Cómo funciona JustAnswer:

  • Preguntar a un Experto
    Los expertos tienen muchos conocimientos valiosos y están dispuestos a ayudar en cualquier pregunta. Credenciales confirmadas por una empresa de verificación perteneciente a Fortune 500.
  • Obtener una respuesta profesional
    Por correo electrónico, mensaje de texto o notificación mientras espera en su sitio.
    Haga preguntas de seguimiento si lo necesita.
  • Garantía de satisfacción plena
    Garantizamos tu satisfacción.

Formule su propia pregunta a DAVID_ABOGADO

DAVID_ABOGADO
DAVID_ABOGADO, Abogado de Argentina
Categoría: Ley de Argentina
Clientes satisfechos: 551
Experiencia:  Abogado en el ejercicio de la profesión.
61429914
Escriba su pregunta sobre Ley de Argentina aquí...
DAVID_ABOGADO está en línea ahora

Una consulta amigos,tengo una agencia de motos,el caso es el

Pregunta del cliente:

Una consulta amigos,tengo una agencia de motos,el caso es el siguiente la moto en cuestion se vendio hace mas de diez años,2000 72001 ,anteriormente las motos no se inscribian en el momento como ahora de mayo del 2010 que tenemos la obligacion de entregarla patentada,antes se informaba de la obligacion de inscribir y no circular con el rodado,pero algunos retiraban la documentacion y no inscribian,,el caso es que esta moto choco un chico y hoy nos llaman a mediacion (Nueva disposicion ) a mi como agencia ,al distribuidor en este caso gilera ,y a las dos personas: el supuesto titular y el mecanico que iba manejando la moto y es el que choco,,,la prgunta es cual es mi responsabilidad nos hablan de daños y perjuicios,gracias.Mario.-
Enviada: hace 4 año.
Categoría: Ley de Argentina
Experto:  DAVID_ABOGADO escribió hace 4 año.

DAVID_ABOGADO :

buenos dias! estoy en linea.. aguarde unos instantes mientras evaluo su pregunta.

DAVID_ABOGADO :

Estimado Mario, en principio la responsabilidad que le quieren endilgar a la agencia, es por ser titular del vehículo, entiendo.

DAVID_ABOGADO :

Ahora bien, si el regimen legal aplicable en ese momento, no era obligatorio entregarla patentada, no existe responsabilidad por vuestra parte.

DAVID_ABOGADO :

Ahora bien, entiendo que si el accidente fue en esa epoca, habria que ver si la accion no esta prescripta. - en primer lugar -

DAVID_ABOGADO :

segundo, si el vehiculo estaba asegurado, va a terminar pagando la compania de seguros.

Customer:

David,es viejo el tema y no encuentro documentacion de la moto ,si creo que yo le vendi por que lo conozco,creo que no esta registrada cual seria mi situacion dado que antes no se exijia como ahora ,pero nos quieren tirar el cabbalo encima ,,,algo asi como responsable solidario o no se que ,recien tengo audiencia la otra semana..


 

DAVID_ABOGADO :

No encuentra la factura o alguna documentacion que acredite la venta?

Customer:

no las motos ni las aseguran,,,el accidente por lo que escuche fue hace un año ,la moto se vendio hace diez,,pero no habian iniciado nada por ser pocos recursos y no podian por que estaban con el tema del accidentado...


 

Customer:

Estoy buscando,pero si estoy casi seguro que yo la vendi ,creo que ellos deben tener un remito o algo de la moto por que tienen los datos de motor y chasi y con eso estoy buscando,,,


normalmente entregaba un remito y se hacia la factura y luego la llebabban o la venian a buscar para iniciar el tramite.

DAVID_ABOGADO :

Mario, permitime que te busque jurisprudencia,...


Despues de 10 años, no se les puede alegar responsabilidad. Mas cuando la ley no se lo exigia. Y trnascurrio tanto tiempo. Aguardame unos minutos que te busco jurisprudencia, .. hay herramientas para que se defiendan.

DAVID_ABOGADO :




















COMPRAVENTA DE AUTOMOTORES - TRANSFERENCIA DE DOMINIO - POSESIÓN - TRADICIÓN DE LA COSA - TENENCIA - DENUNCIA DE VENTA DEL AUTOMOTOR - REGISTRAL - REGISTRO DE LA PROPIEDAD AUTOMOTOR
Partes: Copla María del Carmen c/ Gobia Oscar Humberto y otros s/ daños y perjuicios
Tribunal: Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires
Fecha: 28-mar-2012
Cita: MJ-JU-M-72090-AR | MJJ72090 | MJJ72090
Se hizo lugar a la excepción de falta de legitimación pasiva opuesta por el codemandado que si bien había vendido su auto al actor y no inscribió ni denunció la venta por ante el Registro correspondiente, probó que en el momento de la venta le entregó la posesión del automóvil, por lo que se lo exoneró de responder por los daños ocasionados con dicho automotor en un accidente, aunque él era aún titular registral.
DAVID_ABOGADO :

___________________________________

DAVID_ABOGADO :

aca le paso otro:

DAVID_ABOGADO :

______________________

DAVID_ABOGADO :

Voces: COMPRAVENTA DE AUTOMOTORES - TITULAR REGISTRAL - DENUNCIA DE
VENTA DEL AUTOMOTOR - EXCESO RITUAL MANIFIESTO - ACCIDENTES DE TRÁNSITO -
PRESUNCIONES IURIS TANTUM
Partes: Thurler Néstor Adolfo c/ Cametho Omar Alberto y otros | daños y perjuicios
Tribunal: Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires
Fecha: 9-jun-2010
Cita: MJ-JU-M-56737-AR | MJJ56737
Producto: MJ
No subsiste la responsabilidad de quien figura en el Registro Nacional de Propiedad Automotor como
titular del móvil causante del daño, cuando lo ha enajenado y entregado al comprador con anterioridad
a la fecha del siniestro, si esa circunstancia resulta debidamente probada en el proceso.
Sumario:
1.-El art. 27 del dec. ley 6582/1958 consagra como presunción iuris tantum la falta de responsabilidad
de quien cumplimenta la denuncia allí viabilizada, en tanto la omisión de realizarla permite presumir
con el mismo alcance la responsabilidad de quien ha incurrido en ella, siempre que no pruebe
acabadamente que el desprendimiento de la posesión y custodia del vehículo, es decir que su animus
domini, existió en la realidad de los hechos (del voto del Dr. Pettigiani, al que adhiere los Dres. Kogan
y Hitters - mayoría)
2.-La reforma efectuada por la ley 22977 al art. 27 del decreto 6582/58, que atribuye la responsabilidad
civil al dueño del automotor hasta tanto el comprador efectúe la transferencia, permitiéndole eximirse
de ella mediante un trámite que no sólo se cumple con la inscripción de la venta sino que habilita al
secuestro del automotor si no cumple el adquirente en el plazo estipulado, no alcanza a conmover la
posibilidad de probar lo contrario teniendo en cuenta el sistema de presunciones generado por el art.
1113 del CCiv. (del voto del Dr. Negri - mayoría)
3.-La omisión de un trámite administrativo en cumplimiento de preceptos registrales no puede
contraponerse a la acabada probanza por parte del titular de dominio de su situación frente al siniestro,
pues ello no sólo vulnera los principios sobre los que se asientan los criterios desarrollados por la teoría
de la responsabilidad civil en la jurisprudencia y doctrina más caracterizadas, conforme al art. 1113 y
concs. del CCiv., sino también al principio de la realidad, que la tarea judicativa debe tener siempre
presente en la interpretación de las normas (del voto del Dr. Negri - mayoría)
4.-Resulta excesivo imputar la responsabilidad civil a quien puede probar ante el acaecimiento de un
hecho dañoso que no disponía para sí del uso del automotor habiéndose desprendido de la guarda,
como ha quedado fehacientemente demostrado en el caso de autos, en tanto la sola titularidad de
dominio pasa a ser una ficción legal en razón del carácter constitutivo de la inscripción (del voto del
Dr. Negri - mayoría)
5.-Frente a la efectiva venta del automotor, el uso, el control, la guarda, la dirección, en definitiva, todo
aquello que signifique disposición de la cosa riesgosa ha pasado a la órbita de voluntad y acción del
poseedor adquirente y es por ello que debe mantener la posibilidad el dueño registral de probar que ha
transmitido la posesión del vehículo con intenciones de enajenarlo y que por consiguiente no ejerce
sobre la cosa riesgosa un poder efectivo y autónomo, debiendo sólo responder cuando no alcance a
probar tales circunstancias (sel voto del Dr. Negri - mayoría)
6.-El art. 1113 no siempre consagra la responsabilidad concurrente entre el dueño y el guardián, como
opina la mayoría de esta Corte, en tanto la norma alude al dueño pues casi siempre es el guardián
jurídico de la cosa, de ahí su responsabilidad si no acredita haberse desprendido de ella con anterioridad
al hecho dañoso. Empero ese estatuto normativo admite que el titular transfiera la posesión del bien, y
le confiere al que la recibe, las acciones pertinentes para evitar la pérdida de la misma, de ahí el empleo
de la conjunción disyuntiva o en el segundo párrafo de ese precepto (del voto del Dr. Hitters - mayoría)
7.-Si el enajenante declinó sus poderes transfiriéndoselos al adquirente, y si éste recibió legítimamente
la posesión, es el último quien debe responder por los daños, por lo que no parece correcto el excesivo
apego a objetivizar a ultranza la teoría de la responsabilidad, pues de ese modo se llega a resultados que
a veces son injustos, como hacerle caer sobre las espaldas del vendedor la reparación de los daños
producidos por el adquirente del automotor (del voto del Dr. Hitters - mayoría).
ACUERDO
En la ciudad de La Plata, a 9 de junio de 2010, habiéndose establecido, de conformidad con lo
dispuesto en el Acuerdo 2078, que deberá observarse el siguiente orden de votación: doctores
Pettigiani, Kogan, Negri, Hitters, se reúnen los señores jueces de la Suprema Corte de Justicia en
acuerdo ordinario para pronunciar sentencia definitiva en la causa C. 103.089, "Thurler, Néstor Adolfo
contra Cametho, Omar Alberto y otros. Daños y perjuicios".
ANTECEDENTES
La Sala II de la Cámara Primera de Apelación en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial de La
Plata, en lo que interesa, confirmó la sentencia de primera instancia que, a su turno, había rechazado la
demanda de daños y perjuicios contra la coaccionada Algabo S.A. (fs. 868/878 vta.).
Se interpuso, por la parte actora recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley (fs. 893/898 vta.).
Dictada la providencia de autos y encontrándose la causa en estado de pronunciar sentencia, la
Suprema Corte resolvió plantear y votar la siguiente
CUESTIÓN
¿Es fundado el recurso extraordinario de inapli-cabilidad de ley?
VOTACIÓN
A la cuestión planteada, el señor Juez doctor Pettigiani dijo:
1. En el marco de un proceso de daños y perjuicios originado en un accidente vial, sostiene la
recurrente que en ambas instancias se ha aplicado erróneamente el art. 27 de la ley 22.977 y la doctrina
sentada en torno a la responsabilidad del titular registral que cita (fs. 893 vta.).
A su entender, la normativa en cuestión es de orden público y, por ende, quien figura como propietario
en el Registro deberá responder frente a terceros, salvo "fehacientes excepciones" que, afirma, no son
las del caso de autos (fs. 893/897).
Por otra parte, arguye que el tribunal de grado incurrió en absurdo en la valoración de la prueba,
específicamente, la documental, testimonial y pericial (fs. 897/898).
2. Tiene resuelto este Tribunal -por mayoría- que el art. 27 del dec.ley 6582/1958 (t.o.) consagra como
presunción iuris tantum la falta de responsabilidad de quien cumplimenta la denuncia allí viabilizada,
en tanto la omisión de realizarla permite presumir con el mismo alcance la responsabilidad de quien ha
incurrido en ella, siempre que no pruebe acabadamente que el desprendimiento de la posesión y
custodia del vehículo, es decir que su animus domini, existió en la realidad de los hechos (conf. causas
Ac. 81.641, sent. del 16-II-2005; C. 102.670, sent. del 15-VII-2009).
En el sub examine, la Cámara apoyada sobre ese criterio juzgó que -en el caso- la prueba que se
requería para eximir al propietario registral había sido rendida (fs. 877). En consecuencia, no se
advierte la reprochada violación, destacándose asimismo la insuficiencia del planteo que formula el
recurrente sobre la base de doctrina que no es la sostenida por esta Corte al tiempo de dictarse el fallo
recurrido y en jurisprudencia de otros tribunales (conf. causas Ac. 40.719, sent. del 27-XII-1988; Ac.
58.939, sent. del 23-III-1999; C. 101.914, sent. del 30-VI-2009).
3. En lo que atañe a la denuncia de absurdo, que en sub judice estaría dado por una errónea valoración
de la prueba, como es sabido, no es suficiente para abrir la instancia extraordinaria la exteriorización de
un punto de vista discrepante con el tribunal a quo y acorde con el personal enfoque del material
probatorio, como acontece en la especie, sino que es necesario demostrar la concreta desinterpretación
material de alguna prueba con la consigna denuncia de infracción a las normas que la rigen (conf.
causas C. 94.621, sent. del 18-VI-2008, C. 98.395, sent. del 13-VIII-2008, C. 98.890, sent. del
11-II-2009, entre otras).
Se agrega a ello que cuando se afirma la violación de determinados preceptos del derecho vigente o
denuncia absurdo, se anticipa una premisa cuya demostración debe luego llevarse a cabo, provocando
el incumplimiento de esta exigencia la insuficiencia del intento revisor (conf.Ac. 87.358, sent. del
19-VII-2006; Ac. 99.259, resol. del 1-XI-2006; C. 94.501, sent. del 4-VI-2008; entre otras), sellándose
así la suerte adversa del remedio intentado.
4. En consecuencia, ante la insuficiente fundamentación, se rechaza el recurso de inaplicabilidad de ley
(art. 31 bis, ley 5827, texto según ley 12.961). Con costas al impugnante vencido (arts. 68 y 289,
C.P.C.C.).
Voto por la negativa.
La señora Jueza doctora Kogan, por los mismos fundamentos del señor Juez doctor Pettigiani, votó la
cuestión también por la negativa.
A la cuestión planteada, el señor Juez doctor Negri dijo:
Adhiero a la solución que propicia el señor Juez doctor Pettigiani en relación a la insuficiencia
recursiva y en consecuencia la no demostración del absurdo ni las denuncias alegadas (conf. doct. art.
279, C.P.C.C.).
Con relación al tema de la titularidad registral en numerosos precedentes, y aún con anterioridad al
dictado de la causa C. 81.641 (sent. del 16-II-2005), sostuve que no compartía la doctrina establecida
hasta ese momento por este Tribunal en lo referente al alcance dado a la interpretación de la atribución
de responsabilidad civil que efectúa el art. 27 del dec. ley 6582/1958, según ley 22.977.
Mantengo ese criterio. Me permito reproducir así conceptos ya incluidos en las causas Ac. 55.947 y Ac.
51.760, sents. del 12-III-1996, toda vez que estimo que la reforma efectuada por la ley 22.977 al art.27
del mencionado decreto que atribuye la responsabilidad civil al dueño del automotor hasta tanto el
comprador efectúe la transferencia, permitiéndole eximirse de ella mediante un trámite que no sólo se
cumple con la inscripción de la venta sino que habilita al secuestro del automotor si no cumple el
adquirente en el plazo estipulado, no alcanza a conmover la posibilidad de probar lo contrario teniendo
en cuenta el sistema de presunciones generado por el art. 1113 del Código Civil, ante las particulares
características que paso a exponer.
La omisión de un trámite administrativo en cumplimiento de preceptos registrales no puede
contraponerse a la acabada probanza por parte del titular de dominio de su situación frente al siniestro,
pues ello no sólo vulnera los principios sobre los que se asientan los criterios desarrollados por la teoría
de la responsabilidad civil en la jurisprudencia y doctrina más caracterizadas, conforme al art. 1113 y
concs. del Código Civil, sino también al principio de la realidad, que la tarea judicativa debe tener
siempre presente en la interpretación de las normas.
Es cierto que al respecto, lo dispuesto por el art. 27 del decreto ley citado conforme a la ley 22.977
resulta en principio claro en cuanto soluciona en lo inmediato, y trámite mediante, la forma de eximirse
preventivamente de responsabilidad y en ello radica su plausible eficacia para quien tiene la previsión
de efectuarlo. Pero también es cierto que en la vida cotidiana no es tan simple esa inmediatez en la
concreción de esos extremos. En tales situaciones resulta excesivo imputar la responsabilidad civil a
quien puede probar ante el acaecimiento de un hecho dañoso que no disponía para sí del uso del
automotor habiéndose desprendido de la guarda, como ha quedado fehacientemente demostrado en el
caso de autos. La sola titularidad de dominio pasa a ser una ficción legal en razón del carácter
constitutivo de la inscripción (arts. 1 y 2 del dec.ley 6582/1958) y dicha inscripción tiene enorme
relevancia en el campo de los derechos reales, en cuanto consagra fines registrales tales como el de
publicidad y el de seguridad jurídica en las transacciones y aún en la protección de terceros con
referencia al resarcimiento de los daños. Sin embargo, en este último campo estoy convencido de su
prevalencia sólo cuando no se pueda probar "por ningún medio", que el titular de dominio se
desprendió de la guarda con la intención de enajenarlo, pasando la posesión al adquirente "antes de
producirse el siniestro". Considero que queda así incólume el citado principio de la realidad y resulta
más justa y equitativa la interpretación de la ley registral si se mantiene el sistema de presunciones iuris
tantum elaborado en torno al art. 1113 del Código Civil. Del mismo modo es más justa la interpretación
del art. 27 que conduce a admitir la posibilidad de probar que no se configuran los presupuestos de la
responsabilidad civil, aunque se haya omitido actuar el trámite previsto por dicha norma con esa
específica finalidad.
Propongo mantener la doctrina de esta Corte que emana de la causa Ac. 27.012, "Tofalo", en la que se
decidió que en el caso de encontrarse probado que el dueño originario de un vehículo lo dio en venta
sin inscribir la transferencia en el Registro correspondiente, no se lo exime de responsabilidad por
daños y perjuicios producidos en un accidente de tránsito por no ser propietario del rodado lo que a la
luz de las constancias del registro no resulta sino porque queda incuestionablemente demostrado que se
desprendió de la guarda jurídica del vehículo, y no de una manera transitoria o circunstancial, sino con
el propósito de que se pasara la posesión del mismo a quien lo adquiriera ("Acuerdos y Sentencias",
1979-II-342).
En el presente, ha quedado comprobado tal extremo.Así la Cámara en concordancia con lo señalado por
el juez de origen juzgó que la prueba que se requería para eximir al propietario registral, había sido
rendida (prueba testimonial fs. 426/427, prueba documental fs. 16/17 causa penal, fs. 262/270). Así,
pese a las denuncias esgrimidas por el aquí recurrente, quién tenía la guarda del vehículo a la fecha del
sinistro, señor Omar Alberto Cametho, es quién debe responder.
En el caso de los automotores, como cosas muebles, si bien la posesión no equivale a propiedad
(excepción que surge de los arts. 1 y 2 del dec. ley 6582/1958), resulta impensable que ante la
transmisión de la posesión del tradens al accipiens a mbos puedan ejercerla en forma conjunta (art.
2401 del Cód. Civ. que prescribe que dos posesiones iguales y de la misma naturaleza no pueden
concurrir sobre la misma cosa). El enajenante ha perdido el ius possessionis y con él el poder de
disponer y servirse de la cosa (inherente al dominio de la misma, art. 2513, C.C.). El dominio es, pues,
aparente y resulta una ficción legal, que, como ya llevo expresado, es de gran valor para el derecho
registral en punto a los principios que lo informan. No obstante, el uso, el control, la guarda, la
dirección, en definitiva, todo aquello que signifique disposición de la cosa riesgosa ha pasado a la
órbita de voluntad y acción del poseedor adquirente y es por ello que propongo mantener la posibilidad
del dueño registral de probar que ha transmitido la posesión del vehículo real situación de hecho con
intenciones de enajenarlo y que por consiguiente no ejerce sobre la cosa riesgosa un poder efectivo y
autónomo, debiendo sólo responder cuando no alcance a probar tales circunstancias.
Voto por la negativa.
A la cuestión planteada, el señor Juez doctor Hitters dijo:
1.- Adhiero a la solución que propicia el distinguido colega de primer término.2.- Me detendrá con
ciertas consideraciones que dejan en claro y ratifican, una vez más, mi posición en la temática
involucrada.
Para ello me permito reproducir los conceptos volcados al votar en la causa Ac. 81.641 (sent. del
16-II-2005), que además de sustentar, como ya lo expresé, mi postura sobre la cuestión, hablan a la par
de mi discrepancia con lo que hasta el dictado de dicha sentencia era el parecer de la mayoría de esta
Corte.
Dije allí, en lo referente al alcance dado a la interpretación de la atribución de responsabilidad civil que
efectúa el art. 27 del dec. ley 6582/1958, según ley 22.977, que la reforma incorporada por esta última
no es suficiente para cambiar la jurisprudencia de esta Corte, anterior al precedente identificado como
Ac. 32.287 ("Yalour de Furlong", sent. del 17-IX-1985). En efecto, estimo que la modificación
efectuada por la ley 22.977 al art. 27 del mencionado decreto que atribuye la responsabilidad civil al
dueño del automotor hasta tanto el comprador efectúe la transferencia, permitiéndole eximirse de ella
mediante un trámite que no sólo se concluye con la inscripción de la venta sino que habilita al secuestro
del automotor si no cumple el adquirente en el plazo estipulado, no alcanza a conmover la posibilidad
de probar lo contrario teniendo en cuenta el sistema de presunciones generado por el art. 1113 del
Código Civil, ante las peculiares características que paso a exponer.
Como punto de partida es dable señalar, que según mi criterio, el art. 27 de la ley 22.977 (sancionada el
16 de noviembre de 1983), no ha alterado el sistema de responsabilidad civil instaurado por la ley
17.711, que por ende permanece enhiesto, siendo aplicable sin mengua la segunda parte del art. 1113
del aludido cuerpo normativo.Paréceme claro que de la interpretación armónica y funcional de las dos
normas citadas debe inferirse sin ambages, que el titular de dominio de un automotor, responde
civilmente hasta que haga la transferencia (tal como indica el nombrado art. 27), "salvo que conforme
al art. 1113 apart. 2do. del Código Civil demuestre que el evento dañoso se ha originado sin su culpa, o
por la culpa de la víctima" o, según los casos, "de un tercero" por ejemplo del comprador que todavía
no es titular de dominio por el que no debe responder, por haberle transferido la guarda del móvil
(causa Ac. 55.402, sent. del 28-II-1995). En estas hipótesis es el titular dominial quien tiene la carga de
probar (art. 375, C.P.C.C.) que se desvinculó de la cosa causante del daño, como ha señalado esta
Corte, en reiteradas oportunidades ("Acuerdos y Sentencias", 1990-III-624; 1991-II-830; causas Ac.
48.502, sent. del 15-X-1991; Ac. 50.839, sent. del 1-XII-1992).
No cabe duda que esta problemática ofrece dificultades al intérprete, tan es así que la doctrina y la
jurisprudencia se encuentran divididas, dado que algunos "objetivizando" a ultranza el piso de marcha
del mencionado art. 1113, en su relación con el 27 de la ley 22.977, no despegan al dueño de la
responsabilidad civil (mientras permanezca el bien en su haber registral); en tanto que otros, en una
postura que juzgo más ajustada a la equidad y menos formalista, llegan a la solución opuesta. Tal
respuesta bifronte se ve inclusive en esta propia Corte, que ha tocado las bandas de ambos extremos; y
aún hoy en su seno permanecen vivas las dos corrientes, reformas legislativas de por medio. Para no ir
muy lejos, repárese que en 1979, y bajo la vigencia del art. 27 del dec.ley 6582/1958 que con la
vigencia de la ley 22.977 a mi criterio no ha variado en sustancia este Tribunal le permitió al dueño del
vehículo, probar que había perdido la guarda del mismo para exonerarse de responsabilidad (Ac.
27.012, "Tófalo", sent. del 24-VII-1979, "Acuerdos y Sentencias", 1979-II-343), partiendo de la base
que la presunción que surgía de la mencionada norma hoy derogada era juris tantum. Empero en 1985,
con nueva integración, este Tribunal cambió de tornas, llegando a un resultado opuesto (Ac. 32.287,
"Yalour de Furlong", sent. del 17-IX-1985, "Acuerdos y Sentencias", 1985-II-661), sosteniéndose en
situaciones similares a la aquí juzgada que la responsabilidad del dueño y del guardián son
"concurrentes" (causas Ac. 39.866, "Martín", sent. del 21-II-1989; Ac. 42.989, "Lorenzo", sent. del
2-VII-1991; Ac. 45.860, sent. del 26-XI-1991, etc.). Sin embargo a partir de las causas Ac. 51.760 y
Ac. 55.947 (ambas sentenciadas el 12-III-1996) el doctor Negri en minoría se apontocó en la tesitura
antagónica, que podemos llamar "amplia" de la que participo volviendo a la postura de 1979, poniendo
la pica en la idea basilar de que la ley 22.977 no alteró el núcleo troncal del Código Civil, en materia de
responsabilidad extracontractual.
Repito, que concuerdo con la que he denominado corriente "amplia", porque como expresé, el art. 27
de la ley de marras, de eminente contenido "registral", no ha tenido en miras cambiar el esquema de
responsabilidad cuasi contractual enclavado en el aludido cuerpo legal (reformado por la ley 17.711).
Por otra parte no estoy de acuerdo en que el art. 1113 consagre siempre la responsabilidad
"concurrente" entre el dueño y el guardián, como opina la mayoría de esta Corte en los casos citados.
La mencionada norma alude al "dueño" pues casi siempre es el guardián jurídico de la cosa, de ahí su
responsabilidad si no acredita haberse desprendido de ella con anterioridad al hecho dañoso.Empero
ese estatuto normativo admite que el titular transfiera la posesión del bien, y le confiere al que la recibe,
las acciones pertinentes para evitar la pérdida de la misma. Es presupuesto de la responsabilidad que el
alcanzado por ella, "se sirva de la cosa o la mantenga a su cuidado", conforme a lo edictado por el
aludido art. 1113.
Ello así si se tiene en cuenta el empleo de la conjunción disyuntiva "o" en el segundo párrafo de ese
precepto. Si el enajenante declinó sus poderes transfiriéndoselos al adquirente, y si éste recibió
legítimamente la posesión, es el último quien debe responder por los daños. No parece correcto el
excesivo apego a "objetivizar" a ultranza la teoría de la responsabilidad, pues de ese modo se llega a
resultados que a veces son injustos, como hacerle caer sobre las espaldas del vendedor la reparación de
los daños producidos por el adquirente del automotor. Ser titular del dominio de una cosa sin tener la
posesión de la misma es a estos efectos idéntico que no serlo (Salvat, "Derechos Reales", t. 1, ed. 1969,
p. 17), pues al entregarla el titular queda imposibilitado de ejercer poder alguno sobre ella, es decir no
es factible impedir que la misma origine perjuicios. Resulta difícil resolver esta problemática
prescindiendo de "valorar la conducta humana", en cada caso concreto. Frente al indudable interés
social de proteger a la víctima, está en paralelo el de evitar que pese sobre los individuos una amenaza
de reparación, cuando su accionar es irreprochable. Establecer una responsabilidad automática,
totalmente "objetivizada", significa alejarla de la justicia y de la equidad, ya que estos dos valores
sirven para diferenciar el acto culpable del acto inocente sobre la base de la conducta del agente (Cám.
Nac. Especial Civil y Comercial, en pleno, agosto 18-1980; "Mordaz, Norberto", public. en "El
Derecho", t. 92, p.689). Imponerle al inocente la obligación de indemnizar un daño que no ha
producido podrá justificarse rara vez en el terreno de la utilidad social y jamás sobre el de la moral
(Mazeaud, "Lecciones de Derecho Civil", 2da. parte, vol. II, p. 84).
En síntesis, quiero reiterar que a mi criterio no subsiste la responsabilidad de quien figura en el
Registro Nacional de Propiedad Automotor como titular del móvil causante del daño, cuando lo ha
enajenado y entregado al comprador con anterioridad a la fecha del siniestro, si como en autos esa
circunstancia resulta debidamente probada en el proceso (véase plenario "Marazzo"; pese a que el
mismo ha dejado de ser imperativo en su ámbito de aplicación al cambiar la legislación sobre la que se
sustentaba, como surge del plenario de la Cám. Nac. Civ., del 9-IX-1993, "M. de Sotham"). Ello así
porque como reiteradamente lo he puesto de resalto en este voto, la ley 22.977 es de eminente
contenido "registral", pues tanto ella como su predecesora han tenido por objeto organizar un Registro
de Propiedad Automotor, con el fin de brindar seguridad jurídica (véase, Plenario "M. de Sotham", "El
Derecho", t. 156, p. 227); y no han intentado alterar el sistema de responsabilidad civil instaurado por
la ley 17.711. Desde ese cuadrante, es preciso vincular como antes dije el art. 1113 del Código Civil,
con el art. 27 de la ley 22.977, para arribar a la conclu sión que el titular responde, a menos que acredite
fehacientemente que el comprador es quien tiene la guarda del automóvil.
Con esta hermenéutica, en lugar de poner al juez como un autómata, se le da la posibilidad de analizar
conforme a las circunstancias particulares del pleito si fue debidamente probado el total
desdoblamiento de las condiciones de dueño y de guardián del móvil.Se intenta de tal modo que no se
produzca la consecuencia disvaliosa de que el propietario, por una falta meramente administrativa, deba
cargar sobre sus espaldas con las consecuencias de un accidente del que resulta ajeno. De ello se colige
que el titular que no cumplió acabadamente con lo que manda la mencionada ley registral sea por
desidia, o por desconocimiento como sucede en la mayoría de los casos puede demostrar ante el
magistrado judicial, que se desprendió de la guarda del automóvil (conf. voto del doctor Bossert en el
mencionado Plenario "M. de Sotham.", Rev. cit., p. 229).
Cabe agregar, finalmente, que el criterio que he sostenido reiteradamente sobre el tópico, y que vuelvo
a mencionar, es el que desde el dictado de la decisión en la causa Ac. 81.641 (sent. del 16-II-2005)
sostiene este Tribunal, y que ya antes había adoptado la Corte Suprema de Justicia de la Nación, por
mayoría, en las causas "Seoane, Jorge Omar c/Entre Ríos, Provincia de y otro s/Daños y perjuicios"
(sent. 637-XXVI, del 19-V-1997) y "Camargo, Martina y otros c/ San Luis, Provincia de y otra. Daños
y perjuicios" (sent. del 21-V-2002).
Mi distinguido colega, el doctor Soria, ha expresado (v. su voto en C. 83.469, sent. del 15-VII-2009)
que existen diferencias objetivas entre las circunstancias tenidas en consideración en dichos
precedentes y las propias del sub lite, que permiten sostener la inapli-cabilidad de las pautas sentadas
en aquéllos por el máximo Tribunal.
No comparto esta apreciación. El intérprete debe extraer, de las doctrinas jurisprudenciales en las que
apontoca su decisión, los elementos fundamentales que permiten trasladar su influencia a otro caso,
pudiendo descartar los pormenores secundarios que no afectan la regla conceptual explicitada en dichas
fuentes.
Se trata, como sostiene Smith, de aplicar un criterio científico unificador por el cual los jueces adecuan
el sentido de sus fallos al sentido de las decisiones precedentes (Smith, J.C., Enciclopedia Jurídica
Omeba, voz "jurisprudencia", t. XVII, p.621).
No encuentro que las particularidades que enfatiza dicho ministro respecto de los aludidos casos de la
Corte nacional ("Seoane" y "Camargo"), resulten suficientes para postular su inaplicabilidad en el sub
judice, todo lo contrario.
En efecto, las notas centrales destacadas por el máximo Tribunal federal en los fallos citados son, a mi
juicio:
a) que los efectos que el art. 27 de la ley 22.977 atribuye a la denuncia ante el registro no excluyen la
posibilidad de acreditar en juicio de manera fehaciente que el titular registral ha perdido la guarda del
vehículo con anterioridad al suceso que genera su responsabilidad y permiten que se evalúe en la causa
si subsiste la que le atribuye la primera parte de dicha norma (v. consids. 4° y 5°, de las cits. causas
"Camargo" y "Seoane", respec-tivamente).
b) Que si la ley (art. 27 de la ley 22.977) exonera de responsabilidad a quien efectúa una denuncia
unilateral de venta cuya sinceridad no es objeto de comprobación no cabe privar del mismo efecto a
quien demuestra efectivamente que se encuentra en idéntica situación, es decir que no dispone del
vehículo por haberlo enajenado y hallarse el automotor en poder del adquirente o de terceros que de
éste hubiesen recibido el uso, tenencia o posesión (consids. 50 y 6° respectivamente, causas citadas).
c) Y que teniendo en cuenta que la ley no establece una presunción iuris et de jure de que el propietario
que no denunció haber vendido y entregado el automotor, conserva su guarda (art. 26 del dec. ley
6582/1958), configuraría un exceso ritual privar al titular registral de la posibilidad jurídicamente
relevante de demostrar si concurre tal extremo (íd. ant.).
En definitiva, mi referido colega encuentra inaplicables al sub lite los mencionados pronunciamientos
del más alto órgano jurisdiccional del país poniendo énfasis en sostener que en ambos expedientes la
pérdida de la guarda de los móviles había sido como consecuencia de una subasta pública de bienes del
Estado, aprobada en uno de ellos ("Seoane", cit.) por un acto administrativo.El razonamiento central y
el punto de partida de ambos fallos es que se había acreditado por parte de los actores la pérdida de la
guarda de los automotores de marras (art. 375, C.P.C.C.). En ningún momento se dijo allí y no se
podría haber dicho que a los efectos probatorios las actuaciones en un remate judicial tuvieran a estos
fines mayor énfasis acreditativo que una venta particular (art. 384 del mencionado ordenamiento). Lo
que requirió la Corte es la demostración del traslado de la guarda. Y dicha probanza entiendo se puede
llevar a cabo por actos (documentos) públicos o privados, según las circunstancias. Ese fue el criterio
hermenéutico de los aludidos precedentes, según mi parecer.
3.- Como también lo puntualizar el Ministro que abre el acuerdo, el recurrente también critica al
decisorio haber incurrido en una absurda valoración de la prueba que exige la doctrina legal a la que
referí en el apartado que antecede, en relación a la prueba fehaciente de la transferencia de la guarda del
vehículo. Señala al respecto que un quebrantamiento de las normas que rigen la actividad probatoria,
pues -dice- la probanza que trae a autos el titular no es acabada, cierta, ni fehaciente (fs. 894).
Coincido con mi distinguido colega en que el quejoso se limita en este tópico a exponer un punto de
vista discrepante con el sustentado por el a quo al apreciar la prueba documental, testimonial y pericial
producida en autos. Se trata así de una cuestión de hecho y prueba adecuadamente abordada por el
doctor Pettigiani en el punto 3) de su voto que resulta suficiente para dar respuesta al sub lite.
Por los argumentos expuesto voto por la negativa.
Con lo que terminó el acuerdo, dictándose la siguiente
SENTENCIA
Por lo expuesto en el acuerdo que antecede, se rechaza el recurso extraordinario interpuesto; con costas
(arts. 84 y 289, C.P.C.C.).
Notifíquese y devuélvase.
HILDA KOGAN
EDUARDO JULIO PETTIGIANIHECTOR NEGRI
JUAN CARLOS HITTERS
CARLOS E. CAMPS
Secretario

DAVID_ABOGADO :

Le pido que los lea detenidamente, y me pregunte lo que desee... ya hay jurisprudencia que le excluye la responsabilidad.

DAVID_ABOGADO :

Mario, se encuentra presente?

DAVID_ABOGADO :

hay ademas otra cosa que los favorece.: Juridicamente, la responsabilidad cae en manos del guardian de la cosa...


Uds. hace 10 años ya no lo son ...


 


Por otro lado, si son vendedores habituales, hay presuncion de entrega de la guarda, y no pueden correr riesgo por miles de motos que han entregado.


 


Le recomiendo no ofrezca nada en mediacion. Uds, van a tener que ir con patrocinio letrado. Alcancele esta jurisprudencia a su abogado, el va a saber... a lo sumo pueden ofrecer 5 o 6 mil pesos (lo que las empresas le llaman riesgo juridico, es decir, un monto minimo a fin de evitar que los involucren en el litigio, pero nada mas.

DAVID_ABOGADO :

Decia, alcancele la jurisprudencia a su abogado y el va a saber como contestar con ella, una eventual demanda.

Customer:

David,voy a ver si encuentro la factura de la venta para probar que la vendi y asi deslindo mi responsabilidad ,,que prescribe creo a los dos años...no para ellos que tubieron el accidente y todavia esta vijente es asi...

Customer:

Si david disculpa ,la voy a leer detenidamente y le avio mas tarde puede ser ,ñle agradezco mucho...-

DAVID_ABOGADO, Abogado de Argentina
Categoría: Ley de Argentina
Clientes satisfechos: 551
Experiencia: Abogado en el ejercicio de la profesión.
DAVID_ABOGADO y otros otros especialistas en Ley de Argentina están preparados para ayudarle
Experto:  DAVID_ABOGADO escribió hace 4 año.
Nuestro Chat ha terminado, pero usted todavía puede continuar formulándome preguntas aquí hasta que obtenga su respuesta 100% satisfactoria. Vuelva a esta página para ver nuestra conversación.

¿Siguiente paso?

Si ha terminado, por favor, valore la respuesta. O bien, puede responderme usando la caja ubicada más abajo.
Experto:  DAVID_ABOGADO escribió hace 4 año.
Tenga en cuenta, que como es costumbre los abogados cuando vamos a demandar intentamos colocar la mayor cantidad de demandados posibles a los fines de asegurar el cobro, pero la verdad, es que son "lances" juridicos, no existe responsabilidad por vuestra parte. El tema es que eso surge de las sentencias, uno no puede evitar que lo demanden. Cualquier duda mas, estoy en linea. Atentos saludos
Experto:  DAVID_ABOGADO escribió hace 4 año.
Exactamente. Trata de encontrarla. Aun si no la encontras, existen muchos elementos que te deslindan de responsabilidad.
Si estas conforme, no olvides valorar la respuesta. Saludos

Opiniones de nuestros clientes:

 
 
 
  • Muchísimas gracias, me fue de mucha ayuda su respuesta. Alberto Alvarado Bogota, Colombia
  • Muchísimas gracias, me fue de mucha ayuda su respuesta. Alberto Alvarado Bogota, Colombia
  • Me fue de gran ayuda. Captó inmediantemente mi problema y me ayudó a saber qué puedo hacer para solucionar mi problema. Ana Toribio Santa fe, Argentina
  • Los felicito por su respuesta tan profesional y por las cuatro Jurisprudencias que me envió, las que incluiremos como pruebas. Fernando Monterrey Nuevo León, México
  • Estoy muy satisfecho con la pronta respuesta que me han dado. Muchas gracias Guillermo Buenos Aires, Argentina
  • Excelentes sus comentarios. Definitivamente tiene razón.¡Gracias! María Fermín. Puerto Plata, Rep. Dom.
  • El tiempo de respuesta es excepcional, de menos de 6 minutos. La pregunta se respondió con profesionalidad y con un alto grado de compasión. Inés Santander
  • Quedé muy satisfecho con la rapidez y la calidad de los consejos que recibí. Me gustaría añadir que puse en práctica los consejos y que funcionaron la primera vez y siguen haciéndolo. Luis Málaga
 
 
 

Conozca a los expertos:

 
 
 
  • pcarruego

    pcarruego

    Abogada

    Clientes satisfechos:

    163
    Derecho
  • http://ww2.justanswer.es/uploads/PC/pcarruego/2011-10-13_134953_pato3.2.64x64.jpg Avatar de pcarruego

    pcarruego

    Abogada

    Clientes satisfechos:

    163
    Derecho
  • http://ww2.justanswer.es/uploads/HU/huracan29/2013-7-18_153346_20130718120300.64x64.jpg Avatar de huracan29

    huracan29

    Doctorado

    Clientes satisfechos:

    2417
    Abogada especialista en los fueros civil, comercial, laboral y previsional
  • http://ww2.justanswer.es/uploads/XI/ximena2011/2011-4-17_11178_P2030640.64x64.JPG Avatar de Mariana Gonzalez

    Mariana Gonzalez

    Asesoramiento Integral

    Clientes satisfechos:

    588
    ABOGADA
  • http://ww2.justanswer.es/uploads/DA/DAVIDBERTOLASI/2012-5-9_143457_barb.64x64.jpg Avatar de DAVID_ABOGADO

    DAVID_ABOGADO

    Abogado de Argentina

    Clientes satisfechos:

    535
    Abogado en el ejercicio de la profesión.
  • http://ww2.justanswer.es/uploads/LA/lautiyenzo11/2012-2-3_225338_16642416539501426321053414430314276267938775n.64x64.jpg Avatar de lautiyenzo11

    lautiyenzo11

    Doctorado

    Clientes satisfechos:

    1936
    Abogada,especialista en derecho del trabajo, civil, comercial y de la Seguridad Social.
  • http://ww2.justanswer.es/uploads/AV/avilacamps/2013-9-6_203122_yo2.64x64.jpg Avatar de Pablo Avila Camps

    Pablo Avila Camps

    Abogado de Argentina

    Clientes satisfechos:

    650
    Abogado con 20 años de experiencia en materias laborales, previsionales, civiles y comerciales. Gran experiencia en resolución de conflictos por la vía conciliatoria.
  • http://ww2.justanswer.es/uploads/DA/daniluchis/2016-3-10_15171_o.64x64.jpg Avatar de D Sanchez de Sepola

    D Sanchez de Sepola

    Abogada Especializada

    Clientes satisfechos:

    576
    Fideicomisos, Negocios Inmobiliarios, Tributario, Derecho Internacional, Ingeniería legal, Sociedades, Empresas.-
 
 
 

Preguntas relacionadas con Ley de Argentina