, el nacimiento de nuevos hijos no sería, nunca, un hecho absolutamente imprevisible. Por otra parte, caso de admitir la imprevisibilidad, el hecho aludido constituiría siempre y en todo caso, una causa para fundar la rebaja en la pensión alimenticia a cargo ya del progenitor.

El planteamiento de la cuestión ha de hacerse, a mi entender, desde una perspectiva más amplia y más ajustada a los preceptos legales. Son varios los extremos que se han de considerar al respecto. Por un lado, el principio de igualdad de los hijos con independencia de su condición; todo hijo, sea matrimonial o no, tiene derecho a recibir de sus padres asistencia de todo orden, durante su minoría de edad, y en los demás casos en que legalmente procede ( art. 39.3CE [ RCL 1978, 2836 y ApNDL 2875] ). En concreto, el menor de edad tiene derecho a recibir alimentos y a que éstos se le proporcionen, independientemente del momento del nacimiento, con la misma extensión que a los restantes hijos, que no es otra que la marcada en el artículo 146CC, sin perjuicio de las atenciones particularizadas que la concreta situación del menor reclame en cada caso. Por otro lado, conviene destacar también que la obligación de proporcionar alimentos a los hijos incumbe a ambos padres; los dos han de darle cumplimiento efectivo contribuyendo proporcionalmente a sus respectivos recursos económicos (v. art. 145CC). Si el progenitor, sobre el que pesa ya una pensión alimenticia, tiene una nueva descendencia de una relación posterior, no será el solo quien tenga que subvenir a las necesidades de estos últimos sino que compartirá dicho deber con la persona del otro progenitor. A lo anterior hay que añadir que el nacimiento de nuevos hijos no está previsto en el Código Civil, directamente, como causa de modificación de la pensión de alimentos impuesta por sentencia o por convenio regulador. La modificación de las medidas adoptadas en relación a los hijos, como resulta de los artículos 90 y 91CC, procede «cuando se alteren sustancialmente las circunstancias», y estas circunstancias, como se dijo en páginas anteriores, son las consideradas al momento de adoptar aquellas medidas; en particular, y por lo que respecta a la pensión, las necesidades del alimentante y la fortuna del o de los alimentantes (v. art. 147CC). El nacimiento de nuevos hijos solamente de forma indirecta puede justificar la reducción de la pensión dispuesta en favor de otros descendientes del mismo progenitor; es decir, cuando como consecuencia de las mayores cargas, los recursos económicos del obligado sean insuficientes para atender la cobertura de todas las necesidades que concurren. La ponderación conjunta de los diferentes intereses en juego se impone entonces.

Son varias las Audiencias que se muestran decididamente partidarias de ponderar globalmente el conjunto de derechos y obligaciones concurrentes, antes de pronunciarse acerca de la incidencia que haya de tener el hecho de la nueva descendencia.

La AP Navarra, en Sentencia de 29 julio 1997 ( AC 1997, 1593) , tras apuntar que es una circunstancia nueva que, al integrar el derecho de toda persona a rehacer su vida después de una crisis matrimonial, debe ser tenida en cuenta, añade que el nacimiento de nuevos hijos debe conjugarse con los derechos y obligaciones para con los hijos anteriores, que no pueden quedar desamparados o desatendidos discriminatoriamente por la nueva familia formada. En concreto, en el caso contemplado en la Sentencia citada, la circunstancia apuntada se relacionó con los medios económicos de que disponía el actor -menos de un tercio del salario agotaba la pensión alimenticia- y con el hecho de que la actual esposa, tan obligada como él respecto de la nueva descendencia, pudiera trabajar al encontrarse en situación de excedencia voluntaria; la pensión alimenticia se mantuvo sin variación al ser compatible con las nuevas obligaciones contraídas. En otra Sentencia posterior, de 31 julio 1998 ( AC 1998, 6388) , la misma AP declaró expresamente que el hecho de contraer nuevo matrimonio y tener nueva descendencia, además de ser un derecho al desarrollo de la personalidad y a rehacer la vida en los planos de la persona y en lo sentimental, es una circunstancia a tener en cuenta a la hora de acordar una modificación de medidas pero «no es algo automático que determine dicha modificación, pues ha de compaginarse el derecho-obligación que pueda seguir subsistiendo respecto de hijos habidos del anterior matrimonio, cuyos derechos no pueden verse perjudicados en favor de la nueva coyuntura, sino en la medida en que la ponderación global del conjunto de circunstancias, anteriores y actuales, determinen la necesidad de reequilibrar las obligaciones del progenitor que debe prestarlas. No basta así con la mera manifestación de que ha asumido nuevas cargas, pues es elemental que siempre un nuevo hijo supone mayores gastos, por lo que siendo algo en principio previsible, debe adoptarse el advenimiento de dicha circunstancia -lo mismo que el contraer nuevo matrimonio- con la prudencia necesaria, teniendo en cuenta la existencia o no de otros descendientes de los que no puede despreocuparse y los medios económicos o ayudas con que pueda contar, para afrontar la nueva situación». En este caso concreto, los ingresos del obligado por la pensión, descontando el importe de ésta, permitían hacer frente a las nuevas obligaciones razón por la cual no se estimó alteración sustancial de las circunstancias el nacimiento de un nuevo hijo. También es el caudal de ingresos del actor, en este supuesto escasos, el dato del que se sirve la misma Audiencia, en Sentencia de 1 diciembre 1998 ( AC 1998, 2604) para acordar la rebaja de la pensión alimenticia: «en relación al nacimiento de un nuevo hijo, fruto de otra relación, el criterio de la Sala es el que el hecho, si bien no puede perjudicar radical y sustancialmente a los hijos de anteriores relaciones, respecto de los que tenga la obligación de contribuir a una pensión por alimentos, ello no obstante, no puede ser obviado. Dicha circunstancia, quiérase o no es una realidad, en principio voluntaria y libre, pero que por una parte se inscribe en el derecho de una persona a rehacer su vida y desarrollarla en unos parámetros socialmente aceptados, y por otra parte que también entra en juego otra persona inocente de responsabilidades que atañen a los progenitores, como es el nuevo vástago. La cuestión de la cohonestación de todos los derechos señalados, en general no es fácil, pero es especialmente difícil cuando no dramática, cuando los medios o fortuna del obligado a prestar alimentos, son escasos».

La AP de Barcelona, por su parte, en Sentencia de 9 mayo 1997 ( AC 1997, 1174) , niega al nacimiento de una hija la cualidad de cambio sustancial de las circunstancias que justifique la pretensión del padre de reducir la pensión fijada, en el convenio regulador del divorcio, a dos hijos anteriores. Por una parte, la nueva esposa disfrutaba de una buena situación económica, circunstancia especialmente importante a la hora de hacer frente a las necesidades de la nueva hija (v. arts. 145 y 146CC). Por otra parte, el padre alimentante no había acreditado debidamente cambio alguno en su situación patrimonial anterior. Circunstancias muy parecidas concurrieron en el supuesto de hecho resuelto por la SAP de Cuenca de 3 febrero 1998 ( AC 1998, 3386) . La pensión que el padre venía pagando representaba escasamente el 20 por 100 de los ingresos regulares que mensualmente obtenía, a lo que había que añadir el hecho de que la actual esposa, igualmente obligada a alimentar a los hijos habidos en el segundo matrimonio, había realizado, y podía seguir haciéndolo en el futuro, actividades esporádicas retribuidas: «En cualquier caso, debe observarse, además, que el nacimiento de nuevos hijos no representa, al menos en términos generales, una modificación sustancial de las circunstancias, hábil para determinar la reducción (y menos aún la supresión) de las eventuales pensiones alimenticias establecidas en favor de sus hermanos mayores, toda vez que el advenimiento de nuevos hijos (y los gastos que, lógicamente, ello comporta), por más que contribuirán a limitar las posibilidades económicas de su progenitor, no pueden simplemente compensarse por la vía de una reducción en la pensión establecida en favor de los mayores. Un cambio de circunstancias de esta naturaleza únicamente podría ser atendido en el supuesto de que se entendiera que existe una imposibilidad absoluta de satisfacer las pensiones de alimentos referidas a los hijos mayores y, al mismo tiempo, atender a las necesidades de los hermanos menores».

Sobre la base de que el nacimiento de un nuevo hijo es circunstancia capaz de determinar la reducción de la pensión alimenticia por la disminución que experimenta de la fortuna del alimentante (v. art. 147CC), la AP de Toledo en Sentencia de 27 noviembre 1993 ( AC 1993, 2346) , revocando la Sentencia del Juzgado, accedió a la reducción de la pensión que el apelante venía pagando en favor de un hijo habido de relación anterior. Para cuantificar la reducción se tuvieron en cuenta varios criterios: los ingresos netos mensuales del padre alimentante; las inferiores necesidades del nuevo hijo en atención a su menor edad respecto al hijo ya favorecido con la pensión; ser el de alimentos un deber que pesa igualmente sobre ambos progenitores no siendo posible imputar sólo al padre apelante los correspondientes al nuevo hijo; y, finalmente, el hecho de constituir la convivencia con el alimentista, conforme al artículo 149CC, una forma de cumplir la obligación de alimentos, circunstancia ésta que sólo acontecía con el menor de los hijos del demandante.

Seguramente el fundamento que mejor condense la relevancia que de las nuevas cargas familiares pueda tener en la pensión de alimentos precedentes, sea el que contiene la SAP de Zaragoza de 11 mayo 1998 ( AC 1998, 981">) : por sí solo, no es suficiente para dar lugar a la modificación pretendida, sino que es necesario, además, que el demandante justifique que la nueva carga afecta de tal modo a sus posibilidades económicas que la no alteración implique dificultad para dar al nuevo hijo el mismo estatus que disfrutaba el primero.

 

C- La modificación del régimen de guarda y custodia

Para terminar, un breve apunte más acerca de los cambios que constituyen, para nuestros Tribunales, alteración sustancial de las circunstancias. Además de por las incidencias que experimenten directamente la capacidad económica de los padres y las necesidades de los hijos, la modificación de la pensión queda justificada, igualmente, cuando tiene lugar un cambio en la atribución de la guarda y custodia de alguno de los hijos en cuyo favor se dispuso aquélla. Ciertamente, los parámetros que sirvieron para la fijación de la pensión se mantienen inalterados, pero se produce un cambio en la forma de cumplimiento del deber de alimentos que, de no ser atendido en sus justos términos, llevará a la ruptura de la regla de proporcionalidad del artículo 145CC. Hay que recordar aquí que el progenitor al que se confía la custodia de los hijos cumple su deber de alimentos a través de una serie de prestaciones de índole diversa, computándoseles, a estos efectos, la dedicación, desvelos y cuidados que el ejercicio directo de la guarda comporta (v. art. 103CC). Cuando el régimen de guarda se modifica y se asigna la custodia de alguno de los menores al progenitor que venía pagando una pensión económica, oportuno será computarle la atención personal que ello supone y rebajar, consiguientemente, la cuantía de ésta. Así lo estimó la SAP de Navarra de 22 abril 1992 ( AC 1992, 600) , reduciendo la pensión a la mitad después de acceder a la modificación del régimen de guarda interesada por el padre en el sentido de atribuir a éste la custodia de uno de los hijos, quedando el otro a cargo de la madre. La Sala no atendió, en su totalidad, la petición del padre de que cada parte sufragará los gastos del hijo en cuya guarda quedaba, y ello porque el recurrente no hizo tal pretensión modificadora en su demanda, y sí sólo en el acto de la vista.

Se ha utilizado también el argumento de la transformación en el modo de cumplimiento del deber de alimentos para sustentar, al momento de fijar la pensión alimenticia, que se suprimiera ésta, o bien se rebajase su cuantía, durante el tiempo -normalmente un mes- en que el menor, por motivo de vacaciones, pasará con el progenitor no custodio. La pretensión, en términos generales, merece ser desestimada, toda vez que, como indica el Auto de la AP de Navarra de 31 de julio de 1993 ( AC 1993, 1572) , los alimentos legales comprenden conceptos que van más allá de los puntuales gastos que a diario puede generar el hijo en sus vacaciones, gastos de periodicidad anual o al menos superior a la treintena... repárese así en la habitación, vestido, asistencia médica y educación que cita el legislador, componentes frecuentemente ajenos a los concretos consumos o sustentos de las fases vacacionales, que pueden ser relevantes, pero no excluyentes. En idéntico sentido, el Auto de la misma AP de Navarra de 30 de julio 1994 ( AC 1994, 1338) , después de afirmar que «los alimentos a hijos, en el ámbito de los supuestos de crisis matrimonial, deben contemplar cubrir no sólo las necesidades más imperiosas y también por ello más inmediatas en el tiempo -alimentación, vestidos, sanidad- sino también otras necesidades de tipo educacional, de expansión y relación de los hijos y en definitiva de desarrollo de la personalidad de éstos», añade que tales necesidades «han de ser cubiertas, al menos hasta donde se pueda, por la pensión por alimentos, y la mejor fórmula para la administración o gestión, previsión y control es la dineraria, a través de entregas periódicas "habitualmente mensuales", pues de esta manera el progenitor que tiene la guarda y custodia puede hacer frente a las mismas, con perspectiva de futuro y sin sobresaltos precisamente por su periodicidad...» 21. No obstante, en alguna ocasión se ha accedido a rebajar la pensión correspondiente al período indicado en un 50 por 100 (v. SAP de Navarra de 3 abril 1992 [ AC 1992, 590] ). La cuestión, puesto que se plantea al momento de cuantificar la pensión, queda fuera de la modificación por alteración de las circunstancias «ex» artículos 90 y 91CC. Se apunta ahora porque en alguna sentencia se advierte la posibilidad de hacerlo por esta vía también, cuando concurran los presupuestos necesarios a tal fin. En este sentido, en el ya citado Auto de la AP de Navarra de 31 julio 1993 ( AC 1993, 1572) , frente a la alegación del padre apelante de que el hijo pasaba con él más tiempo del fijado, se ampara en la fuerza y proyección de la sentencia firme, remitiendo al interesado al incidente de modificación de medidas con base en el artículo 91CC. 21 V. SAP de Navarra de 17 de junio de 1995 ( AC 1995, 1166) y Auto de la AP de Huelva de 7 de junio de 1997 ( AC 1997, 1707) .

 

21 V. SAP de Navarra de 17 de junio de 1995 ( AC 1995, 1166) y Auto de la AP de Huelva de 7 de junio de 1997 ( AC 1997, 1707) .

 

Como habrá observado el cambio ha de ser sustancial y bien acreditado, cuestión que veo dificil que se produzca en su caso al no haber heredado un patrimonio muy elevado.

En definitiva puede estar muy tranquila.No necesitara contratar un detective

Si esta conforme con mi asesoramiento ruego acepte la respuesta.

Rafael Gómez

ICAM

Experto:  Mariatf19 escribió hace 5 año.
Como anteriormente le adelantaba no creo que hayan variado sustancialmente las circunstancias con lo que va a ser muy díficil que realmente se produzca dicha modificación. Por tanto, quede tranquila y si tiene cualquier duda pongase en contacto en cualquier momento. Espero haber aclarado su duda y si es así, acepta mi respuesta. Un saludo
Experto:  R.Gomez escribió hace 5 año.

En cuanto a contratar un detective privado, le indicaba que no es necesario dado que en la contestación a la demanda que interponga su ex marido sobre modificación de medidas puede usted solicitar que se oficie por el juzgado a la oficina de averiguación patrimonial adscrita al decanato y dependiente de Hacienda al fin de averiguar todas la cuentas y propiedades que tenga su ex marido...

Recuerde que a quien le toca acreditar y demostrar que usted tiene mucho más patrimonio que antes del divorcio y que su marido tiene mucho menos que antes, es a su marido.....

Como podrá comprobar somos varios letrados los que estamos atendiendo a su consulta, por lo que rogaría que acepte la respuesta que considere que más se adecúa al servicio que ha solicitado, dado que los letrados que respondemos únicamente percibimos ingresos en función de las aceptaciones de los clientes.

Si necesita alguna aclaración al respecto estamos a su entera disposición,

Un saludo,

Rafael Gómez

ICAM

 

Experto:  Mariatf19 escribió hace 5 año.
Solo le apunté la posibilidad de contratar a un detective privado en lo que al dinero negro se refiere, porque aunque se solicite a la oficina de averiguación patrimonial los bienes y cuentas que son de su ex marido, nunca se van a reflejar el dinero que percibe de una forma irregular porque el mismo lo cobra sin ser por nómina y lo invierte sin que quede constancia de su uso, asique la posibilidad de nombrar un detective solo era para el caso de que quisieras acreditar que percibe más ingresos de los que realmente tiene porque ninguna empresa va a declarar que paga a sus trabajadores dinero negro por el que no declara fiscalmente. Además ya le indiqué que para que se acceda a la modificación no solo basta pedirla sino que hay que probarla que le corresponde a quien solicite la modificación, y en todo caso, la fija el juez si considera probado que realmente han variado las circunstancias. Espero haberla orientado y si es así, acepte mi respuesta. Estoy disponible para resolver cualquier otra duda que pueda tener. Un saludo
Experto:  R.Gomez escribió hace 5 año.
Si yo fuera abogado de su ex marido y me presenta un informe elaborado por un detective lo primero que haría sería preguntarle que fuentes ha utilizado para obtener la información y cuánto ha cobrado por hacer el informe. Después en conclusiones manifestaría que la capacidad económica de la demandada ha aumentado sustancialmente hasta el extremo de contratar los servicios de un detective privado que por otro lado suelen ser bastante elevados...

La averiguación patrimonial que la comentaba es gratuita y además se la facilitan a su letrado antes de la celebración del juicio ....es cierto que todo lo oculto por su ex marido no aparece... pero si el detective lo ha recogido en su informe usando fuentes ilícitas anularía toda la prueba.....

Otro problema que desde mi humilde opinión veo es desde el punto de vista procesal el momento de presentación de la prueba: ya que a usted le notificarán la demanda interpuesta por su ex marido y le darán un plazo de 20 días para contestar y proponer pruebas, - quizas poco tiempo para que un detective pueda averiguar datos...,- no obstante la ley de enjuiciamiento civil la faculta para poder aportar informe pericial después de contestada la demanda siempre y cuando anuncie su presentación antes del juicio.... el problema es que si usted anuncia esa prueba pericial... su ex marido estará avisado por su abogado de que le va a investigar un detective privado.....se puede imaginar que hará su ex marido con las pruebas...........

No obstante, si usted por los motivos que sea......decide contratar un detective privado le aconsejo que lo haga lo antes posible para no tener luego problemas con los plazos procesales....

Por lo que señala no veo variación sustancial en patrimonios como para que un juez acuerde unas modificaciones sustanciales, aún así quien mejor le podrá dar una respuesta será el abogado que contrate y tenga acceso a toda la documentación..

Reciba un cordial saludo, y recuerde que la estamos atendiendo varios profesionales pudiendo aceptar lde entre todas la respuesta que más le satisfaga..
Rafael Gómez
ICAM
Experto:  Mariatf19 escribió hace 5 año.
Los detectives privados no usan fuentes ilícitas y su informe está recogido como prueba válidamente admitida por el juez, por eso no puedo entender como se duda de la válidez de los informes de los detectives que se usan frecuentemente en los procedimientos de divorcio y suelen ser una prueba muy importante que el juez tiene en cuenta a la hora de valorar la capacidad económica de uno de los cónyuges, ello evidentemente, unido a otras pruebas que corroboren que su marido cobraba parte de ese dinero en negro, como pueden ser testigos que conozcan esa situación. El informe no es una prueba concluyente pero si puede crear una duda razonable que servirá para que el juez tenga en cuenta que su marido puede cobrar más de lo que reconoce. La idea de contratar un detective es una idea que le he dado y que su abogado en función de las circunstancias concurrentes en el caso, le aconsejará o no. Además, cabe la posibilidad de presentar el informe el mismo día del juicio alegando que no pudo presentarlo antes por razones de tiempo, eso sí, todo dependerá si el juez se lo admite o no, que en procedimientos de esta naturaleza suelen ser muy permisivos porque una de las cosas que más fastidia a un juez es que le mientan. Todo dependerá de otras circunstancias, además como anteriormente le aclaraba veo que es muy díficil que se vaya a una modificación de las medidas por cuanto su situación económica no ha mejorado y la de su marido tendría que haber disminuido desproporcionadamente en relación a lo pactado en el convenio. Por lo tanto, consulte a un abogado cuanto antes para que el le asesore debidamente de su situación. Espero haber aclarado su duda y si es así, acepte mi respuesta.
Experto:  R.Gomez escribió hace 5 año.

.



Editado por http://www.gomeznix.miweb.pro/ el 22/01/2011 a las 22:46 EST
Experto:  Mariatf19 escribió hace 5 año.
Por ello, solo se le informó de la posibilidad de nombrar a un detective privado no quiere decir con ello que se tenga que contratar. Dada su situación y en base a lo anteriormente expuesto, creo que no va a prosperar la modificación de medidas pero nunca está de más, barajar todas las posibilidades que uno tiene y luego escoger la que mejor le parezca. Espero haberla orientado y si es así, acepte mi respuesta. Estoy disponible para cualquier otra duda que pueda tener. un saludo
Experto:  R.Gomez escribió hace 5 año.

Como podrá comprobar a lo largo de su consulta hemos participado varios letrados quienes percibimos ingresos en función de las aceptaciones de los usuarios.... por ello la solicito que acepte la respuesta que más satisfacción le haya producido de entre todas...

Rafael Gómez

ICAM

JustAnswer en los medios:

 
 
 
Sitios web de consulta médica: Si tiene una pregunta urgente puede intentar obtener una respuesta de sitios que afirman disponer de distintos especialistas listos para proporcionar respuestas rápidas... Justanswer.com.
JustAnswer.com...ha visto como desde octubre se ha disparado el número de consultas legales de nuestros lectores sobre despidos, desempleo e indemnizaciones por cese.
Los sitios web como justanswer.com/legal
...no dejan nada al azar.
El tráfico en JustAnswer ha aumentado un 14 por ciento...y hemos recibido 400.000 visitas en 30 días...las preguntas relacionadas con el estrés, la presión alta, la bebida y los dolores cardíacos han aumentado un 33 por ciento.
Tory Johnson, colaboradora de GMA sobre temas relacionados con el lugar de trabajo, habla sobre el "teletrabajo", como JustAnswer, en el que expertos verificados responden a las preguntas de las personas.
Le diré que... las pruebas que hay que superar para llegar a ser un experto son muy rigurosas.
 
 
 

Opiniones de nuestros clientes:

 
 
 
  • Muchísimas gracias, me fue de mucha ayuda su respuesta. Alberto Alvarado Bogota, Colombia
  • Muchísimas gracias, me fue de mucha ayuda su respuesta. Alberto Alvarado Bogota, Colombia
  • Me fue de gran ayuda. Captó inmediantemente mi problema y me ayudó a saber qué puedo hacer para solucionar mi problema. Ana Toribio Santa fe, Argentina
  • Los felicito por su respuesta tan profesional y por las cuatro Jurisprudencias que me envió, las que incluiremos como pruebas. Fernando Monterrey Nuevo León, México
  • Estoy muy satisfecho con la pronta respuesta que me han dado. Muchas gracias Guillermo Buenos Aires, Argentina
  • Excelentes sus comentarios. Definitivamente tiene razón.¡Gracias! María Fermín. Puerto Plata, Rep. Dom.
  • El tiempo de respuesta es excepcional, de menos de 6 minutos. La pregunta se respondió con profesionalidad y con un alto grado de compasión. Inés Santander
  • Quedé muy satisfecho con la rapidez y la calidad de los consejos que recibí. Me gustaría añadir que puse en práctica los consejos y que funcionaron la primera vez y siguen haciéndolo. Luis Málaga
 
 
 

Conozca a los expertos:

 
 
 
  • eduardolm

    eduardolm

    Licenciatura

    Clientes satisfechos:

    917
    Licenciado en Derecho por la UDC.Diploma en Escuela de Práctica Jurídica por A Coruña.
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/ED/eduardolm/2011-9-12_172832_Recorte.64x64.jpg Avatar de eduardolm

    eduardolm

    Licenciatura

    Clientes satisfechos:

    917
    Licenciado en Derecho por la UDC.Diploma en Escuela de Práctica Jurídica por A Coruña.
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/JO/JoseMagadan/2013-6-27_16279_IMG6290copia.64x64.JPG Avatar de Abogado3044

    Abogado3044

    Abogado

    Clientes satisfechos:

    2239
    ABOGADO ICA BURGOS. I speak english
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/albergiud/2010-12-12_105447_mi_cuchi.jpg Avatar de Alberto

    Alberto

    Abogado

    Clientes satisfechos:

    116
    Abogado especializado en laboral , reclamaciones de indemnizaciones ( tráfico) y deudas
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/fcantalapiedra/2010-11-9_1466_Dibujo.jpg Avatar de Fernando Cantalapiedra

    Fernando Cantalapiedra

    Abogado

    Clientes satisfechos:

    17
    Ejerciendo desde hace cinco años
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/DI/DiegoLM/2011-3-28_102522_DSCN0258copia.64x64.JPG Avatar de DiegoAbogado

    DiegoAbogado

    Licenciatura

    Clientes satisfechos:

    746
    Abogado colegiado ejerciente
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/EQ/EquiteLex/2011-12-4_12815_Jesús6.64x64.jpg Avatar de Jesús

    Jesús

    Licenciatura/Derecho

    Clientes satisfechos:

    52
    Abogado colegiado ejerciente /LEGAL GENERAL
  • http://ww2.justanswer.com/uploads/AR/ariatf/2015-7-28_102459_.64x64.png Avatar de Mariatf19

    Mariatf19

    licenciada en derecho

    Clientes satisfechos:

    972
    MÁSTER EN DERECHO CON DESPACHO PROFESIONAL PROPIO
 
 
 

Preguntas relacionadas con Legal