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Rafael-Jofre
Rafael-Jofre, Abogado de Chile
Categoría: Ley de Chile
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SE PUEDE PAGAR UNA DEUDA DESPUES DE UN REMATE DE UN BIEN

Pregunta del cliente

SE PUEDE PAGAR UNA DEUDA DESPUES DE UN REMATE DE UN BIEN RAIZ Y ANTES DE INSCRIBIRSE EN EL CONSERVADOR DE BIENES RAICES RESPECTIVO POR EL QUE REMATÓ LA PROPIEDAD?
Asistente: Entiendo.¿Podría darme más información? Por ejemplo, ¿Qué ha intentando hasta ahora para solucionarlo?
Cliente: TENGO EL DINERO PARA PAGAR LA DEUDA Y ME DICEN QUE AUN PODRIA PAGAR SIEMPRE Y CUANDO NO SE HAYA INSCRITO LA PROPIEDAD
Enviada: hace 1 mes.
Categoría: Ley de Chile
Cliente: escribió hace 1 mes.
Un Abogado me dice que todavía puedo pagar la deuda porque la propiedad aun no está inscrita en el conservador de bienes raices aún no alzan las prohibiciones. Que pague la deuda con un cupon deL Tribunal que pague un poco más del capital y que pida liquidación. Con eso evito perder el bien raíz. Este bien raíz fue rematado en julio de este año y es por una deuda no hipotecaria donde yo serví de aval.
yo ahora tengo el dinero para pagar y quisiera saber si aún puedo.
saludos,
Cliente: escribió hace 1 mes.
Publicado por JustAnswer mediante solicitud del cliente) Hola, me gustaría solicitarle la Llamada telefónica.
Cliente: escribió hace 1 mes.
Dígame si necesita más información o envíeme la oferta de Servicio Adicional para así poder continuar.
Experto:  Rafael-Jofre escribió hace 1 mes.

Buenas tardes. Lamento darle una mala noticia. Pero, el artículo 490 del Código de Procedimiento Civil dispone que es posible efectuar el pago hasta antes del remate.

Esto es, no es posible pagar después de verificada la subasta del inmueble.

De hecho, usted señala que el remate se verificó en julio de este año, lo que me lleva a pensar que la inscripción ya se practicó o que ha habido algún problema que podría significar una nueva oportunidad para liberar el inmueble.

Para determinar esto último, debe asesorarse con un abogado. Respecto a la recomendación que le hicieron, no pague sino hasta tener certeza de que podrá recuperar lo suyo.

Cliente: escribió hace 1 mes.
ADJUNTO LO SIGUIENTE: DONDE DICE OTRA COSA A LA RESPUESTA DEL EXPERTO.29 de marzo de 2007
Remate.Pago puede hacerse hasta antes de la suscripción de la escritura públicaCONCEPCION, dos de noviembre de dos mil seis
Visto:
Se han elevado estos autos, en apelación de la resolución de 10 de junio de 2003 escrita a fojas 45 de las presentes compulsas por la que el tribunal de primera instancia desestima las incidencias de nulidad deducidas a fojas 25 y 27 por don Merbin Humberto Roullet Pineda y doña Iris de las Mercedes Gajardo Puentes respectivamente, autos que ingresaron a esta Corte bajo el rol 2163-03.
A esa causa se decretó la acumulación de los autos rol 4007-03 en los cuales la parte adjudicataria del inmueble embargado en el juicio, según la subasta de que da cuenta el acta de fojas 109 de las compulsas, apela de la resolución de 31 de octubre de 2003, que rola a fojas 140 de estas compulsas, que proveyendo el tercer otrosí de la presentación de fojas 138, no hizo lugar a la petición de dicho adjudicatario, para que se le extendiera la escritura de compraventa forzada del inmueble subastado.
Por último, también se decretó la acumulación a aquellos autos del expediente rol 3486-03 en el que la parte ejecutada deduce apelación de la resolución de 4 de septiembre de 2003, que rola a fojas 251 de estas compulsas por la que se desestima el incidente promovido por dicha ejecutada y que rola a fojas 235 de las compulsas.
Considerando:
PRIMERO: .- Que, como consta del acta de fojas 109 de 16 de octubre de 2003, ese día se llevó a efecto la subasta del inmueble del dominio del demandado don Merbin Roullet Pineda, ubicado en Trehuaco, Provincia de Ñuble inscrito a fojas 45, nº 79 del Registro de Propiedad del Conservatorio de Bienes Raíces de Quirihue de 1996, habiéndolo adquirido allí don Héctor Humberto Romero Romero, por haber efectuado la postura más alta, consignando a fojas 113 de las compulsas, el 16 de oct ubre de 2003 el saldo precio por el cual se adjudicó el bien subastado, pidiendo al mismo tiempo, se le extendiera la pertinente escritura pública de compraventa, ordenándose por el tribunal a fojas 114, que para resolver sobre esta petición, se certificara previamente si el precio del remate se encontraba pagado íntegramente
SEGUNDO:- Que, sin embargo, a fojas 106 y 107 de estas compulsas, consta que el ejecutado don Merbin Roullet Pineda consignó para pagar su deuda para con el Banco de Santiago, ejecutante en los autos, la suma de $ 2.400.000 y a fojas 115 y 116 volvió a consignar para el mismo objeto $1.600.000;
TERCERO: Que a fojas 122 se practicó la liquidación de la deuda por el secretario del tribunal, de acuerdo a la que, descontados los pagos efectuados por la parte demandada, restaba aún un saldo deudor de $ 2.310.119;
CUARTO: ***** ***** fojas 130 de las compulsas el Banco Santiago declara que el ejecutado ha pagado totalmente su obligación pendiente, con las consignaciones efectuadas y un saldo enterado directamente en el banco acreedor, pidiendo además, ee devolviese al demandado el pagaré que sirvió de título para la ejecución;
QUINTO: ***** ***** artículo 490 del Código de Procedimiento Civil dispone que "Antes de verificarse el remate, puede el deudor libertar sus bienes pagando la deuda y las costas"; pero ya desde la sentencia de la Excelentísima Corte Suprema de 10 de marzo de 1943,( Revista de Derecho y Jurisprudencia t. 43, sec.1ª.pág. 474), la jurisprudencia ha venido ampliando el alcance de lo que ha de entenderse por remate, para hacer de él un acto complejo que, en los últimos años se da por terminado sólo con la tradición del bien subastado al adquirente, como resulta de las sucesivas extensiones que se ha dado al momento hasta el cual puede el deudor pagar la deuda para liberar sus bienes. Así, por ejemplo, ésta Corte ha entendido que ese pago puede hacerse hasta antes de la suscripción de la escritura pública de remate en el caso de bienes raíces (sentencia 7 de agosto 1954, Revista de Dererecho Y Jurisprudencia T. 51, sec. 1ª. Pág. 331) como también lo ha hecho la Corte de Chillán ( sentencia de 17 de noviembre 1971, Revista de Dererecho y Jurisprudencia, T. 68, sec. 2ª. Pág. 85) y la Excma. Corte Suprema ha permitido pagar al deudor, incluso ya suscrita la dicha es critura; pero antes de ser inscrita en el Registro de Propiedad del Conservatorio de Bienes Raíces, pues hasta que así no ocurra, el remate no ha conlcuído ( sentencia de recurso de queja rol 10.617, 1977 autos Cruz con Vidal, rol 42.893 del Tercer Juzgado de Letras de Concepción, no publicada) y siguiendo esa misma doctrina, esta Corte ha entendido entonces, que el remate es un acto complejo que se inicia con las posturas en el acto de la subasta, sigue con la adjudicación al mejor postor, la suscripción del acta de remate, el otorgamiento de la escritura pública de adjudicación en el caso de inmuebles y concluye con la inscripción de ésta en el registro pertinente, por lo que el deudor que paga la deuda
Experto:  Rafael-Jofre escribió hace 1 mes.

Estimado, la jurisprudencia que cita no es unánime. Mantengo mi opinión.

Experto:  Rafael-Jofre escribió hace 1 mes.

Estimado, le sugiero revisar la sentencia Rol###-##-####de la Corte Suprema, que avala lo que he expresado.

Experto:  Rafael-Jofre escribió hace 1 mes.

Santiago, veintitrés de octubre de dos mil catorce.

VISTOS:

En estos autos Rol Nº 17.222-2013 de esta Corte Suprema, sobre juicio ordinario de nulidad absoluta de escritura de adjudicación en remate, caratulados “Velásquez Gómez, Filomena del Carmen con Bosne Pino, Marco Antonio”, seguidos ante el Segundo Juzgado Civil de Concepción, bajo el Rol N° C-9017-2011, la demandante deduce recurso de casación en el fondo en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones de dicha ciudad, de dos de octubre de dos mil trece, escrita a fojas 182 y siguientes y su complemento de fojas 185, que confirma el fallo de primer grado de trece de noviembre de dos mil doce, que se lee a fojas 135 y siguientes, que rechaza la demanda sin costas.

Se ordenó traer los autos en relación.

CONSIDERANDO:

PRIMERO: Que el recurso de casación en el fondo denuncia como primer grupo de normas infringidas, los artículos 1568, 670, 675, 679 y 686 del Código Civil, en relación con artículos 13 y 15 del Reglamento del Registro del CBR y 490 del Código de Procedimiento Civil.

Explica el recurrente que la infracción de estas normas se produce al sostener el fallo recurrido, en su considerando quinto, que el deudor puede liberar sus bienes de la ejecución sólo hasta antes de verificarse el remate. En su concepto, ello constituye un error de derecho por cuanto la jurisprudencia y la doctrina sostienen que el deudor puede liberar sus bienes hasta mientras no esté practicada la inscripción a nombre del subastador. Cita el efecto un fallo de esta Corte Suprema dictado en el recurso de queja, Rol 10.617 de 1977, sentencias de la Corte de Apelaciones Concepción y de Valdivia, más doctrina de los profesores Domínguez.

Señala que, en la especie, en el juicio ejecutivo Rol N° 4699-2008, seguido ante el Tercer Juzgado Civil de esta ciudad, caratulado “Banco Santander Chile con Filomena Velásquez Gómez Comercial Automotriz E.I.R.L. y Filomena del Carmen Velásquez Gómez”, con fecha 15 de septiembre de 2010, se llevó a efecto el remate del inmueble de propiedad de doña Filomena Velásquez Gómez, que se adjudicó al demandado Marco Antonio Bosne Pino y si bien la escritura de adjudicación, que se extendió con fecha 26 de octubre de 2010, fue complementada por otra de 4 de mayo de 2011 por no cumplir con la exigencia del artículo 1° del Decreto Ley 3516, en el intertanto, la ejecutada consignó en la cuenta corriente del Tribunal con fecha 5 de enero de 2011, el pago de la deuda incluso en exceso de la liquidación practicada por el Secretario de dicho juzgado. De este modo, afirma el recurrente, al haber operado el pago de la deuda como modo de extinguir las obligaciones, la inscripción de dominio posterior a nombre del subastador, efectuada con fecha 1° de junio de 2011, es nula de nulidad absoluta.

Agrega que también se infringen los artículos 13 y 15 del Reglamento del Registro Conservatorio de Bies Raíces, por cuanto en la especie, con fecha 13 de enero de 2011, el Conservador de Bienes Raíces se negó a inscribir la escritura pública de adjudicación de fecha 26 de octubre de 2010, por estimarla legalmente inadmisible, al haberse omitido la exigencia del artículo 1° del D.L 3516 y por otros defectos, los cuales no pueden sanearse, tanto por que el artículo 1683 del Código Civil dispone que la nulidad absoluta no puede sanearse por ratificación de las partes, como porque la escritura pública de complementación de fecha 4 de mayo de 2011, se suscribió fuera del plazo de sesenta días desde la anotación presuntiva.

SEGUNDO: Que como segundo acápite de preceptos legales quebrantados, el recurso denuncia infracción a los artículos 495 y 497 del Código de Procedimiento Civil y 1801 inciso 2° del Código Civil, en relación con las normas ya denunciadas, todas las cuales resultan transgredidos en razón de que el fallo recurrido, en su considerando octavo, le atribuye al acta de remate la virtud de transferir el dominio del inmueble, lo que resulta incorrecto, por cuanto ello sólo ocurre con la inscripción conservatoria, lo que es propio del sistema romano en materia de adquisición de dominio, bajo la dualidad título y modo. Por lo demás, el propio tribunal se contradice en su motivo undécimo, al decir que no debe confundirse el título con la tradición, cuestión última que en este caso ocurrió con la inscripción del inmueble a nombre del adjudicatario, el 1° de junio de 2011.

TERCERO: Que en tercer término, el arbitrio en estudio arguye infracción a los artículos 1° y 3° del Decreto Ley 3516, modificado por Ley 20.623 de 11 de septiembre de 2011, en relación con los artículos 1466 parte final, 1681, 1682 y 1683, todos del Código Civil.

Señala que de acuerdo al artículo 1° del D.L. 3516 los predios rústicos resultantes de una subdivisión quedan sujetos a la prohibición de cambiar su destino y si bien la Ley 20.623 de 11 de septiembre de 2011 derogó el inciso 5° de dicho artículo, -en el que se establecía que en las escrituras en que conste el título de enajenación se dejará constancia de la prohibición-, disponiendo que se declara saneado por el sólo ministerio de la ley el vicio de nulidad que pudiera afectar o haber afectado la validez de los actos o contratos celebrados con omisión de la constancia prevista en el inciso 5°, dicho saneamiento legal no se aplica en la especie, por tratarse de un caso que a la fecha de publicación de la ley se encontraba sometido a proceso judicial.

Indica el impugnante que el fallo nada dice sobre la Ley 20.623, a pesar de que la excepción que ella prevé es plenamente aplicable en la especie y, conforme a ello, al no existir saneamiento legal del vicio de nulidad y no ser procedente el saneamiento por las partes, el contrato de adjudicación en remate es nulo de nulidad absoluta, al no darse cumplimiento a un requisito legal establecido para el valor del acto o contrato.

CUARTO: Que, por último, se reclama la violación de los artículos 1568, 1572, 1576, 1587, 1590, 1591, 1445, 1467 del Código Civil y 490 del Código de Procedimiento Civil, por cuanto el fallo censurado rechaza la nulidad de la escritura de adjudicación por falta de causa, debido a que tanto al tiempo del remate como al de suscribirse el acta de remate existía la deuda que motivaba la ejecución. Sin embargo, en su concepto dicho razonamiento es errado por cuanto el deudor puede libertar sus bienes en tanto no haya operado la tradición del inmueble subastado y como la deuda fue pagada antes de que operara dicha tradición, no había deuda ni causa a la fecha de la inscripción conservatoria a nombre del demandado. Indica que a ello se debe agregar que la cosa vendida está mal individualizada, pues en las base de remate se indica que tiene 5.000 metros cuadrados, en tanto en el título consta que su superficie es de 5.335 metros.

Pide que se acoja el recurso, se anule la sentencia recurrida y se dicte una de reemplazo que revoque la de primer grado y acoja la demanda, con costas.

QUINTO: Que para el correcto análisis del recurso, cabe precisar que en estos autos el abogado Pablo Palacios Mena, en representación de Filomena del Carmen Velásquez Gómez, interpuso demanda en contra de Marco Antonio Bosne Pino, a fin de que se declare la nulidad absoluta de la adjudicación en remate efectuada a este último de un inmueble de propiedad de la actora, que se cancele la inscripción de la adjudicación a nombre del adjudicatario y que el demandado sea obligado a restituir el inmueble referido dentro de tercero día de ejecutoriada la sentencia definitiva, con costas.

Expresa que la demandante es dueña de un sitio de 5000 metros cuadrados, correspondiente al sitio A-14, Sector Plaza San Marcos de la ciudad de Los Ángeles, cuya inscripción conservatoria detalla, el que con fecha 15 de septiembre de 2010 fue subastado por el Tercer Juzgado Civil de Concepción, en la causa Rol 4699-08 caratulada “Banco Santander Chile con Filomena Velásquez Gómez Comercial Automotriz E.I.R.L”, por una deuda de $3.000.000, en la suma de $7.184.604, inmueble en el que estaba construida la casa habitación de la actora, avaluada en $60.000.000.

Indica que la escritura de adjudicación en remate fue extendida el 26 de octubre de 2010 ante Notario Público, siendo suscrita por la Jueza del Tercer Juzgado Civil de Concepción, en representación legal de la actora y como adjudicatario y comprador, el demandado.

Señala que el Conservador de Bienes Raíces de la ciudad de Los Ángeles rechazó la inscripción de la escritura pública, por estimarla legalmente inadmisible, al haberse omitido la exigencia del artículo 1° del D.L 3516 y por otros defectos. Para subsanar estos vicios, las partes otorgaron escritura de complementación, la que se inscribió a nombre del adjudicatario el 1° de junio de 2011.

Añade que, sin embargo, con antelación a la inscripción de la escritura de complementación, con fecha 5 de enero de 2011, la demandante consignó en la cuenta corriente del Tribunal la suma de $8.500.000, pagando la deuda en exceso de la liquidación practicada por el Secretario del Tribunal, liberando de esta forma el bien embargado.

Conforme a lo anterior, concluye que la escritura de adjudicación en remate y su complemento son nulos de nulidad absoluta, por los siguientes motivos:

a) Nulidad por haberse omitido la exigencia contenida en el artículo 1° del D.L 3.516 de 1980, esto es, omitir dejar constancia en la referida escritura, de la prohibición de cambiar el destino agrícola, para cuyo evento esta ley sanciona expresamente con la nulidad absoluta del acto o contrato.

Refiere que esta omisión implica un incumplimiento a un requisito o formalidad exigido por la ley para el valor de un acto o contrato en atención a la naturaleza del mismo, además, de tratarse de un acto prohibido por las leyes, que en virtud del artículo 1466 del Código Civil provoca objeto ilícito y, en ambos casos, la sanción prevista es la nulidad absoluta del acto o contrato. Añade que esta nulidad absoluta no puede sanearse por ratificación de las partes, de modo que la escritura de complementación no produce el efecto de convertir el acto nulo en válido, según la doctrina y jurisprudencia.

b) Nulidad por falta de causa, en razón que la demandante de autos pagó íntegramente la deuda antes de la inscripción de la propiedad adjudicada a nombre del subastador, por lo que, al no estar concluido el procedimiento de remate, no debió extenderse ni inscribirse la escritura de rectificación.

c) Nulidad por falta de coincidencia de la superficie de la cosa rematada. Conforme a la inscripción de dominio la superficie es de 5.335 metros cuadrados y no de 5.000 como aparece en la causa y en las bases de remate.

d) Nulidad por extenderse fuera de plazo la escritura de adjudicación. Conforme a las bases de remate la escritura debía extenderse dentro de 30 días hábiles contados desde la resolución que ordena extenderla, de fecha 23 de septiembre de 2010; y si bien la escritura se extendió el 26 de octubre de 2010, ésta debió ser rectificada, dictándose su complemento sólo el 4 de mayo de 2011, es decir, fuera de plazo.

SEXTO: Que de igual modo, conviene dejar constancia como hechos de la causa, los siguientes:

a) En la causa Rol N° 4699-2008, sobre juicio ejecutivo, caratulada “Banco Santander Chile con Filomena Velásquez Gómez Comercial Automotriz E.I.R.L. y Velásquez Gómez Filomena del Carmen, con fecha 15 de septiembre de 2010, se llevó a efecto el remate del inmueble de propiedad de doña Filomena Velásquez Gómez , a fin de obtener el pago de lo adeudado por la empresa individual de responsabilidad limitada Filomena Velásquez Gómez Comercial Automotriz E.I.R.L. al Banco Santander Chile, y en virtud del cual se adjudicó el bien raíz al demandado don Marco Antonio Bosne Pino, en la suma de $ 7.184.603;

b) A la fecha de la subasta y al tiempo de suscribirse el acta de remate y de extenderse la escritura definitiva, el 26 de octubre de 2010, no se había consignado por la ejecutada ni por la fiadora la suma adeudada. Sólo con fecha 05 de enero de 2011 se consignó por la demandante la suma de $8.500.500.

c) La escritura de 26 de octubre de 2010 fue complementada por otra de fecha 04 de mayo de 2011, en la cual se rectificó el estado civil del adjudicatario y se incorporaron las menciones del D.L. 3.516 cuya omisión observó el Conservador de Bienes Raíces de Los Ángeles.

d) La inscripción de dominio a nombre del demandado se efectuó con fecha uno de junio de dos mil once, a fojas 5354 N° 2809 del Registro de Propiedad del año 2011 del Conservador de Bienes Raíces de Los Ángeles.

SÉPTIMO: Que el fallo recurrido, en base a los hechos antes establecidos, rechaza la demanda por estimar, primeramente, que “de conformidad a lo dispuesto en el artículo 490 del Código de Procedimiento Civil, antes de verificarse el remate, puede el deudor liberar sus bienes pagando la deuda y las costas”, sin embargo, “en el caso de autos, al tiempo de efectuarse la consignación de los fondos a los que hace referencia el demandante, ya se había extendido la escritura pública de remate e incluso se había requerido su inscripción ante el Conservador de Bienes Raíces de Los Ángeles, sin perjuicio de que con posterioridad se haya otorgado una escritura complementaria, atendida la existencia de omisiones en la misma, que sin anularla, justificaron el rechazo a la solicitud de inscripción por parte del referido Conservador” (Considerando sexto).

En segundo término, haciéndose cargo de la nulidad basada en el incumplimiento de las menciones que exigía el Decreto Ley 3516, expresa: “sin perjuicio de las posibles interpretaciones que pueden darse en relación al artículo primero del DL 3516 en cuanto a si la exigencia que impone en lo relativo a si la constancia o declaración debe incluirse en la primera escritura pública que sirve de título para la enajenación de un lote o parcela resultante de una subdivisión, o si lo es para todas las sucesivas escrituras de enajenación, su omisión no trae como consecuencia la nulidad absoluta del título, dado que ella no constituye en caso alguno un requisito o condición de eficacia de la enajenación de un predio originado en una subdivisión. En efecto, si bien su omisión constituye una irregularidad, ella no afecta el fondo del acto o contrato, pues ello no conlleva una infracción al sentido del decreto en cuestión, cual es proteger la propiedad rústica, impidiendo que tengan un destino distinto del agrícola. De esta forma, lo que es nulo es darle un destino distinto del legal, no siendo necesario que las partes contratantes así lo estipulen, pues la ley es la que impone tal prohibición” (Considerando séptimo).

En tercer término, el fallo desestima la pretensión de nulidad por falta de causa, por cuanto “no es efectivo que, en el caso sub lite, el contrato de adjudicación y compraventa, cuya nulidad se reclama, carezca de causa, toda vez que tanto al tiempo del remate como al de suscribirse el acta de remate existía la deuda que motivaba la ejecución” (Considerando décimo).

Por último, la nulidad por falta de coincidencia de la superficie del inmueble subastado, se rechaza en el motivo 9° del fallo de primer grado, reproducido por el de segunda instancia, donde se expresa: “Que en las bases de la subasta (fs.111), en la escritura pública de adjudicación en remate (fs.4 vta.) e inscripción de dominio del demandado (fs.1), se consigna una superficie del predio coincidente con el título anterior de la demandante (fs.2), esto es, 5.335 metros cuadrados y, en todo caso, en el título del demandado se consignó que el inmueble se adjudicaba como especie o cuerpo cierto (cláusula cuarta fs.5)”.

OCTAVO: Que para un acertado análisis del recurso interpuesto conviene analizar, como primera cuestión, si el pago efectuado por la ejecutada y recurrente, una vez que se había procedido al remate y consignado el precio por parte de la adjudicataria y recurrida, puede tener la virtud de detener el curso de la inscripción de la propiedad a nombre del comprador en venta forzosa. A este respecto, el artículo 490 del Código de Procedimiento Civil autoriza al deudor para liberar sus bienes, pagar la deuda y sus costas, hasta antes de verificarse el remate, situación que no es la que acontece en la especie, porque el pago sólo se materializó una vez que se había realizado el remate y extendido la escritura pública que ordena la ley. Esta circunstancia es determinante para resolver la cuestión sometida a esta Corte, por medio de este recurso, porque el remate que se impugna tuvo como efecto producir la extinción de la obligación que se cobraba, y por lo mismo, solucionar respecto del deudor ejecutado su deuda. Por ello, cuando el ejecutado consignó el dinero del pago, ya no había deuda que extinguir, porque ella se había solucionado con el pago hecho por el tercero que había rematado la propiedad raíz. Por lo mismo, tal pago, aparte que la ley no lo permite en la oportunidad procesal en que se practicó, en cualquier caso no ha podido tener la eficacia que el ejecutante pretende.

NOVENO: Que entrando al análisis de las infracciones denunciadas, se desechará el primer grupo de ellas, en cuanto se estima por el recurrente que la sentencia recurrida legitimó la transferencia de una compraventa que había perdido eficacia, por el pago de la deuda efectuado por el ejecutado, por cuanto, como ya se ha advertido, tal solución no tuvo el efecto de extinguir la deuda, que ya se había agotado previamente, con la consignación del precio de remate. El hecho de que se haya extendido una escritura pública complementaria de remate, con posterioridad al pago de la deuda reclamada por el recurrente, con el fin de subsanar los defectos que la primera escritura pública adolecía, conforme con los reparos efectuados por el Conservador de Bienes Raíces, no puede hacer variar esta conclusión. Ello, por cuanto era indispensable otorgarla, para así satisfacer las exigencias que impone el D.L. 3.516, en lo que se refiere al tenor que deben tener este tipo de escrituras.

DÉCIMO: Que el rechazo del primer grupo de infracciones denunciadas, permite enlazar la desestimación del segundo grupo, porque las razones son las mismas. El hecho de que el Código Civil, y el Código de Procedimiento Civil, exijan la inscripción de la propiedad rematada a nombre del comprador en el Registro de Propiedad del Conservador de Bienes Raíces competente para adquirir el dominio, no permite sostener que el proceso de remate se pueda interrumpir por el ejecutado, pagando fuera de plazo, una vez adjudicada la propiedad, extendida el acta de remate, y suscrita la escritura pública que la ley ordena, como ocurrió en autos. Por lo mismo, el vicio que reclama no tuvo influencia en lo resolutivo del fallo.

UNDÉCIMO: Que el último grupo de infracciones denunciadas, también será desechado, porque la interpretación que el recurrente propone para el D.L. 3516, especialmente en sus artículos 1° y 3°, es exagerada y formal, desde el momento que consta en autos que la insuficiencia en la redacción de la escritura de remate fue superada, una vez que el Conservador manifestara sus reparos. Pensar que ello hace nula la escritura, y con ello nulo el remate, supone darle a la sanción un sentido y extensión inaceptables, porque el remate en pública subasta es un acto complejo, del cual se deja constancia en el acta que ordena la ley se extienda, la que luego se reduce a escritura pública. No se ve cómo un error como el planteado, habría de hacer nulo todo un proceso de venta que ha comenzado con antelación a la suscripción misma de la escritura. A esta Corte le parece que la escritura de complementación, que en su momento se otorgó, ajustó el tenor de la escritura redactada a la exigencia legal. No haberlo hecho en la escritura otorgada inicialmente, no puede ser sancionado con nulidad absoluta, por aplicación de lo dispuesto en el D.L. 3516, por cuanto, como se ha dicho, se trata de un proceso complejo, que no puede anularse por un supuesto vicio transitorio.

Por estas consideraciones y visto, además, lo dispuesto en las normas legales citadas y en los artículos 765 y 767 del Código de Procedimiento Civil, se rechaza el recurso de casación en el fondo interpuesto en lo principal de fojas 186, por el abogado don Pablo Palacios Mena por la parte demandante, en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones de Concepción, de dos de octubre de dos mil trece, escrita a fojas 182 y siguientes y su complemento de fojas 185.

Regístrese y devuélvase, con sus agregados.

Redacción a cargo del Abogado Integrante Sr. Baraona.

Rol N° 17.222-13.

Pronunciado por la Primera Sala de la Corte Suprema, por los Ministros Sres. Nibaldo Segura P., Guillermo Silva G., Juan Fuentes B. y Abogados Integrantes Sres. Jorge Baraona G. y Víctor Vial del Río.

No firma el Abogado Integrante Sr. Baraona, no obstante haber concurrido a la vista del recurso y acuerdo del fallo, por estar ausente.

Autorizado por la Ministra de fe de la Corte Suprema.

En Santiago, a veintitrés de octubre de dos mil catorce, notifiqué en Secretaría por el Estado Diario la resolución precedente.